Energía

Trece empresas abandonan la patronal fotovoltaica

Trece grandes grupos de energía solar fotovoltaica se ha separado de la patronal ASIF para solicitar al Gobierno un 'marco legal estable'. Defienden que no se establezcan cupos de potencia ni límites a las grandes plantas.

Defender sus intereses en primera persona'. Ese ha sido el motivo que ha llevado a trece empresas fotovoltaicas a abandonar la existente patronal de la industria, la Asociación de la Industria Fotovoltaica (ASIF) y crear su propia organización, bajo el nombre de Asociación Empresarial Fotovoltaica. Quieren promover un 'marco legal estable a cuatro años'.

Las impulsoras no son cualquier empresa. En la nueva estructura, se agrupan Solaria, Isofotón, OPDE, Gamesa Solar, Siliken, BP Solar, T Solar, Bergé Generación, Guascor, Fotowatio, Isolux Corsán, Gestamp Solar y Solar Pack. Sólo juntando trece de entre todo el sector ya suman 'el 70% de representación de la inversión en el sector'. Son empresas con 'inversiones acumuladas de unos 800 millones de euros, una capacidad de producción de más de 800 MW al final de 2008, y casi 5.000 puestos de trabajo directos', afirmaron ayer sus responsables.

El presidente de la asociación y consejero delegado de T Solar, Juan Laso, remarcó ayer, en la presentación, que su organización 'no nace de ningún conflicto', en relación a su separación de ASIF.

Laso aseguró representar a 'la inversión a largo plazo y a los puestos de trabajo estables', al 'compromiso con la energía fotovoltaica'. El propósito de la constitución de la asociación es 'separar el grano de la paja', en palabras de Laso, en un sector que ha crecido mucho.

Su perfil y sus intereses también difieren mucho de lo que hasta ahora se ha conocido de las intenciones de Industria para la nueva regulación que sustituya a partir de septiembre al Real Decreto 661/2007.

Si la primera propuesta de Industria, que adelantó CincoDías, viera la luz tal y como está, el máximo de potencia que se permitiría por instalación sería de dos MW. ASIF también era favorable a la limitación del tamaño de las plantas por debajo de 10 MW. Sin embargo, tal y como explicó Javier Gorbeña, vicepresidente de la asociación y consejero delegado de Bergé Generación, ellos sí apoyan las plantas solares grandes. Señaló que estas instalaciones 'son más eficientes en la búsqueda de reducción de costes'. La Asociación expresó, como uno de sus objetivos, maximizar la eficiencia en costes de esta energía para alcanzar la paridad con los combustibles fósiles a medio plazo.

Además, la nueva asociación tampoco quiere que se impongan cupos a la instalación de potencia fotovoltaica. Según la propuesta de Industria, el máximo permitido para instalar en 2009 serían 300 MW. La Asociación afirmó que el sector tiene capacidad para tener instalados 10.000 MW en 2016. La organización espera 'hablar en pocos días' con Industria acerca de la regulación. Están de acuerdo en la necesidad de reducir las primas para lograr una 'rentabilidad sana y no especulativa' que garantice unas tasas de retorno del 8%, señaló Laso.

Abogan por marcar una normativa de calidad

Además de la búsqueda de la eficiencia en costes para alcanzar la paridad con los combustibles fósiles, la nueva asociación se ha planteado también, entre sus objetivos, 'impulsar la calidad y la tecnología en el sector'.

De hecho, Juan Laso remarcó que abogan por 'una normativa de calidad exigente, unos estándares y un control de su cumplimiento'. Gorbeña, en concreto, señaló que 'el crecimiento exponencial de la industria fotovoltaica ha permitido la proliferación de instalaciones que no cumplen los mínimos de durabilidad ni tienen capacidad para generar la energía que se espera de ellas'.

Gorbeña señaló los riesgos que esta situación introduce en el trabajo y en las inversiones y apoyó que las obligaciones de calidad se incluyan en la nueva ley.