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Pequeños gigantes

Poniendo puertas en medio mundo

Progreso Puertas Padilla, tercer fabricante europeo de cierres de seguridad, produce 500.000 al año. Sus diseños han equipado instalaciones en los Juegos Olímpicos de Grecia o en la Eurocopa de Portugal.

Puertas Padilla no teme a la crisis, pese a ser una empresa que depende del sector de la construcción. La tercera empresa europea especializada en la fabricación y comercialización de puertas de seguridad metálicas espera seguir creciendo, aunque, eso sí, gracias a los mercados extranjeros. Tiene unas ventas de 62 millones, de las cuales el 65% procede de fuera de España.

La producción de esta empresa murciana, de casi 500.000 puertas al año, llega a toda Europa, Oriente Próximo, Suramérica y norte de África. Está presente, por ejemplo, en edificios que acogieron los Juegos Olímpicos de Grecia, la Eurocopa de Fútbol de Portugal, la T4 de Barajas o el Edificio 101 de Tapei, el más alto del mundo. El origen de esta empresa murciana se remonta a 1987 con la puesta en marcha de la actividad comercial de venta de puertas cortafuegos. Entonces un joven Ginés Padilla, estudiante de ingeniería con apenas 20 años, ve una oportunidad en este negocio. Pronto la red comercial se extendió a toda España.

El siguiente salto, sin duda, definitivo sería el paso a la producción propia. 'Aunque la empresa nació como comercializadora de puertas, el objetivo siempre fue la fabricación', afirma Lorenzo Parejo, director comercial de la empresa.

En el año 1995, tras importantes inversiones en maquinaria e instalaciones, comienza la producción automatizada de las puertas cortafuegos. En menos de una década, Puertas Padilla se había convertido en líder del mercado español y portugués. El siguiente reto sería la internacionalización de sus productos, tal y como explica Parejo, siendo en la actualidad la tercera empresa europea del sector.

De esta manera, la expansión en los mercados extranjeros les ha llevado a crear distintas compañías, como Padilla Polska, para el mercado polaco, o Padilla Turkey, con sede en Estambul (Turquía). El pasado mes de marzo, Padilla consolidó su presencia en el mercado de los países del Magreb, con una oficina en Rabat. 'Esta era nuestra asignatura pendiente', explica Parejo.

La importancia de la estética

El pilar fundamental del crecimiento de Puertas Padilla es, según detalla Parejo, la gran especialización del sector. La diversificación de la producción de esta empresa murciana es extensa, pero todo gira en torno a la puerta cortafuegos, la gama estrella.

La diversidad viene fundamentalmente de aspectos estéticos. 'Cada mercado tiene sus gustos', destaca el directo comercial, quien añade que 'en este aspecto España va a la cola, siendo Italia el mercado más avanzado'.

Además, la posibilidad de personalización de las puertas cortafuegos es una de las tendencias que presenta el sector. 'Nuestra presencia en países europeos que están más avanzados, como el italiano, el polaco o el griego, nos permite aplicar ideas nuevas en el mercado nacional', manifiesta el director comercial. Entre esas ideas surgió recientemente la posibilidad de utilizar fotografías digitales o anagramas como fondo de las puertas de seguridad, lo cual supone diseños más atrevidos y, por tanto, un claro avance en la estética de estos productos.

Del mismo modo, también la tecnología aplicada a la seguridad es fundamental para este sector, que no deja de evolucionar. En este sentido, uno de los últimos productos lanzados es la puerta inteligente -puerta acorazada, variante de la de alta seguridad que se utiliza para las viviendas-, de la que ya producen unas 40.000 unidades anualmente. Aunque en España no hay una cultura de utilización de estas medidas extremas de seguridad, la ola creciente de robos en los últimos años ha hecho que estas puertas, cuyo precio oscila entre los 800 y los 2.000 euros, experimenten una demanda creciente.

Datos básicos

Especialización La empresa murciana, a diferencia de sus competidoras, es la única especializada. Centra su producción en la puerta cortafuegos, mientras que la competencia, además de ésta, fabrica puertas metálicas.En Europa Su crecimiento en otros mercados, a través de la marca Padilla Fire Doors, le lleva a situarse entre las empresas más grandes. Actualmente, según los datos de su producción anual, está por detrás de sus competidoras alemana e italiana, es decir, la tercera en Europa. Anualmente produce 450.000 unidades y este año Puertas Padilla espera llegar a las 500.000. Si lo consiguiese alcanzaría a su competidor italiano y estaría más cerca del alemán, que fabrican 500.000 y 700.000 unidades al año respectivamente.Expansión La compañía tiene una fábrica en Cartagena (Murcia) y otra en Parma (Italia), fruto de una adquisición posterior con vistas a expandirse en este país. Tiene sedes en Polonia, Portugal, Turquía, Grecia y Marruecos. Emplea a 250 personas, 110 fuera y 140 en España. La media de edad ronda los 30 años.

Dificultades para septiembre

Hasta el momento, Puertas Padilla no se ha resentido por el actual clima de desaceleración económica que experimenta el país, y más especialmente el sector de la construcción. 'Dependemos de la construcción, pero nosotros vamos al final. Somos los últimos en entrar en la obra, con lo cual calculamos que la crisis nos empezará a afectar a partir de septiembre'. Sin embargo, esperan soportarla mejor, gracias a que gran parte del negocio está fuera de España. 'Ya desde 1994 buscamos la internacionalización de los mercados para no depender de uno solo', comenta Parejo. Aunque calculan que los efectos de la crisis lleguen en los próximos meses, ya en el mercado nacional han cerrado el primer semestre con resultados positivos, pero el crecimiento esperado no ha llegado. No les ha ocurrido lo mismo en los mercados del Este, que son los que mayor demanda experimentan.

Francia y Alemania, mercados protectores

Las exigencias legales son un aspecto importante en este sector. Aunque todos los productos de Puertas Padilla cuentan con la certificación europea, la empresa opta por homologar en cada país de origen sus productos. Y es que, pese a que existe una normativa europea en materia de seguridad, no todos los países son igual de exigentes.Tal y como indica Parejo, Francia y Alemania son los países que más trabas ponen para la obtención de las certificaciones. Así, pese a que la homologación europea es suficiente para vender estas puertas, inclusive en otros países no comunitarios, en este sector es imprescindible lograr la homologación en el país de origen, ya que de otra manera son muchos los obstáculos legales a salvar, explica el director comercial.Sin embargo, a diferencia de estos países europeos, España nunca ha sido un país proteccionista, señala Parejo. 'Esta es una de las grandes peleas que los productores de puertas de seguridad y cortafuegos tenemos a raíz de la nueva normativa europea. Los fabricantes españoles hemos intentado, aunque sin éxito, poner algún tipo de traba a que las puertas europeas se comercialicen aquí con una libertad que nosotros no tenemos cuando vendemos fuera', añade.Asimismo, la obtención de premios y reconocimientos (recientemente, el segundo premio a la mejor empresa nacional y el accésit a la internacionalización, concedido por la Asociación de Jóvenes Empresarios), ha sido un estímulo para salir al extranjero y ha permitido un reconocimiento de la marca más allá del mercado nacional.

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