Recuperación económica

Solbes niega que España esté en crisis y lanza un mensaje de optimismo

El vicepresidente del Gobierno Pedro Solbes lanzó el viernes un mensaje optimista ante las dudas que se ciernen sobre la economía. Si bien reconoció la delicadeza del momento, se negó a hablar de crisis y se mostró esperanzado en que la economía se recupere en el segundo semestre de 2009.

La economía no va bien pero tampoco tan mal como algunos dicen. Esa es la idea que trasladó Solbes tras el Consejo de Ministros, en la presentación del objetivo de estabilidad presupuestaria del trienio 2009-2011, en donde se prevé que el Estado central no obtenga superávit hasta 2011. Ello implica que la administración deberá apretarse el cinturón y mantener una política de austeridad presupuestaria para no incurrir en déficit.

Solbes anunció que en los Presupuestos para el próximo año el gasto del Estado se incrementará sólo un 5%, 'en consonancia con el PIB nominal, hasta un máximo de 160.158 millones de euros'.

Si se tiene en cuenta que el deflactor del PIB -indicador para medir la inflación prevista en el conjunto de la economía- es del 2,6%, el crecimiento real de la economía queda para 2009 en torno al 2,3%. Muchos analistas ponen en duda que se pueda llegar a este porcentaje y vaticinan un crecimiento inferior al 2% para el próximo año.

Hacienda fija en sólo el 5% el crecimiento del gasto del Estado para 2009

En cualquier caso, Solbes calificó los Presupuestos que está comenzando a elaborar de 'neutrales, ni expansivos ni restrictivos', dado que se están empezando a elaborar con un crecimiento del gasto inferior al de otros años.

El vicepresidente aseguró que las prioridades del Gobierno se mantienen invariables para 2009 , dedicando la mayor parte de los esfuerzos a la inversión productiva y a mantener el gasto social. Si bien reconoció que hay sectores, como el inmobiliario, que viven momentos muy difíciles, destacó que la mayoría de la economía mantiene una evolución positiva. Así, para Solbes, España está bien preparada para afrontar una situación de menor crecimiento a nivel global. El ministro recurrió al viejo argumento de que el excedente cosechado en los últimos años ofrece margen de maniobra para sortear la desaceleración.

Sin embargo, por primera vez en tres años el Estado central, según sus previsiones, cerrará sin superávit. Así, para 2008, 2009 y 2010, las nuevas predicciones del Gobierno muestran una situación de equilibrio, es decir, sin déficit ni superávit, frente al saldo positivo del 0,4% que aparecía en las previsiones de diciembre. La Administración central, siempre según Solbes, regresará al superávit fiscal en 2011, cuando se espera que la economía retome su ritmo de crucero del 3%.

El objetivo de equilibrio también se mantiene para las comunidades y municipios. De hecho, sólo la Seguridad Social permitirá que el conjunto de administraciones cierre con un superávit del 0,82% del PIB en 2009 y del 0,7% en 2010.

En cualquier caso, las comunidades podrán incurrir en déficit, ya que la ley de Estabilidad Presupuestaria permite que cada gobierno regional registre un déficit del 0,25% siempre y cuando sirva para financiar inversiones productivas. En los últimos ejercicios, las autonomías han cerrado todos los años en déficit a excepción de 2006, que lograron el equilibrio presupuestario.

18.000 millones en dos años

Para Solbes, la tan citada crisis no está ni se la espera. El ministro de Economía recordó que para que exista recesión debe producirse un crecimiento negativo en dos trimestres seguidos.

Algo que no ha sucedido y que Solbes considera que está 'lejísimos' de producirse. En el primer trimestre la economía creció un 0,3% respecto al último trimestre de 2006 y un 2,7% en tasa interanual.

Así, el vicepresidente sostuvo que es 'enormemente exagerado' hablar de crisis en una situación como la actual, si bien reconoció que algunos sectores sí que están un momento delicado.

En cualquier caso, no quiso entrar a valorar la utilización que realiza el Partido Popular del término 'crisis', negando que haya dialogado para intentar poner coto al 'alarmismo' que provocan ciertas palabras. Para aquellos que sostienen que el Gobierno debería actuar con más ímpetu frente a la desaceleración para unos y crisis para otros, Solbes recalcó que las últimas medidas aprobadas por el Gobierno supondrán para los ciudadanos una inyección de 10.000 millones de euros para el presente ejercicio y otros 8.000 millones en 2009. En particular, defendió que la devolución fiscal de 400 euros servirá para estimular el consumo.