Cotización

La incertidumbre regulatoria sigue lastrando a Solaria

Después de una espectacular evolución tras la OPV, Solaria comenzó una caída en picado en Bolsa. Ahora, los expertos reiteran que no habrá recuperación sólida hasta que no se conozca la nueva normativa sobre energía solar.

Cuando el aniversario de la salida de Solaria a Bolsa se aproxima -empezó a cotizar el 19 de junio de 2007-, la mayor parte de los analistas se muestran positivos sobre la capacidad industrial de la empresa, pero preocupados por la incertidumbre normativa que tan fuertemente ha impactado en el valor. La compañía fabricante de módulos y plantas solares ha caído en el año un 49,02 % y ha sufrido una elevada volatilidad. Llegó a cotizar a un máximo de 24 euros el pasado 8 de noviembre, mientras que cinco meses después -el 17 de marzo- marcó un mínimo de 8,58 euros. Ahora presenta una ligera recuperación y ayer cerró a 10,95 euros, cifra algo superior a los 9,50 euros del precio de la Oferta Pública de Venta.

Para Fernando Cordero, analista de Fortis, los últimos datos de la empresa muestran aspectos positivos, aunque existen otros que no son tan buenos. 'Los resultados del primer trimestre, que han estado por debajo de nuestras estimaciones, confirman ciertos retrasos en la producción, aunque menores de lo previsto', señala. En su opinión, esa evolución plantea ciertas dudas sobre la capacidad de la compañía para entregar los 70 megavatios de huertos solares comprometidos antes de septiembre de 2008, cuando deberá entrar en vigor la nueva normativa sobre energía solar.

Pero destaca, por el contrario, que Solaria está mostrado capacidad para elevar márgenes y para mejorar su cartera de pedidos. El analista de Fortis cree, no obstante, que el factor que más pesa en el valor son las dudas sobre la nueva normativa. Pese a que haya bajado el precio objetivo de 21,6 euros a 16,1 euros, reitera su consejo de comprar.

Jaime Escribano, de Espírito Santo, señala que la empresa está dando fuertes argumentos para confiar en su proyecto y cree que el futuro de Solaria es brillante, aunque con importantes desafíos como abordar la internacionalización. Aconseja adquirir, aunque reduce el precio objetivo de 22 a 18 euros.

Los analistas de Goldman Sachs, que también se decanta por comprar, reiteran los retrasos que se están teniendo lugar en la producción de Solaria en el contexto de espera de un nuevo marco para el sector. A su favor destacan los sólidos márgenes que ha presentado en 2008.

¿Compra?

Para Bettina Gallego, de Inversis, la estrategia de la empresa les ha defraudado. No obstante, destaca que, a la actual cotización, está barata. Y, como posible atractivo del valor, cita que puede ser objetivo de una operación corporativa por parte de una compañía exterior por su posición en España.

Pendientes de fechas clave

El 28 de septiembre de este año es clave para el sector solar, tanto para fabricantes como para generadores. Ese día concluye la vigencia de la actual normativa que regula la producción de esa energía, que contiene unas primas muy elevadas y que ha favorecido la instalación de paneles y plantas solares. A partir de ahí, el sector contará con un nueva normativa que ya no será tan protectora, aunque no se descarte que se prorrogue por unos meses, si no está ultimada para esa fecha. Pero ahora, ante las dudas sobre el TIR (tasa de retorno) que el decreto que se elabora reconocerá a las nuevas inversiones, ni las compañías que generan electricidad con esta tecnología se animan a realizar nuevos pedidos ni los bancos están dispuestos a financiar los nuevos proyectos. Aunque este es el factor que más pesa, Bettina Gallego señala que a la compañía le ha afectado negativamente rumores sobre eventuales problemas en sus resultados de 2007. La empresa desmintió esos rumores a la CNMV y advirtió que estaba dispuesta a emprender acciones legales. Perdió el pasado 15 de febrero, casi un 16%. Por otro lado, a primeros de junio vence el lock up, que mantiene el compromiso por parte de los socios mayoritarios de no vender el 36% de su participación.