Turismo

Dos multimillonarios batallan por el control del touroperador TUI

El naviero John Fredriksen ha alcanzado el 11,74% de TUI desbancando como máximo accionista a Alexei Mordashov. Se disputan el poder y para lograrlo necesitan el apoyo de los accionistas españoles.

La clave está en el punto sexto de la junta de accionistas del próximo siete de mayo de 2008: se votará el respaldo a la gestión del actual consejero delegado del touroperador alemán TUI, Michael Frenzel. El jueves pasado el naviero noruego John Fredriksen se convertía en el mayor accionista de TUI al alcanzar el 11,74% de las acciones. El objetivo de esta compra es poder conseguir el peso suficiente para pedir a los accionistas apoyo para acabar con Frenzel.

Y es que TUI es un caramelo goloso que muchos se quieren comer. La mayor empresa turística del mundo está cambiando en las últimas semanas de máximo accionista a golpe de talonario. Una semana antes de que Fredriksen doblara su participación en el grupo alemán, había sido el multimillonario ruso Alexei Mordashov el que encabezaba el accionariado al doblar a su vez su participación en TUI hasta el 10,03%. El millonario ruso, presidente de la compañía de acero más grande de Rusia, está contra la destitución del consejero delegado.

El naviero noruego no ha tardado ni un momento en ponerse en marcha. Para conseguir los apoyos el próximo 7 de mayo, Fredriksen remitió una carta (el mismo día que informó de la compra de las acciones) a todos los accionistas del grupo para pedirles apoyo en la iniciativa que iba a tomar. El grupo español Riu ha confirmado que Carmen Riu Güell ha recibido la carta aunque no han querido desvelar si apoyarán o no la iniciativa de Fredriksen.

Las empresas españolas inversoras en TUI son, junto al naviero noruego y Alexei Mordashov y otro socio, las que más acciones poseen. Grupo Matutes (3% del capital), Caja de Ahorros del Mediterráneo (5 %), y la familia Riu (con un 5,1%) tienen por ello que decidir que opción elegir de cara al futuro.

Según el propio Fredriksen, el actual consejero delegado ha hecho una muy mala gestión y los resultados que ha presentado no han sido buenos. Sin embargo en 2007 TUI ha entrado en beneficios (236 millones de euros) tras las pérdidas de 2006. Por otra parte, Fredriksen se opone radicalmente a que el touroperador se desprenda de su filial de transporte marítimo Hapag-Lloyd tal y como anunció en marzo.

En la carta remitida a los accionistas el naviero noruego también pide mayor presencia (dos consejeros) en el consejo de vigilancia.

Por su parte, varios analistas creen que el interés de Alexei Mordashov por la compañía pasa por empujar a ésta hacia el mercado ruso y hacia el turismo. Según los analistas, Mordashov desea hacer un mercado de destino en Rusia para los turistas occidentales. De hecho, TUI se ha planteado como estrategia crecer en su división turística, para lo que abrirá este año 16 nuevos hoteles y ha acordado nuevos proyectos para expandirse en Rusia.

El touroperador, tranquilo frente a la desaceleración

'Tenemos motivos para estar contentos'. Así comenzaba Miguel Bloüm, portavoz de la división de viajes de TUI en Alemania, su presentación en el congreso internacional que reunió la semana pasada a todos los directivos de la compañía en Fuerteventura. Bloüm dijo que el año turístico se desarrolla tal y como habían planificado: 'La desaceleración económica es algo que queda por confirmar, ya que en Alemania estamos viviendo todavía una coyuntura muy boyante, que se confirma entre otras cosas, con nuestras cifras de venta, y lo que pase está por ver, pero no creemos que esto vaya a cambiar'. Los resultados del la división les acompañan: en 2007 TUI mejoró su beneficio operativo un 47%. En la convención, además, dio un mensaje para Canarias: 'sin las Islas no podemos ni queremos vivir'.