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Un museo para disfrutar de los grabados de Goya

Ibercaja reabre el Camón Aznar, un referente en la Expo

Goya no podía perderse la Exposición Internacional que se abrirá el próximo 14 de junio en Zaragoza. Y ha sido Ibercaja la encargada de buscarle un alojamiento acorde con su categoría. Ayer presentó la reapertura del Museo Ibercaja Camón Aznar (Micaz), el único museo que muestra la colección de los grabados del genial pintor.

Aunque, a decir verdad, Francisco de Goya no llega solo, sino muy bien acompañado. Porque, además de sus grabados y de sus obras habitualmente ubicadas en el coqueto Patio de la Infanta, trasladadas al restaurado museo, y de los fondos aportados por el propio Camón, el recinto alberga también extraordinarias piezas de autores de la categoría de Berruguete, Bayeu, Maella o Mengs y otras de gran valía de artistas internacionales, nacionales y aragoneses de los siglos XV y XVI hasta el último tercio del siglo XX. En total, 333 obras entre pinturas y esculturas (300 de la Colección Camón y 33 de los fondos de Ibercaja).

Tras un año de reformas, el museo Camón Aznar se mostraba ayer en todo su esplendor, con maneras de gran referente cultural de la Expo 2008. 'Entendimos que esta era una ocasión de oro para reformar un museo que ha desarrollado una eficacísima labor cultural durante 30 años y que ahora puede ofrecer sus valiosos fondos en las mejores condiciones', señalaba el presidente de Ibercaja, Amado Franco, Y, efectivamente, la remodelación proporciona al visitante una lectura ordenada y precisa de unos fondos excepcionales, que giran en torno a la figura del genio de Fuendetodos.

Al mismo tiempo, se sublima la figura de José Camón, como coleccionista y crítico de arte, elaborando un discurso que toma como base la obra de Goya, con su peculiar manera de enseñar a mirar al mundo a través de sus grabados, y la conecta con el papel que el académico aragonés José Camón Aznar ejerció en la difusión de la obra y la figura del pintor.

Antonio Meléndez, artífice de Las edades del hombre, ha puesto su experiencia y conocimientos 'para sacar lo mejor del museo', como subrayó ayer el director general de Ibercaja, José Luis Aguirre. Meléndez, responsable de la dirección museográfica, en la que ha venido trabajando durante los dos últimos años, señaló que 'estamos en un museo sobre Goya , que se despliega sobre un edificio doble: la primera parte, con el patio y el salón noble, se encuadra en el palacio renacentista de los Condes de Bobadilla y de la familia de los Pardo. A este palacio del siglo XVI se le añadió en el siglo XX un edificio casi gemelo, cuyo patio interior ha sido descubierto y puesto en valor con la reforma'.

Las tres plantas del museo constituyen, por sí solas, todo un espectáculo. No en vano son el palacio elegido por Francisco de Goya para residir durante la Expo 2008. Y para disfrutar también de otras grandes exposiciones anunciadas ayer por la entidad financiera. Del Ebro a Iberia, en el propio museo: Encrucijadas, en el Palacio de La Lonja, y Del futuro al pasado, en la sede central de Ibercaja en Zaragoza.

Un maestro entre artistas de todos los siglos

Las tres plantas del museo Camón Aznar albergan, ordenados cronológicamente, 244 grabados de Goya y 333 pinturas y esculturas, procedentes de la colección Camón y de los fondos de Ibercaja. En primer lugar, el visitante se encontrará con una antología de la pintura y escultura de los siglos XV al XVIII. Entre las 83 obras de este apartado destacan un espléndido Cristo con la cruz a cuestas, cuya autoría se busca en la escuela valenciana o en las cercanías del Divino Morales, junto al San Luis Beltrán, de Ribalta; el Cristo Crucificado, de Zurbarán, o el Arquímedes, de Ribera. La siguiente sorpresa es el Salón Dorado, dónde se muestran los Goyas de la colección Ibercaja y de la Real Sociedad Económica de Amigos del País. Aquí se exponen Carga de mamelucos en la Puerta del Sol, Baile de Máscaras o el Retrato de don Félix de Azara y Perera. Destacan también tres Bayeus procedentes de los fondos de Ibercaja y que se exponen conjuntamente por primera vez.

Con luz propia brilla los grabados goyescos, cuyos apartados expresan gráficamente su temática: Desastres, Disparates, Tauromaquia y Los Toros de Burdeos. La exposición se cierra con obras de los siglos XIX y XX. Seguidores de Goya, como Lucas Villamil, Eugenio Lucas o Alenza, para enlazar con la pintura impresionista, paisajistas y costumbristas, articulados en torno a las escuelas de Vallecas y Madrid, en las que Camón Aznar jugó un papel relevante.