Desaceleración inmobiliaria

Los promotores dicen que la apuesta exclusiva por las VPO no acabará con la crisis del sector

Una apuesta exclusiva por las viviendas de protección oficial (VPO) no acabará con la crisis que atraviesa el sector de la construcción, ya que, entre otras cosas, "no existe suelo preparado y urbanizado para ello", la Federación Andaluza de Promotores Inmobiliarios, Fadeco Promotores, organizadora del II Congreso Andaluz de Promotores Inmobiliarios celebrado en Córdoba.

Según aseguró la Federación, hay que partir de la base de que "la situación macroeconómica general es inestable", el sector de la construcción sufre una "crisis de demanda" y se ha producido "un encarecimiento de todos los costes".

Para salir de esta situación, los promotores andaluces consideran que "hay que tomar medidas" inmediatas, sobre todo en materia legislativa, que deben tener la condición de "flexibilidad y seguridad".

Por otro lado, las conclusiones del congreso de promotores inmobiliarios determinan que "la inversión en infraestructuras es una solución corta, ya que el empleo inducido directa o indirectamente es muy inferior, por cada euro invertido". A ellos se suma que "la revitalización de otros sectores es, cuando menos, lenta y seguramente de resultados inciertos", sobre todo "cuando no han crecido en tiempos de bonanza".

Solución a corto plazo

De este modo, "la única solución a corto plazo, para evitar que la situación actual se deteriore con efectos a varios años, es desbloquear el sector de la construcción" mediante acciones que, precisamente, permitan la "estabilidad y desbloqueo del nuevo marco normativo urbanístico y de las valoraciones del suelo".

También sería preciso, según las conclusiones alcanzadas en el Congreso organizado por Fadeco, promover la "ralentización de los requisitos de calidad en la vivienda, ante la imposibilidad de pagar sus costes, o bien conceder subvenciones importantes a su implantación".

De igual modo se requiere una "vuelta a la normalidad del sector financiero, colaborando en la reestructuración de la deuda de las empresas", junto con una "reducción de los costes administrativos, que les posibilite sobrevivir con menores ingresos derivados del sector inmobiliario".

Finalmente, debería producirse una "disminución de las exigencias de las compañías suministradoras, cada vez más caras y de mayor alcance" y apostarse por la "creación de viviendas 'semiprotegidas' (precio tasado o similares), que permitan atender a un segmento intermedio de la población".