Inmobiliaria

Alpha Finanzas, primer bróker víctima de la crisis inmobiliaria

La crisis inmobiliaria se ha cobrado su primera víctima entre los intermediarios bursátiles. Alpha Finanzas, que dirigió la fallida OPV de Tremón, ha puesto punto y final a su actividad. Según los accionistas del antiguo bróker, el detonante ha sido el impago por parte de la promotora de unos 500.000 euros.

La Bolsa española ha perdido a uno de sus jugadores. Alpha Finanzas, la agencia de valores que asumió las funciones de coordinador en el frustrado debut bursátil de Tremón, ha acordado cerrar sus puertas. Esta boutique financiera, creada en mayo de 2006 por Carlos Orduña, ex presidente de Banesto Bolsa y ex socio de Riva y García, no ha podido aguantar la presión.

Centrada en la gestión de carteras y el asesoramiento a empresas en operaciones corporativas, especialmente fusiones y adquisiciones, sus ingresos se habían visto fuertemente afectados por la pérdida masiva de clientes ante la mala racha bursátil. Pero el detonante de su liquidación fue el agujero que provocó en sus cuentas el impago de la inmobiliaria presidida por Hilario Rodríguez Elías, después de que el 14 de diciembre del año pasado cancelara su Oferta Pública de Venta (OPV), ante la ausencia de demanda institucional.

El cierre oficial de Alpha Finanzas se produjo la semana pasada, pero fue en la junta que celebró el pasado 1 de abril cuando los accionistas descartaron su continuidad, ante las pérdidas de 355.000 euros registradas por el bróker desde su fundación y que dejaban su situación patrimonial por debajo de la mitad de su capital social (700.000 euros), lo que la abocaba a la disolución en caso de que no ampliara capital.

El antiguo bróker exige a la promotora de Rodríguez Elías unos 500.000 euros

La entidad, que llegó a contar con una plantilla de 12 profesionales, estaba participada por el propio Carlos Orduña, el despacho de asesoría fiscal Grupo Nummaria, el catedrático de Economía de la Universidad Complutense de Madrid, José Luis Sánchez Fernández de Valderrama, y Gerardo Ortega, ex decano del colegio de economistas de Madrid (véase gráfico). Este último accionista explica que el bróker, convertido ahora en una sociedad anónima sin capacidad de operar en Bolsa, mantiene una demanda contra Tremón en la que le reclama el pago de unos 500.000 euros en concepto de honorarios por la labor de dirección en la fallida OPV: 'Confiamos en que la inmobiliaria abone este importe en un futuro cercano', asevera.

Con todo, la agencia de valores especifica en su informe anual que, gracias a la frustrada OPV, ingresó 683.000 euros y que provisionó una deuda de '368.000 euros sin considerar el IVA, al entender que es de difícil recuperación'.

Tremón, que no ha respondido a las llamadas de este diario para ofrecer su versión, cifró en 7,8 millones de euros los gastos en concepto de dirección y colocación, si bien este importe implicaba el éxito de la operación.

Gerardo Ortega añade que la decisión de cerrar la agencia se produjo después de entablar conversaciones con la Comisión Nacional del Valores (CNMV), que no era partidaria de que vendieran la ficha que les permitía operar en el mercado. 'En la junta se planteó la posibilidad de reducir el capital y después realizar una ampliación que diera cabida a nuevos accionistas. Sin embargo, el supervisor prefirió que éstos crearan su propia empresa de servicios de inversión en lugar de pasar a controlar la nuestra', asegura.

La crisis bursátil golpea a los intermediarios

Alpha Finanzas es el primer intermediario que cae debido a la mala situación del mercado en general y a los problemas de las inmobiliarias en particular. Gaesco atravesó una crítica situación desde noviembre del año pasado debido a las deudas de varios accionistas de referencia de Colonial, pero en este caso GVC salió al rescate del bróker catalán y adquirió sus negocios rentables el pasado mes de mayo valorándolos en 55 millones de euros.

Eso sí, la caída de actividad y el rally bajista que atraviesan los mercados desde comienzos de año ya ha tenido sus efectos entre los intermediarios españoles. 'En una buena parte de las firmas de intermediación ya se han recortado las plantillas', asegura un directivo de una sociedad de valores. No en vano, la negociación en la Bolsa española durante los seis primeros meses cayó un 18% respecto al mismo periodo del año pasado, hasta situarse en 702.072 millones de euros, y el beneficio de las empresas de servicios de inversión hasta mayo se situó en 252,6 millones de euros, lo que supone una caída del 44,9% respecto a los mismos meses de 2007, según las estadísticas de la CNMV. Sin embargo, el número de intermediarios se situaba en 114, lo que supone un leve crecimiento respecto a las 110 de finales del año pasado. Con todo, el número es inferior al de finales de 2004, 2005 y 2006, ejercicios de notables subidas.