Petróleo

El Brent no encuentra techo: nuevo récord por encima de los 146 dólares

El barril de crudo Brent, de referencia en Europa, marcó hoy un nuevo récord en el mercado de futuros de Londres al superar por primera vez los 146 dólares, tras el anuncio ayer de EEUU de una caída de sus reservas y por la debilidad del dólar.

El barril de petróleo del mar del Norte para entrega en agosto se pagaba a 146,34 dólares en el International Exchange Futures (ICE), hacia las 9.00 horas GMT, para mantenerse después alrededor de la barrera de los 146 dólares.

Por su parte, el precio del barril de petróleo de Texas, de referencia en Estados Unidos, superó hoy por primera vez la cota de los 145 dólares en las operaciones electrónicas previas a la apertura de la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex). Los contratos de futuros del crudo de Texas para entrega en agosto subían casi un dólar y se negociaban a 144,50 dólares, tras tocar previamente un máximo histórico de 145,85 dólares.

En el último año, los precios se han duplicado y el anuncio de EEUU de una caída de sus reservas superior a lo estimado motivó el ascenso del petróleo en las últimas 24 horas. Las reservas de petróleo en EEUU se redujeron en dos millones de barriles la semana pasada, hasta 299,8 millones.

Debilidad del dólar

Además, los precios se han visto influenciados por la debilidad del dólar, un incremento de la demanda y la preocupación por alteraciones en el suministro del crudo en Oriente Medio y África.

Según los expertos, la debilidad del dólar impulsa a los inversores a buscar mercados más rentables.

Los precios, añadieron los analistas, pueden subir aún más si el Banco Central Europeo decide aumentar hoy los tipos de interés.

Junto a estos factores hay que añadir situaciones geopolíticas, como las tensiones entre EEUU e Irán por el programa nuclear iraní.

El ministro iraní del Petróleo, Gholam Hossein Nozari, advirtió ayer en Madrid de la posibilidad de que una acción militar contra Teherán genere más volatilidad en los mercados de hidrocarburos y dijo que "nadie puede imaginar cuál sería la reacción" si Irán sufre un ataque por parte de otro país.