Mercados

La crisis dispara el coste por cubrirse de las caídas de la Bolsa

Las turbulencias que viven los mercados financieros desde el pasado verano han disparado el coste por cubrirse de las caídas de la renta variable con opciones. La volatilidad del Ibex, que repercute en el aumento de las primas de los contratos, rozó a mediados del pasado marzo los máximos de 2002, al superar el 50%.

Los expertos consideran que la incertidumbre en los mercados durará aún unos meses.

Comprar una opción put, es decir adquirir el derecho de venta a un precio determinado, de Banco Santander con vencimiento en junio de 2008 requería a un inversor una prima de 0,50 euros el pasado noviembre. El mercado vivía entonces un momento dulce y términos como el de las hipotecas subprime (créditos de alto riesgo) aún eran conocidos sólo por unos pocos. Dos meses más tarde, en enero, el coste por contratar este mismo producto de cobertura se multiplicaba por más de cuatro veces, hasta los 2,10 euros. Los inversores ya habían caído en la cuenta de que el impacto de la crisis originada en EE UU iba a tener unas consecuencias mucho más negativas de lo que se esperaba en un principio y, sobre todo, de que su duración iba a ser más larga de lo previsto.

Lo mismo ocurrió en Telefónica, otro de los pesos pesados de la Bolsa española, donde las primas de los contratos rebotaron desde los 0,4 euros de noviembre hasta los 1,58 de enero. Ahora se sitúan ligeramente por encima del euro.

El precio de los contratos, sin embargo, no es la referencia más fiable, ya que está distorsionado por algunos factores como es la proximidad de la fecha de vencimiento de la opción. Los expertos toman como medida la volatilidad implícita. En Santander, por ejemplo, cuando a finales de enero el precio del subyacente (valor de la acción en Bolsa) se desplomaba por debajo de los 12 euros la volatilidad superó el 40%.

En el caso del Ibex 35, este indicador llegó a alcanzar el 51,8% el pasado 17 de marzo, con lo que rozó los máximos alcanzados en 2002, del 54,3%, en el momento álgido tras el pinchazo de la burbuja de las puntocom.

Aunque ahora las aguas han vuelto a su cauce (la volatilidad implícita del Ibex 35 ronda el 25,8%), los analistas no descartan nuevos episodios de inestabilidad.

'Nosotros seguimos recomendando cautela y prudencia, aunque parece que los mercados ya han descontado el escenario más negativo (entrada de EE UU en recesión y malos datos empresariales). Aún no se tienen datos suficientes ya que la pasada semana se comenzaron a publicar los resultados', explica Mariano Sancho, director de mercado de capitales de Riva y García.

Celso Otero, de Renta 4, afirma que el coste por cubrir las carteras va a seguir siendo bastante más elevado que hace unos años. 'La volatilidad se mantendrá en estos niveles hasta que desaparezcan todas las incertidumbres y los mercados se tranquilicen. Esto va a durar unos meses', añade.

Los expertos recuerdan además que el mercado partía de volatilidades históricamente muy bajas (el Ibex marcó el mínimo el 5 de febrero de 2005 con el 8,3%) que no se repetirán a corto plazo. David Navarro, de Inversis, afirma que en el Standard & Poor's 500 'no vamos a ver niveles del 10% ó del 13% como en los últimos años. Esperamos que este año no sea tan volátil, pero no creemos que se descienda por debajo del 18%'.

Crecimientos récord del negocio en derivados

La montaña rusa que han dibujado los mercados financieros desde hace más de ocho meses ha duplicado los volúmenes de contratación en derivados en España en los últimos meses.

Entre enero y febrero se negociaron un total de 9,5 millones de contratos, lo que supone un incremento del 99% respecto al mismo periodo del año anterior. Se trata del mayor aumento de la historia de MEFF. Los productos más demandados fueron los futuros sobre acciones, con 3,6 millones de contratos (un 410% más) y las opciones sobre el Ibex 35. De este tipo se movieron 1,5 millones de contratos, un 97% más que en el ejercicio anterior.

El futuro Ibex 35, con un volumen de 1,4 millones de contratos, registró una subida del 15% respecto a los dos primeros meses de 2007.

'La mayor parte de las operaciones llevadas a cabo por los gestores han sido de cobertura. No sólo de acciones cotizadas sino también de OTC (Over The Counter o mercado gris, es decir, fuera de los mercados organizados)', señala Mariano Sancho, de Riva y García.

La desconfianza de los inversores llegó a su máximo apogeo en la jornada del pasado 21 de enero, día en el que el Ibex 35 cerró con una pérdida histórica del 7,45%.

En esa sesión, MEFF, el mercado español de derivados, se quedó sin liquidez al desaparecer de repente todas las ofertas de compra de futuros del Ibex 35 y se vio obligado a pedir garantías extraordinarias en mitad de la jornada.

Glosario. Pistas para no perderse en futuros

Una opción call da a sus compradores el derecho a adquirir un activo subyacente a un precio determinado en una fecha prefijada. El que vende una call se compromete a desprenderse de un subyacente al precio de ejercicio.

La put es el derecho a vender un subyacente a un precio y fecha determinados. Quien vende una put se hace con el compromiso de comprar el subyacente a precio de ejercicio.

Strike o precio de ejercicio. Las opciones call con un precio de ejercicio más alto valen menos que las de un precio de ejercicio más bajo. En las put sucede al contrario.

Existen dos tipos. Las opciones del Ibex son de estilo europeo y se liquidan en efectivo el día del vencimiento o por diferencias respecto al precio de liquidación a vencimiento. Las de las acciones son tipo americano y, por tanto, se pueden ejercer anticipadamente y se liquidan por la entrega de acciones.