Hoteles

Barceló deja atrás sus tres estrellas

El 94% de los activos hoteleros de la cadena mallorquina ya son de lujo y gama alta

Ha empezado la cuenta atrás para Barceló. Sólo le queda deshacerse o remodelar diez hoteles de su portafolio para conseguir su objetivo de ser una compañía cinco estrellas. O si se apura, cuatro. Pero nunca más volver al tres estrellas, un segmento que, aseguran, no está en el nuevo concepto de hoteles en el que se quieren centrar, el de la gama alta.

En los inicios del grupo Barceló, cuando el sol y playa deslumbraba a España y la oferta turística parecía basarse más en la cantidad que en la calidad, la empresa mallorquina llenó parte de la costa española de hoteles de tres estrellas, enfocados al cliente que entonces poblaba la arena española. 'Pero ahora la situación ha cambiado', reconocen en Barceló, y por eso han cambiado también su estrategia.

En la cumbre del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, sus siglas en inglés) en Dubai, el presidente de la compañía, Simón Pedro Barceló recordó esta intención y puso como fecha tope 2010, año en el que finaliza el plan 2005-2010 con el que se pretende posicionar a la marca en un medio alto del mercado. ¿Por qué? 'La tendencia actual del turismo es la gama alta', responden en la empresa. 'Somos conscientes de que es el segmento que más crece en la actualidad y no vamos a ir contracorriente', concretan.

La expansión de la empresa mallorquina incluye la ampliación de su cartera hasta alcanzar los 200 establecimientos en el 2010, frente a los 167 actuales. En la actualidad más de nueve de cada diez hoteles ya son de cuatro o cinco estrellas. Exactamente un 94% del portafolio de la cadena es de gama alta frente a los 10 hoteles que aún les quedan en la categoría de tres estrellas. Por otra parte dos de cada tres hoteles del portafolio de la empresa son nuevos o han sido reformados en los tres últimos años.

La empresa, enfocada en sus inicios al segmento vacacional, ha diversificado su portafolio de hoteles en los últimos años hasta lograr que un 40% de ellos sea urbano, en el que su expansión va a un ritmo más acelerado, aunque su apuesta pasa por crecer en ambos mercados. Con los activos de tres estrellas que aún tiene en propiedad la estrategia es doble: o se vende el edificio porque está situado en una zona que no se considera apropiada para un hotel de gama alta, o si por lo contrario, está en una buena zona, remodela por completo y se le da un aspecto de más categoría.

Con las últimas reformas realizadas, las del Barceló Cala Viñas, la del Barceló Pueblo Park y la del Barceló Albatros, así como la desarrollada tras su compra en el Barceló Formentor, con una inversión de 20 millones de euros, la cadena quiere centrarse en la categoría alta del mercado que también incluye campos de golf y centros de convenciones.

En cuanto a los planes de expansión de Barceló, por ahora no incluyen la entrada de la cadena en destinos de países emergentes como la India y China. Sin embargo, no menosprecian las oportunidades que pueden ofrecer estos destinos. 'Pero nuestro objetivo es consolidarnos en los destinos donde ya estamos ubicados'. El grupo también ha comentado que mantendrá su plan de inversiones a pesar de la ralentización de la economía que, de momento, no ha tenido un gran impacto en el negocio de Barceló, que cerró el primer trimestre de 2008 con beneficio, gracias al Caribe y México, que compensaron el comportamiento negativo del resto de los destinos, especialmente de Estados Unidos.