Agencia Tributaria

Italia cuelga por unas horas en la red la renta de todos sus ciudadanos

A lo largo de la mañana de ayer todo aquel que quiso pudo conocer la declaración de la renta de cualquier italiano a través de la página web de la Agencia Tributaria italiana. La oportunidad de saber cuánto gana el vecino o personajes públicos provocó que la web, www.agenziaentrate.it, se colapsara al mediodía ante el alud de visitas.

La decisión de la Agencia italiana de publicar la renta correspondiente a 2005 también generó polémica y el rechazo de asociaciones de consumidores. La Autoridad para la Protección de Datos Personales resolvió que se suspendiera 'por el momento la difusión de datos en internet' y pidió explicaciones 'con urgencia' a la Agencia Tributaria, al considerar que existen 'problemas evidentes y relevantes de conformidad' con las actuales leyes en la materia.

La Agencia Tributaria, que retiró los datos de su página web, había justificado con anterioridad que la medida respetaba la legislación italiana y contaba con el visto bueno de la Autoridad para la Protección de Datos Personales que, sin embargo, aseguró que desconocía la decisión de la Agencia.

El ministro de economía en funciones, Vicenzo Visco, justificó la medida por el afán de 'transparencia y de democracia' y señaló que no veía problemas en ella. Por su parte, el presidente de la asociación de consumidores Adoc, Carlo Pileri, declaró que la publicación de datos de renta era 'una flagrante violación del derecho a la intimidad'. Y añadió que 'puede desencadenar actos criminales', pues se han publicado datos relevantes 'sobre ingresos, que suponen una apetitosa fuente de información para criminales y ladrones'.

Como era de esperar, los medios italianos no tardaron en publicar los datos personales de personajes conocidos. Así, el famoso empresario Lucianno Benetton declaró en el año 2005 unos ingresos de un millón y medio de euros, una cifra muy inferior a la de Roberto Benigni. El afamado cineasta, según el Corriere della Sera, declaró una renta de tres millones y medio de euros.