Zapatero sostiene que España saldrá más reforzada de la crisis económica
En su primer discurso tras ser reelegido ayer secretario general del PSOE por una mayoría abrumadora de votos, a José Luis Rodríguez Zapatero no le hizo falta advertir a su partido que se gobierna desde La Moncloa y no desde la calle Ferraz. Es algo asumido, como demuestra la forma en que los socialistas han esquivado en sus debates de este fin de semana la crisis económica y la reforma de la financiación autonómica, dos de los grandes retos pendientes. Zapatero vaticinó ayer en la clausura congresual que 'España saldrá todavía más fuerte' de una situación que calificó de 'complicada'.
Como estaba previsto, ninguna de las resoluciones aprobadas en el 37 Congreso del PSOE cuestiona las líneas fundamentales de la política económica del Gobierno, pues los delegados ni siquiera entraron a debatir a fondo las ventajas o los inconvenientes de las medidas aprobadas para superar la crisis, palabra inexistente todavía en el vocabulario del presidente. Ello supone la entrega de una especie de cheque en blanco al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, quien aprovechó su intervención final de ayer domingo para elogiar personalmente al vicepresidente económico, Pedro Solbes, y también al presidente de CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, que seguían sus palabras a unos metros de distancia. De este último destacó su 'sentido de la responsabilidad'.
También tuvieron oportunidad de felicitar a Zapatero por su reelección los máximos dirigentes de UGT y Comisiones Obreras, Cándido Méndez y José María Fidalgo, respectivamente, cuya presencia también agradeció.
Todos ellos escucharon de boca del presidente del Gobierno previsiones optimistas sobre la salida de la crisis. Zapatero advirtió de que 'la situación es complicada' y de que vendrán unos meses difíciles, admitió su 'preocupación', pero señaló que renunciará 'a regodearse en las dificultades' porque quienes así lo hacen, en referencia al PP, 'confían en que las cosas se tuerzan para llegar al poder'.
España, vaticinó el líder socialista, tiene capacidad para 'salir más fuerte de esta situación' que en anteriores momentos de dificultad. 'Que nadie cuente conmigo para fomentar la preocupación o el desánimo', abundó, después de recordar que la inversión extranjera ha crecido en estos primeros meses del año más del 50% en relación con el mismo periodo del ejercicio pasado. '¿Pero es que alguien puede pretender que el presidente del Gobierno exprese menos confianza en la capacidad de nuestra economía que quienes vienen de fuera a invertir aquí?', se interrogó.
Apuesta por las renovables
Como hiciera la semana pasada en el Congreso de los Diputados frente al líder del PP, Mariano Rajoy, el presidente esgrimió ayer como argumento ideológico que 'sí hay políticas económicas de izquierdas y de derechas', algo que le sirvió para reivindicar las iniciativas sociales desarrolladas en la anterior legislatura, para reiterar su compromiso de mantener el gasto social incorporado a su oferta electoral y para retar al jefe de la oposición 'a defender públicamente sus propuestas'. El presidente argumentó, precisamente, que una de las fortalezas para superar la complicada coyuntura económica proviene de que 'España goza de unos de los niveles de protección social mayores de su historia' y también de que dispone de unas cuentas públicas saneadas y unas empresas 'abiertas al mundo y líderes en sectores como la banca, el turismo, la energía o las telecomunicaciones.
Zapatero finalizó su intervención con el pronóstico de que España será en una década uno de los diez países más avanzados del mundo en ciencia, tecnología e innovación, donde la cuota de energías renovables supondrá, al menos, el 20% del consumo energético final.
Para pensar en el futuro, anunció Zapatero, se creará la Fundación Ideas, el laboratorio de pensamiento desde el que el ex ministro Jesús Caldera quiere aglutinar los debates sobre los que el PSOE aspira a construir sus alternativas sin perder el contacto con la sociedad. Esta tarea le va a servir a Caldera para tener asiento en la nueva Ejecutiva federal.
LOS MÁS APLAUDIDOS
Los elogios dedicados por José Luis Rodríguez Zapatero a Pedro Solbes y a Cándido Méndez, en la foto, fueron de los más aplaudidos por los delegados del Congreso, a pesar de que el vicepresidente no tiene carnet del partido. Cerca de él siguió el cónclave el secretario de Estado de Economía, David Vegara.
Octavio Granado, a Economía, y Rodríguez Piñero, a Vivienda
Amplia renovación de la Ejecutiva del PSOE, pero continuidad del poder en las mismas manos. Este podría ser el resumen de la remodelación promovida por José Luis Rodríguez Zapatero al frente del partido, donde continúa José Blanco como hombre fuerte, ascendido a vicesecretario general, y emerge con fuerza la figura de la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Leire Pajín, aupada a Organización.La secretaría de Política Económica y Empleo queda en manos del secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, uno de los máximos expertos del PSOE en ejecución presupuestaria y financiación. Inmaculada Rodríguez-Piñero, hasta ahora en esta secretaría, trabajará en la Ejecutiva como máxima responsable del área de Ordenación del Territorio y Vivienda, a la que Zapatero desea dar especial visibilidad. En la dirección del PSOE quedan sólo dos ministros en calidad de vocales: el de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la titular de Defensa, Carme Chacón. El consejero de Telefónica Javier de Paz se mantiene en el comité federal.