Deudas

'El cobrador del frac' hace su agosto con la crisis

La crisis económica ha disparado la cifra de morosos en España, lo que está haciendo de oro a las empresas de cobro como 'El cobrador del frac', que presionan con toda clase de artimañas para saldar las deudas.

Las compañías de cobro se frotan las manos ante el aumento de solicitudes en los últimos meses para contratar sus servicios. La crisis económica y financiera ha disparado el número de morosos en España y muchos acreedores acuden a firmas como 'El cobrador del frac' para intentar recuperar su dinero.

Según las últimas cifras publicadas, ya hay más de 2,5 millones de morosos en nuestro país que acumulan deudas por un valor superior a los 15.700 millones de euros.

Aunque la más famosa es 'El cobrador del frac', existen muchas empresas que se dedican a este negocio, cada vez más pujante. Destacan también tuscobros.com, cobroexpress.com, elzorrocobrador.com o elmonasteriodelcobro.com. Normalmente, sólo actúan cuando la deuda supera los 1.000 euros, y sus comisiones suelen ser elevadas: oscilan entre el 20% y el 35% dependiendo de la cantidad adeudada y de si se ha resuelto por la vía amistosa o se ha tenido que recurrir a la Justicia. En caso de no conseguir el dinero, la empresa se compromete a no cobrar nada.

Un sinfín de artimañas

Los servicios que ofrecen este tipo de empresas son muy variados, desde facilitar un banco de datos para ayudar a localizar posibles socios o clientes morosos, hasta enviar un cobrador a domicilio que suele usar diversos métodos de coacción: las artimañas consisten en insistir cuantas veces sean necesarias o avergonzar al deudor delante de amigos o familiares e incluso proveedores, lo que perjudica su imagen.

El extremo pasa por 'molestar' a los morosos con cobradores disfrazados con el típico traje negro de frac y gorro de copa que se convierten en su sombra. También existen otros disfraces tan disparatados como el de zorro o el de monje.

Un fax cada pocos minutos

Otro sistema es el que ofrece elcobradordelfax.com. A través de un ordenador conectado a varias líneas telefónicas envía faxes con el reclamo de la deuda de forma automática. El primer día se envía cada hora; el segundo, cada 30 minutos; el tercero, cada 15, y a partir del cuarto día de forma continua.

Las tarifas son algo elevadas: en el momento de la firma del contrato se abonan 1.000 euros, y una vez cobrada la deuda se emite una factura por el 5% del valor de la misma.