Para invertir

Los resultados de las empresas, un arma de doble filo

Ni beneficio al alza es sinónimo de subida bursátil ni a la inversa. La incertidumbre complica la temporada de resultados.

El mercado se ha vuelto muy exigente con los resultados empresariales. La temporada en curso está demostrando que ya no basta con ganar más o superar las expectativas. Las empresas deben probar que serán capaces de afrontar la desaceleración económica que se avecina para garantizarse el respaldo de los inversores.

En España, las cifras de momento marchan bien. En términos generales siguen sólidas. Fenosa, por ejemplo, ganó un 39% en el primer trimestre, ACS un 62,2% más y Red Eléctrica un 15,7%. La banca no está expuesta a provisiones millonarias y ha capeado la crisis mucho mejor que el sector mundial, pero lo cierto es que nadie es inmune al ciclo. Por eso, tras años de resultados récords se empiezan a ver las primeras caídas de ingresos y perspectivas tímidas, algo que no pasa desapercibido en Bolsa.

Ejemplos no han faltado esta semana. Antena 3 ganó un 30% menos en el primer trimestre y el castigo no se hizo esperar. Cayó el 5,74% por miedo a que la situación económica siga azotando sus cuentas. Altadis ganó un 11% menos por la debilidad del dólar, mientras que el beneficio de Popular creció un 12,1% frente al 17% esperado. Perdió en Bolsa el 2,8%.

Nokia ganó un 25% más y se desplomó en Bolsa. Citi presentó pérdidas millonarias y se disparó

A nivel mundial la tendencia es similar. Nokia fue otro ejemplo. Ganó un 25% más pero la Bolsa le castigó con una caída del 13,55%. Las cifras de beneficio quedaron por debajo de lo esperado, pero lo que realmente agitó al mercado fue que reconociera que la debilidad del dólar y la desaceleración afectarán a sus resultados. 'El miedo se ha trasladado al ciclo. Hay una exigencia de los inversores a las compañías que puedan sufrir más ciclicidad. Si defraudan se les penaliza con dureza', explica Jordi Falgueras, de Gaesco. 'Se nota que el mercado es más selectivo que en el pasado', añade José Luis Martínez, de Citi.

La lista de empresas que han presentado resultados sólidos pero que al mismo tiempo han advertido que las cosas empeorarán va en aumento. Apple, Amazon, Texas Instruments, Yahoo, United Health Group o DuPont son sólo algunos ejemplos. Otras han sorprendido favorablemente como Ford, Intel o IBM y han subido en Bolsa. A veces, incluso, unas pérdidas menos malas como las de Citi también han tenido recompensa. ¿Qué se puede esperar de la temporada ?

DESACELERACIâN

La Bolsa se mueve por las expectativas y generalmente toca suelo unos dos trimestre antes de que lo hagan los resultados. 'La clave está en ver si la caída de las Bolsas ya refleja esa ralentización', explica David Ardura, de Gesconsult. Por eso las previsiones de las empresas cobran relevancia y alertas sobre caídas de ingresos pueden provocar castigos.

MENOS Pæpermil;RDIDAS

Como era de esperar el sector financiero internacional es la primera víctima de la crisis. En agosto de 2007 el mercado ya le identificó como afectado y ha sido uno de los más castigados. Esta situación explica reacciones extremas como la subida de Citi pese a sus pésimos resultados. El banco perdió 5.110 millones de dólares. El mercado se agarró a la mejora de ingresos y a la esperanza de que lo peor ha pasado. La acción reaccionó un 4,49% al alza el día del anuncio. Más rebotes no se descartan.

MÁS ALLÁ DE LA BANCA

En España la banca no se verá afectada por las provisiones millonarias que han lastrado al sector mundial. La exposición a activos subprime no es un riesgo pero el mercado escudriñará los datos de morosidad y lo indicios desaceleración del negocio. La banca mediana ya ha reflejado deterioro. Bankinter ha sido la primera con caída de beneficios. 'Ahora hay que ver los efectos de la economía en otros sectores. De momento no se ha visto', dice Jordi Padilla, gestor de Popular Banca Privada.

EXPECTATIVA

El efecto contrario al de Citi también se puede dar si una empresa gana mucho pero deja la sensación de que no cumplirá con las expectativas. Inditex es una empresa que sufre fuertes vaivenes con los resultados. 'La valoración incluye una expectativa de crecimiento de un 15% al año. Si las cuentas ponen ese escenario en duda cae, explica Nicolás López, de M&G Valores.

EXPORTADORAS

Empresas como IBM, Intel, Google o Coca Cola son algunas que han agradado. Todas ellas con una importante parte del negocio fuera de EE UU y favorecidas por la caída del dólar. En Europa el efecto divisa se espera que tenga el efecto contrario en los resultados.

Claves. Factores a escudriñar en las cuentas

Efecto divisa. La depreciación del dólar o la apreciación del euro será un factor relevante. Es importante estudiar este previsible efecto negativo en las cuentas de las europeas.

Financiación. Analizar la deuda y si los costes de financiación de una compañía son fijos o variables resultará determinante para sus ingresos futuros. Las empresas obligadas a renovar créditos se verán impactadas por unos tipos más elevados.

Salarios e IPC. Estudiar si empresas con mano de obra intensiva sufrirán un incremento de costes derivados de aumentos salariales por el IPC es otra clave a vigilar.

Ventas y consumo. Analizar la evolución de las ventas de las empresas de consumo en superficies comparables ayudará a ver los efectos de la ralentización, al igual que la evolución de negocios más cíclicos como la publicidad.

Vienen años de márgenes a la baja

Vienen tiempos difíciles para las empresas. O menos fáciles. Tras años de crecimiento exponencial y récords de beneficio, los catalizadores detrás del fuerte crecimiento también comienzan a perder fuerza.

La caída de los costes de financiación, el abaratamiento del coste de capital, las menores cargas impositivas, el progreso tecnológico y la globalización explican, en opinión de JP Morgan, el crecimiento exponencial que han experimentado los beneficios empresariales en los últimos 25 años. Pero la firma teme que su aportación al crecimiento de los beneficios a largo plazo haya tocado su fin.

'Las divisas de los países emergentes repuntan y sus economías están impulsando el precio de las materias primas, los costes financieros reales empiezan a incrementarse y los gobiernos se muestran reacios a pasar el aumento de costes a los consumidores vía impuestos. Como resultado la era de incrementos de cuotas de beneficios empresariales ha llegado a su fin', vaticinan desde esta firma.

JP Morgan prevé que los márgenes se contraigan los próximos cuatro años. Espera que crezcan un 1% en tasa interanual en el periodo ya que a la falta de estos catalizadores hay que sumar factores cíclicos negativos con la desaceleración en marcha.

La firma prevé que los beneficios como porcentaje del PIB caigan al 8,85% para 2011 desde el 10,1% del cuarto trimestre de 2007.

De momento, las estimaciones indican que las empresas del S&P 500 perdieron entre el 15% y el 20% en el primer trimestre del año. Una cifra que cambia sin el sector financiero. En ese caso ganaron entre el 5% y el 6%, ayudadas en buena medida por las exportaciones.