Mercados

El Ibex abandona los 13.200 y pierde el 5,58% en cinco sesiones

El avance contra pronóstico de las ventas al por menor de EE UU no bastó para compensar la inquietud ante los resultados del primer trimestre. El Ibex cayó el 0,89%, hasta los 13.160,30 puntos.

El mercado sólo es capaz de reaccionar ante lo inminente y las decisiones a corto plazo imponen su ley. Las Bolsas respondieron ayer con una precisión milimétrica a cada una de las referencias que les fueron llegando, que arrojaron un saldo negativo y terminaron por situar al Ibex por debajo de los 13.200 puntos, tras un descenso del 0,89%.

El selectivo español cerró ayer su quinta jornada consecutiva de descensos y se aleja del espejismo de los 14.000 puntos que rozaba tan sólo una semana atrás. 'Aquella subida no se correspondía para nada con la realidad. El escenario sigue siendo bastante negativo y en el momento que llegue un mal dato, el Ibex perderá los 13.000 puntos', señala Alberto Roldán, director de análisis de Inverseguros.

Los mercados despertaron ayer con el mal recuerdo que dejaron el viernes los resultados de General Electric. La oleada de ventas con que el gigante estadounidense clausuró la pasada semana se extendió en la jornada de ayer a las plazas asiáticas -con una caída del 3% del Nikkei- y en este punto de partida llegaron los malos resultados del grupo holandés Philips, que anunció una caída de los beneficios del 28%, y del banco estadounidense Wachovia, con una pérdida en el primer trimestre de 20 centavos por acción -frente a la ganancia de 40 centavos que esperaba el mercado- y un recorte del dividendo.

Wachovia ha respondido con rapidez al ultimátum dado a la banca el fin de semana por el G7 para que confiese en el plazo de cien días las pérdidas y los riesgos vinculados a las hipotecas subprime. El sector financiero sigue así en el epicentro del mercado y en el disparadero de los rumores, que ayer afectaron a Credit Suisse, ante la posibilidad de que anuncie nuevas pérdidas.

El rebote en falso de la primera semana de abril ha demostrado que el mercado se precipitó entonces en dar por finalizadas las malas noticias procedentes del sector bancario y los inversores cruzan ahora los dedos ante las cifras que se avecinan. Esta semana presentan resultados Citigroup, JPMorgan Chase y Merrill Lynch junto a Bankinter, en el plano doméstico.

La banca puso ayer de nuevo la nota negativa en los mercados europeos, que sólo evitaron ventas mayores gracias a la positiva sorpresa de las ventas al por menor de Estados Unidos. Subieron el 0,2% en marzo, frente al crecimiento plano previsto.

El dato bastó para templar las caídas en la apertura de Wall Street y suavizar ligeramente las ventas en Europa. Londres cayó el 1,08%; París, el 0,6% y Fráncfort, el 0,74%. En Nueva York, el Dow Jones perdió el 0,19%, el Nasdaq, el 0,63% y el S&P, el 0,34%.

En España, la caída de Santander, Telefónica y BBVA supuso la mitad del recorte del Ibex. El sector más castigado fue el inmobiliario, ante la posibilidad de que Aisa suspenda pagos. La compañía confirmó sus compromisos de pago pero perdió el 13,5% y provocó caídas del 7% a Realia y del 6,9% de Colonial.

La crisis financiera provoca máximos anuales en el mercado interbancario

Por si quedaban dudas sobre la verdadera situación del mercado de capitales, el precio del dinero ha seguido subiendo, ajeno a la efímera recuperación que parecía mostrar la Bolsa jornadas atrás.

El euríbor a tres meses marcó ayer máximo anual en el 4,753% y otro tanto hizo el euríbor a doce meses, en el 4,762%. Además, el recorte de tipos en la zona euro parece quedar para después de verano, lo que tampoco ayuda a rebajar la tensión.

La deuda corporativa deshace el camino andado, al hilo de la caída bursátil

En paralelo a las tensiones en el mercado interbancario, las primas de riesgo de la deuda corporativa también se mantienen en guardia. El índice Itraxx Crossover -que mide el sobreprecio que se aplica a la deuda corporativa respecto a la deuda pública- había seguido una senda de descenso desde últimos de marzo, al hilo del impulso bursátil. Pero la certeza de que los problemas financieros persisten devuelve de nuevo las alzas a este indicador.