Caídas superiores al 20% en el año para las carteras de renta variable

Las Bolsas y los bonos, en especial las primeras, han profundizado un poco más las pérdidas a lo largo de la semana y en consecuencia los planes de pensiones han registrado nuevos retrocesos en sus valoraciones. Los planes que operan en los mercados de renta variable alcanzan en lo que va de año, en los peores casos, caídas superiores al 24% y por término medio este grupo de planes de pensiones presenta pérdidas superiores a los dos dígitos. Los planes de renta variable, los más perjudicados a lo largo del año, están desde hace algo más de una semana en mínimos del año.

Sólo cuatro planes, especializados en renta variable de países emergentes, han logrado salvarse hasta el momento de las pérdidas, aunque sus beneficios son de muy pequeño recorrido. En las demás categorías, la situación no es tan negativa, en especial en el segmento de los planes garantizados, en el que no sólo el partícipe tiene los riesgos cubiertos frente a eventuales pérdidas sino que los propios planes, por su configuración inversora, están logrando resistir mucho mejor a la crisis de los mercados, aunque las ganancias en este segmento son muy escuetas. De hecho, muy pocos planes pueden en estos momentos presentar credenciales suficientes como para afrontar la tasa de inflación, en especial tras la negativa evolución de esta en el mes de junio, un 5,1%.

Junio ha sido un mes bastante negativo para los mercados, que se han situado en mínimos del año, incluso por debajo de los niveles de valoración alcanzados a finales de enero, cuando los inversores tomaron verdadera conciencia de la dimensión y profundidad de la crisis financiera. La recuperación posterior ha sido un espejismo, ya que el dramático aumento del precio del petróleo, el empeoramiento de las previsiones económicas y la extensión de algunas crisis bancarias que parecían controladas y no habían llegado a su recta final, han sumado sus efectos para sumir a los inversores en el pesimismo.