Economía

Estadística valora el trabajo de las amas de casa en 285.000 millones

Estadística ha desvelado uno de los secretos mejor guardados de la economía: el valor del trabajo realizado en el hogar (atención de la casa, los hijos o los mayores) y que no se computa en el producto interior bruto. Tal producción supone más del 27% del PIB nacional, unos 285.600 millones de euros. De sumárselo, el valor de la producción en España habría superado 1,32 billones de euros en 2007.

Utilizando la Estadística de Empleo del Tiempo de 2002-2003, los especialistas del Instituto Nacional de Estadística han explorado las cuentas de los hogares para saber cuánto valen los productos y servicios elaborados por las familias para su autoconsumo, que no se comercializan y que, por tanto, no están contabilizados en la Contabilidad Nacional, en el PIB. Aunque se trata de un ejercicio teórico, da respuesta a una de las preguntas más demandadas por la sociedad: ¿Qué valor económico tiene el trabajo de las amas/amos de casa cuando limpian su hogar, preparan la comida familiar, planchan la ropa, enseñan matemáticas a sus hijos o simplemente los llevan al colegio? Los cálculos están proyectados para 2003, lo que obligaría a aplicarle las correcciones monetarias precisas para obtener la cuantificación más atinada sobre la economía actual. Pero las aportaciones relativas del trabajo en el hogar, su cuantificación por funciones y el reparto entre sexos tiene vigencia plena.

El informe del INE Una Cuenta Satélite de los Hogares, realizado por Víctor Casero y Carlos Angulo, identifica las funciones realizadas en el hogar no de mercado, cuantifica el tiempo dedicado a ellas por todas las personas demás de diez años que conviven en el hogar, y les asigna una remuneración simulada para calcular su valor. Entre las labores no de mercado no recogidas hasta ahora por las cuentas nacionales identifica la limpieza, mantenimiento y reparación de la vivienda; las actividades culinarias, desde cocinar hasta el lavado de la vajilla, y el cuidado del huerto que proporciona verduras; el planchado o elaboración de prendas de vestir; el cuidado de los hijos en todos sus tramos de edad, y la atención a los mayores; los traslados para proveer de otros productos o servicios; y, por último, las labores de voluntariado para la prestación de servicios. No se incluye el trabajo realizado en casa por empleadas de hogar, puesto que tienen remuneración tasada, ni la construcción de la casa propia, puesto que ya están incluidas en el PIB.

Estadística concluye, a raíz de la Encuesta de Empleo del Tiempo, que el tiempo dedicado a las diversas labores no de mercados en el hogar es de 46.735 millones de horas al año, donde la alimentación y la atención de la casa absorben más del 60% de ellas. Para determinar el precio de cada hora, los expertos han manejado el coste de sustitución, que puede determinarse como la factura que soportaría el hogar si comprase en el mercado todas y cada una de las labores que realiza al precio común de los servicios domésticos. Existe también la posibilidad, desechada, de utilizar el coste de sustitución usando siempre especialistas para cada función, o contabilizar de forma genérica el coste de oportunidad. En este caso, también descartado, se aplicaría el precio en función del salario que dejaría de percibir el hombre o la mujer en su empleo por hacer labores caseras. Así, se daría valor diferente, por ejemplo, al trabajo de un alto ejecutivo para hacer una tortilla francesa frente al del obrero no cualificado.

Su cuantificación, 285.000 millones, llevaría a 1,32 billones la producción

El salario medio determinado, usando a remuneración media que España registra en el caso de los hogares que tienen empleadas de hogar pagadas, es de 4,33 euros por hora trabajada. Una simple multiplicación de este precio por las horas destinadas al trabajo no de mercado del hogar arroja una cuantificación agregada de 200.646 millones de euros para el año 2003. Este sería el precio del factor trabajo. Pero para determinar el valor añadido bruto de estas actividades productivas, homologable al PIB, y no contabilizadas, hay que añadir el consumo de capital fijo, que llegaría en 2003 a 14.232 millones de euros. Por tanto, el VAB de los hogares no computado llegaría a 214.889 millones de euros.

Esta cantidad es el 27,44% del PIB registrado en ese ejercicio: 782.929 millones de euros. Una contabilización §extendida§ del PIB lo habría situaría en 997.818 millones de euros en 2003. Una simple extrapolación de cuentas 2007, aún sin actualizar el coste unitario del trabajo en el hogar, nos llevaría a que el valor añadido de los hogares no contabilizado (el 27,44% de un PIB de 1,04 billones) sería de 285.608 millones de euros. Además, el PIB §extendido§ alcanzaría 1,326 billones de euros. En el caso de incluir también el valor de los consumos intermedios en una hipotética cuenta de producción de las actividades productivas de los hogares, unos 92.150 millones de euros en 2003, el valor podría alcanzar los 307.039 millones en el citado año 2003. Estadística hace también una estimación del valor añadido §extendido§ de los hogares, sumando lo ya recogido por la Contabilidad Nacional con lo aflorado por esta Encuesta Satélite de los Hogares; el VAB de los hogares llegaría a aportar el 41% del PIB, frente al 26% que tiene reconocido.

Las mujeres aportan el 73% de la carga

Las mujeres aportan el 73% del trabajo para la realización de las actividades no de mercado, y, por tanto no remuneradas, de los hogares. Así, de un total de 46.375 millones de horas de trabajo al año realizadas en los hogares y no contabilizadas en la producción nacional, las mujeres realizan 33.872 millones horas y los hombres sólo 12.503 millones, si nos atenemos a los datos aportados por la Encuesta de Empleo del Tiempo realizada por Estadística en 2002 y 2003. Con este reparto, serían también las mujeres las que estarían aportando un valor salarial de producción no contabilizado superior, que llegaría en 2003 a 146.550 millones de euros.

El valor de los salarios que compensarían el trabajo de los hombres se quedaría en unos 54.096 millones de euros (ver cuadros adjuntos). Las mujeres destinaban en 2003 un 39,7% de su tiempo en el hogar a la preparación de alimentación y un 23% al cuidado de la vivienda. Por lo que se refiere al cuidado de hijos o mayores, los hombres destinan menos de la mitad de horas que la mujer, pero una mayor proporción de su tiempo de trabajo doméstico. Donde únicamente se igualan los tiempos empleados por el hombre y la mujer en casa es en la realización de trayectos productivos no de mercado para el hogar. Absorbe el 8% del tiempo, con casi 3.910 millones de horas empleadas.

Una valoración modesta

La valoración de la actividad productiva no de mercado del hogar es un ejercicio teórico que se ha explorado en otras economías. Finlandia, por ejemplo, llegó a cuantificarla en un 40,3% el PIB. En España han hecho el ensayo los institutos de estadística de Euskadi, con una cuantificación del 32,8%; de Galicia, con un 36,3%; de Cataluña, con un 40,1%; y de Madrid, con un 54,7%. La del INE para España es la más modesta.