Desaceleración económica

La economía lusa registra el peor dato de los dos últimos años

La actividad económica lusa volvió a sufrir un retroceso en abril pasado y cayó cuatro décimas respecto a marzo, hasta alcanzar los 0,7 puntos, lo que supone el peor registro de los dos últimos años, informó hoy el Banco de Portugal.

El indicador de coyuntura divulgado por la institución, que permite medir la evolución económica, tuvo en abril un deterioro de 1,2 puntos con respecto al mismo mes de 2007 y fue el séptimo mes consecutivo en el que refleja la desaceleración de la economía lusa.

El consumo privado cayó también fuertemente en el último mes, después de que marzo registrase un incremento del 0,1%, y en abril tuvo una evolución negativa del 0,2%, el valor más bajo desde julio de 2003, cuando Portugal estaba en plena recesión económica.

En el indicador de coyuntura el Banco de Portugal sintetiza la información relativa al producto interior bruto (PIB), el volumen de ventas en el comercio minorista, el índice de producción de la industria transformadora, la situación financiera de las familias, las nuevas ofertas de empleo, la coyuntura exterior y las ventas de vehículos comerciales pesados y cemento.

El sentimiento económico, otra de las medidas utilizadas por la entidad reguladora lusa, cayó igualmente en el cuarto mes del año y pasó de 100,4 en marzo a 96,4 puntos en abril pasado.

El informe agrega que el crédito impagado subió un 14,7% en abril y representa el 1,12% del total concedido.

Los nuevos datos del Banco de Portugal confirmar los indicadores negativos sobre la economía portuguesa publicados ya por organismos nacionales e internacionales en las últimas semanas.

Una de las peores noticias la dio el Instituto Nacional de Estadística (INE) luso cuando hace una semana informó de que el PIB tuvo una variación negativa del 0,2% en el primer trimestre del año en relación a los tres meses anteriores.

Esta circunstancia obligó al Gobierno portugués a rebajar la previsión oficial de crecimiento económico para 2008 en siete décimas y dejarlo en el 1,5%.

El ministro de Finanzas, Fernando Teixeira Santos, aseguró que esa revisión a la baja se debía a ¢criterios de prudencia y realismo¢, aunque se mostró confiado en que la economía nacional sepa reaccionar a la crisis internacional.

Con todo, la previsión gubernamental sigue siendo superior a los pronósticos realizados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) que prevé que la economía lusa crezca apenas el 1,3%.

Pese a los datos negativos el Gobierno portugués asegura que no alterará su previsión de reducir el déficit público al 2,2% del PIB y cumplir así el objetivo del Programa de Estabilidad y Crecimiento (PEC) comunitario de no superar el 3%.

El gobierno luso ha reconocido que sigue de cerca la desaceleración económica que tiene también lugar en la vecina España y que está atento a su evolución, que podría incidir en la economía portuguesa.

Portugal mantiene por ahora la previsión de desempleo para este ejercicio, del 7,6%, y espera dar prioridad a los incentivos a la inversión para intentar impulsar la economía.