Línea de alta tensión

La nueva conexión eléctrica con Francia funcionará en 2011

España y Francia concretaron el viernes en Zaragoza el acuerdo para construir una línea de muy alta tensión entre los dos países. El plan incluye el soterramiento de 60 kilómetros de red entre la localidad española de Santa Llogaia y la francesa de Baixas.

La reunión de la comisión de conflictos de Renfe terminó ayer sin acuerdo. Los sindicatos con representación en la operadora ferroviaria acordaron convocar varias jornadas de huelga durante el mes de julio para protestar por el anuncio de la segregación de la división de mercancías anunciada por el presidente del Gobierno. El lunes se determinarán las fechas del paro que será de 48 horas como mínimo.

La Expo del Agua de Zaragoza sirvió el viernes de telón de fondo al acuerdo hispano francés para reducir el aislamiento energético de la península ibérica. El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el primer ministro francés, François Fillon, cerraron en la capital aragonesa los últimos flecos de un proyecto que aumentará en 1.400 MW la capacidad de importación y exportación de electricidad a través de los Pirineos.

El acuerdo incluye la decisión de soterrar el tramo transfronterizo de la línea de corriente continua 'utilizando en lo posible los corredores correspondientes a otras infraestructuras'. El enterramiento de la red, finalmente, de 60 kilómetros, fue una de las propuestas de Mario Monti, el coordinador del proyecto nombrado por la Comisión Europea para superar la resistencia de las poblaciones de la zona.

Las dos partes esperan ahora que el nuevo tendido entre en funcionamiento en 2011. A partir de entonces la capacidad de interconexión entre España y el resto de Europa ascenderá al 5% de la demanda de hora punta. Lejos todavía del objetivo del 10% fijado en la cumbre europea de 2002, pero muy por encima del 3,2% actual (o 2,5% si se incluye el mercado de Portugal). La última obra de interconexión (de 225 kV) data de 1982 y de muy alta tensión de 1970.

El Gobierno español cree que la interconexión pactada el viernes permitirá hacer frente a las necesidades de suministro de la provincia de Gerona, que registra fuertes picos de demanda durante el verano

España también espera que el respaldo de la producción eléctrica francesa, en un 80% de origen nuclear, permita aumentar la integración en la red de la energía procedente de fuentes renovables.

La generación de los parques eólicos en España supera ya los 12.000 MW y a medio plazo se espera doblar esa producción. La nueva conexión permitirá exportar el posible excedente de esa energía, una posibilidad muy limitada en estos momentos porque la red actual permite transportar de Francia a España 1.400 MW, pero sólo 300 MW en sentido contrario.

Empresa conjunta antes del 1 de octubre

Red Eléctrica y su homóloga francesa RTE serán las encargadas de construir el tramo transfonterizo de la línea de muy alta tensión a través del Pirineo oriental. Para ello, crearán una sociedad conjunta 'en el plazo más breve posible y como fecha límite el 1 de octubre', según el acuerdo alcanzado en Zaragoza en la reunión de alto nivel bilateral entre el Gobierno español y el francés.

Los dos operadores de la red financiarán el proyecto a partes iguales. La factura puede dispararse debido al soterramiento de la línea. El sector calcula que cada kilómetro de tendido aéreo cuesta unos 400.000 euros y los soterrados más del doble, aunque lo abarata el hecho de que la línea sea de corriente contínua. Un temor de REE frente a un soterramiento excesivo es que podría ser un precedente, que podrían reivindicar también en otras zonas.