Consolidación en el sector aéreo

Lufthansa quiere impedir la venta de Spanair a Iberia

La venta de Spanair se eterniza y los implicados se ponen nerviosos. Fuentes solventes dicen que la demora se debe a presiones de Lufthansa sobre SAS (dueño de la aerolínea española) para que busque ofertas alternativas a Iberia o cancele la venta. Caja Madrid exige a la escandinava que elija comprador de inmediato y los pilotos de Spanair avisan que irán a la huelga.

El proceso de venta de Spanair cumple ya su décimo mes desde que fue planteado y todas las partes interesadas comienzan a dar signos de inquietud por la falta de información y por el incumplimiento del calendario.

Ayer, los pilotos de la empresa agrupados en el sindicato Sepla anunciaron que han tomado la decisión de convocar una huelga legal ante los reiterados incumplimiento del convenio colectivo y por el ocultismo en el proceso de venta del dueño de Spanair, el grupo escandinavo SAS.

Iberia, el titular de la única oferta de compra que por ahora ha sido preseleccionada, guarda silencio. Pero su primer accionista, Caja Madrid, a través de su presidente Miguel Blesa, ha dado un toque de atención a SAS advirtiendo que sería bueno que se eligiera de inmediato al comprador ya que 'estos procesos se estropean con el paso del tiempo'.

El evidente parón en la venta de Spanair, según fuentes solventes, se debe a las presiones que SAS está recibiendo de su principal socio en la alianza Star Alliance, Lufthansa, para que no venda la compañía española a su competidora Iberia. El gigante alemán ha señalado en diferentes ocasiones que no está interesada en comprar Spanair. Sin embargo la perspectiva de que esta empresa (que es su principal instrumento de alimentación de tráficos y pasajeros desde España hacia sus centros de distribución de los aeropuertos de Fráncfort y Múnich) pueda cambiar de alianza aérea, ha terminado por alterar sus nervios.

Al principio del proceso de venta Lufthansa se mostró tranquila e indiferente ya que el principal candidato a hacerse con Spanair era su antiguo dueño, el grupo español Marsans, con el que la alemana tiene una buena interlocución.

La entrada de Iberia en la puja precipitó el abandono de la competición del tándem empresarial español compuesto por Gerardo Díaz y Gonzalo Pascual, y las cosas se torcieron definitivamente para los intereses de Lufthansa.

El resto de las empresas que han presentado ofertas a SAS, la española Gadair y el grupo canadiense-portugués Longstock Financial, aparentemente han incumplido las exigencias del propietario escandinavo al no presentar los avales requeridos.

El retraso o incluso la posible cancelación de la venta de Spanair para evitar que caiga en manos de Iberia exigiría una alternativa que ahora parece difícil de vislumbrar. La intervención directa de Lufthansa en la adquisición supondría un cambio en una estrategia que la alemana mantiene desde hace más de diez años cuando SAS emprendió la escalada en la toma del control de Spanair a base de reducir la participación del grupo Marsans.

También parece difícil que Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz se vuelvan atrás en su decisión de retirarse de la pugna por Spanair. Ellos han desmentido algunas informaciones que apuntaban en esta dirección.

Díaz, que desde hace meses ocupa también el cargo de presidente de la confederación española de organizaciones patronales CEOE, es partidario de centrarse en los actuales negocios aéreos del grupo, Air Comet y Aerolíneas Argentinas.

Como ya es habitual a lo largo del proceso de venta de Spanair, ayer fue imposible conseguir una declaración de algún portavoz de SAS o Lufthansa.

Rutas a Alemania

Los malos datos de Spanair en el primer trimestre tienen especial significado en la ocupación lograda en las rutas entre España y Alemania, precisamente en los aeropuertos donde se aporta tráfico a Lufthansa. Los ratios se han situado entre el 45 y el 63%.

Caída de la ocupación hasta febrero

En la página web corporativa de la escandinava SAS ha desaparecido desde el mes de enero cualquier tipo de información referente a la evolución de la operación y los resultados de Spanair durante los tres primeros meses del año. A falta de referencias solventes, fuentes del mercado ha facilitado a CincoDías datos sobre el comportamiento de Spanair en los meses de enero y febrero último. En general los datos de todas las aerolíneas que realizan vuelos entre aeropuertos españoles son malos. No obstante destacan sobre el resto los de Spanair y los de Clickair. Aunque es difícil ponderar el valor general de los datos de ocupación de distintas rutas tomadas una a una, se puede asegurar que los aviones de Spanair han vendido sus plazas en un ratio medio que es inferior al 65%. Chocan especialmente los de la ruta Madrid-Pamplona que no alcanzan una ocupación del 35%, o los del Madrid-Jerez que en enero se quedaron en el 43%.

Fuentes del sector han explicado que ocupaciones por debajo del 70% en las rutas nacionales donde el nivel medio de precios es muy bajo, tienen como consecuencia un balance seguro de números rojos.

El retraso de la venta de Spanair sorprende más a la vista de estos malos datos.