Mercados

El 25% de la negociación del petróleo está en manos de especuladores

Los inversores especuladores representan el 25% de la negociación del mercado de futuros del petróleo de Nueva York. El volumen de contratos apostando por el alza del crudo ha crecido un 37% en 12 meses.

Aunque la espectacular escalada del crudo tiene su base en sólidos fundamentos de oferta y demanda, lo cierto es que la posición de los llamados inversores especuladores o no comerciales no es, ni mucho menos neutral. Los datos del mercado de futuros de Nueva York (Nymex), la plataforma más importante de negociación de petróleo junto con la de Londres, revelan que las posiciones largas (alcistas) netas abiertas de los inversores no comerciales superan el 18,8% del volumen total de ese segmento. En número de contratos abiertos, las posiciones alcistas han crecido un 36,9% en un año.

Entre contratos alcistas y bajistas (cortos) los especuladores alcanzan ya el 24,75% de la negociación de futuros del crudo ligero West Texas, el que se usa de referencia en EE UU. En sólo tres años, el volumen de negociación de futuros del crudo del Nymex ha crecido un 89%. Pero es que las posiciones especuladoras al alza han registrado un incremento del 200%.

El total de contratos abiertos por los especuladores asciende a 683.209, según los datos de Nymex, que es la única plataforma que revela públicamente el detalle de las posiciones. A 1.000 barriles por contrato, eso arroja un volumen de 683,2 millones de barriles. Para tener una referencia, el consumo anual de España asciende a 657 millones de barriles.

El saldo neto de posiciones alcistas, porque hay muchos inversores que mantienen simultáneamente contratos al alza y a la baja, equivale a 263,4 millones de barriles: tres veces el promedio diario de consumo mundial de crudo. En abril de 2007, esas posiciones al alza sumaban 192,27 millones de barriles.

La teoría clásica de que los especuladores no dirigen la cotización del crudo, sino que la apuntalan, sigue siendo vigente. Pero no hay duda de que juegan un papel determinante. Entre Londres y Nueva York se negocia a diario una cantidad de petróleo que supera en 10 veces el consumo real. Una gran mayoría de los contratos negociados se cancelan antes de expirar, pero marcan la referencia.

El precio de 130 dólares que ocupa los titulares de toda la prensa mundial es el de contratos para entrega en un mes. En la actualidad, se refiere al de julio, ya que la semana pasada hubo vencimientos de futuros. Los únicos contratos que tienen liquidez suficiente para tener alguna representatividad son como máximo los de los próximos 12 meses y esos oscilan en un rango de 130 a 132,6 dólares por barril.

De ningún modo pueden tomarse estos niveles como un indicio de que la cotización se va a estancar, ya que se negocian y cambian de valor cada día. Pero sí que ponen de manifiesto que el mercado no apuesta ahora un descenso a plomo del precio.

La tensión que está provocando la subida estratosférica del crudo -un 420% en cinco años- terminará impactando en el consumo. Pero hasta que llegue ese momento, la escalada del petróleo va ganando en velocidad a medida que se derriban barreras. El tránsito de 70 a 80 dólares costó nada menos que un año y medio. Sin embargo, desde que el crudo cerró por primera vez a 100 hasta que alcanzó los 110, sólo pasó un mes y medio. A partir de ahí, el ascenso cobra un ritmo frenético: tres semanas en cruzar de 110 a 120 y únicamente dos en llegar a la nueva frontera de 130.

Un cóctel de factores

Consumo. La demanda de petróleo lleva 10 años creciendo sin descanso. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) espera que el consumo crezca un 8,5% en los próximos cuatro años y un 40% de aquí a 2030.

Subsidios. La rigidez de la demanda tiene que ver con la falta de sustitutivos al crudo a corto plazo y con los subsidios que en países como China financian los carburantes para los usuarios.

Yacimientos. Pese a los últimos descubrimientos en la costa atlántica de América Latina, la realidad es que extraer crudo resulta cada día más costoso, dado que los nuevos yacimientos están cada vez a profundidades mayores y más dispersos.

Oferta. Casi el 40% del petróleo que se distribuye en el mundo lo produce la OPEP, formada por 13 países, principalmente del golfo Pérsico y África.