æscaron;ltima

Un hotel 'low cost' para poner y quitar a voluntad

El primer hotel desmontable de España abre en Zaragoza en agosto.

Un hotel 'low cost' para poner y quitar a voluntad
Un hotel 'low cost' para poner y quitar a voluntad

El concepto low cost está de moda. Existen líneas aéreas, agencias de viajes, empresas de muebles, supermercados, restaurantes, productos informáticos e incluso firmas inmobiliarias que se presentan como de bajo coste. Ahora la tendencia ha llegado al mundo hotelero. Varias compañías han abierto establecimientos con habitaciones pequeñas y servicios reducidos a la mínima expresión a un precio bastante bajo. En este marco se encuadra el hotel I-Sleep, que cuenta además con una curiosa particularidad: es desmontable.

'Era extraño que el concepto low cost no se hubiese generalizado a los hoteles' -comenta Luis de Garrido, el arquitecto creador de este edificio-, 'porque lo lógico era lo contrario: la mayoría de la gente no quiere lujos, ni spas ni nada especial, sino tan sólo una habitación en la que descansar seis horas'. La cadena Best Rest Hotels ha adquirido el primer hotel de este tipo, que actualmente se encuentra en fase de construcción en La Muela, a 23 kilómetros de Zaragoza, con motivo de la Expo que se celebra en la ciudad. El establecimiento, que tendrá dos estrellas, abrirá al público el próximo mes de agosto y dispondrá de 1.300 metros cuadrados y 54 habitaciones. El coste total de su construcción es de 1.925.000 euros.

El hotel está compuesto de módulos de 30 metros cuadrados, de acero y hormigón armado, cada uno de los cuales contiene dos habitaciones separadas por un pasillo central. Las estancias poseen 18 metros cuadrados, con cama doble, mesa, armario y un baño prefabricado. 'El edificio puede ser ampliable o reducible. Así, si le va muy bien, puede añadir nuevos módulos con más habitaciones y plantas, y si no tiene clientes, llevártelo a otra parte', comenta De Garrido. Un centro de estas características podría suprimir la temida temporada baja, porque tiene la capacidad de trasladarse al lugar más rentable del momento: las fiestas de una ciudad, un festival de música, una feria internacional... 'El objetivo es reducir el riesgo económico al máximo', subraya el arquitecto.

Construir el hotel por vez primera en una fábrica exige cuatro meses. Desmontarlo y montarlo posteriormente, menos de uno. Según su creador, este edificio no produce apenas impacto ambiental y su consumo es un 40% inferior al de un hotel convencional. Para ofrecer un precio reducido, el hotel cuenta tan sólo con los servicios básicos y una única persona trabajando en él: un recepcionista que también hace de administrador. Los otros servicios -como lavandería o limpieza- se subcontratan.

Una idea empresarial muy similar es la que manejan otras iniciativas hoteleras low cost como la de EasyHotels. La compañía -propietaria también de la aerolínea de bajo coste Easyjet- lleva abiertos siete hoteles en ciudades como Zúrich, Londres o Budapest, a un precio que ronda los 30 euros por noche. Los centros se componen de habitaciones muy pequeñas y sin servicio de limpieza. Otro ejemplo: los Qbic Hotels, con establecimientos en Ámsterdam, Amberes y Maastricht, están formados por habitaciones cúbicas de siete metros cuadrados y ambiente futurista, siguiendo la idea de los hoteles cápsula japoneses. En España, la cadena Sidorme ha abierto hoteles en los extrarradios de Barcelona, Gerona y Valencia, con habitaciones desde 36 euros.