Infraestructuras

Las grandes constructoras ponen a Taguas al frente del Seopan

De consejero económico de Rodríguez Zapatero a presidente de la patronal de las grandes constructoras. David Taguas ha asumido el timón de Seopan en lo que el sector aprecia como una oportunidad, en plena crisis de la edificación residencial, para mover al Gobierno a impulsar la obra civil.

El nombre de David Taguas no ha salido hasta el último momento en el proceso de selección del presidente de Seopan', explica una fuente cercana a la patronal de las grandes constructoras.

Su nombramiento cogió ayer por sorpresa al sector, donde se valora el desembarco del ex director de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno -cargo que ha ocupado desde diciembre de 2006 hasta el inicio de la presente legislatura- como un claro síntoma del momento que atraviesan las constructoras. Y también de cómo y dónde van a buscar las soluciones.

El nuevo presidente de la Asociación de Empresas Constructoras de Ámbito Nacional (Seopan), lobby que representa a los gigantes del ladrillo y el hormigón, ha sido designado por unanimidad en el seno de la junta directiva.

Si su nombre no se había barajado en los días previos al anuncio, sí habían corrido rumores relacionados con el ex ministro de Industria Luis Carlos Croissier, el que fue consejero de Industria de la Junta de Castilla y León, José Luis González Vallvé, o con Mariano Aísa, ex presidente de la propia Seopan.

El sillón estaba vacante desde el fallecimiento, en septiembre de 2007, de Enrique Aldama, a quien sustituye el primer hombre ajeno al negocio. 'Las constructoras han evolucionado hasta convertirse en grandes grupos de servicios. Eso hace que no sea estrictamente necesario tener un ingeniero de caminos en la presidencia de la patronal', valoran fuentes de Seopan.

Otra persona, directamente relacionada con su elección, argumenta que 'hemos buscado a alguien con experiencia en la Administración, que conozca sus entresijos, como se ha hecho siempre'.

El ex asesor económico del Presidente, antiguo compañero y amigo del ministro de Industria, Miguel Sebastián, acude a su nueva responsabilidad en plena caída del negocio de la edificación residencial y cuando las mayores constructoras del país están demandando al Gobierno un esfuerzo para potenciar la licitación de obra civil.

Uno de los asuntos que figurarán de inmediato en su agenda será el de negociar con Fomento un cambio en el sistema de expropiaciones de suelo, que deja en manos de las empresas la responsabilidad de pagar las compras del terreno necesario para acometer el trazado de una carretera. Asumen ese riesgo en base a los cálculos de Fomento, pero además corren con las potenciales desviaciones presupuestarias que surjan de los pleitos propuestos por los propietarios.

Como adelantó CincoDías, Seopan ya presionó a Fomento para que cambiara esa norma antes de la última gran licitación, la de la madrileña Radial 1. La respuesta fue negativa y sólo dos constructoras, FCC y Ploder, acudieron al concurso.

Al margen de la polémica del momento, a Taguas le tocará vigilar cómo afecta a los procesos de licitación la nueva Ley de Contratos con el Sector Público, que entró en vigor en la jornada de ayer. La pelea por acabar con las bajas (precios por debajo de los presupuestos de licitación de obras civiles), que ponen en riesgo la correcta ejecución de un proyecto, es otro caballo de batalla de las patronales.

La última comparecencia de un alto cargo de Fomento dejó dudas en el aire. La secretaria de Estado de Infraestructuras, Josefina Cruz, dijo el martes que el Gobierno licitará obra en lo que resta de año por 7.000 millones; se trabajará en adaptar la Ley de Contratos a los pliegos de condiciones de los concursos y, en la valoración de las plicas, se seguirán imponiendo la mejor solución técnica y la oferta económica más competitiva.

Taguas es doctor en Ciencias Económicas por la Universidad de Navarra ha asesorado al Gobierno a distintos niveles desde 1991 y fue subdirector del Servicio de Estudios del BBVA entre 1997 y 2006.

De allí salió rumbo a Moncloa, donde sustituyó como asesor de Zapatero a su antiguo compañero y mentor, Miguel Sebastián.

LA CIFRA 7,1% del PIB se debe a la producción en 2007 de las 33 constructoras de Seopan. Entre ellas, las seis grandes: ACS, Acciona, FCC, Ferrovial, Sacyr y OHL.

Un salto que bordea la Ley de Incompatibilidades

La Ley de Incompatibilidades de Altos Cargos vigente desde 1995 deja claro que los miembros del Gobierno, durante los dos años siguientes a la fecha de su cese, no podrán realizar actividades privadas relacionadas con expedientes sobre los que hayan dictado resolución en el ejercicio del cargo, ni celebrar contratos de asistencia técnica, de servicios o similares con las administraciones públicas. Sería complicado probar que David Taguas tuvo relación con expedientes relacionados con las grandes constructoras si no fuera porque tomaba asiento, como el resto de los secretarios de Estado del área económica, en la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos.

En buena lógica, ahora correspondería al Ministerio de Administraciones Públicas elaborar de oficio un informe sobre si Taguas incumple o no la ley de Incompatibilidades de Altos Cargos al pasar directamente de trabajar en la Oficina Económica de La Moncloa, donde tenía rango de secretario de Estado, a la patronal Seopan en calidad de presidente de la misma. Es probable también que si hay una fuerte presión política, Seopan se vea obligada a detallar las tareas en la que trabajará a partir de ahora David Taguas.

El punto de apoyo clave para Sacyr en la batalla contra la francesa Eiffage

David Taguas acumuló experiencia en la defensa de las constructoras en la recta final de la pasada legislatura. Concretamente negoció con François Pérol, secretario general adjunto de la Presidencia francesa, una vía de escape para Sacyr en el capital de Eiffage. La firma que preside Luis del Rivero ha sufrido dos años de batalla en París, primero contra la constructora y después frente al regulador del mercado financiero. Taguas facilitó que el Gobierno galo se involucrara en la resolución del conflicto y que Sacyr pudiera escapar sin lanzar una cuantiosa opa en metálico.

Fue Del Rivero el que el martes, en las Jornadas Nacionales de la Construcción, lanzó las primera ideas al Gobierno: Fomento debe aumentar el ritmo de licitación y el Ejecutivo tiene que dar la cara por las empresas que salen fuera. Reivindicaciones de las que Taguas ya ha tomado nota.