Estados Unidos

Por qué el quinto banco de Wall Street se vendió a precio de saldo

Explica que su venta era la única solución para evitar el contagio

Evitar un contagio en cadena. æpermil;sta fue la razón por la que la Reserva Federal estadounidense no titubeó hace tres semanas y acudió al rescate de Bear Stearns. Su presidente, Ben Bernanke, defendió ayer ante el comité bancario del Senado la actuación de los supervisores durante la crisis del quinto banco del país y aseguró que era la única alternativa para evitar su quiebra. Pero fue el principal responsable de la Fed de Nueva York, Timothy Geithner, el encargado de relatar los hechos con todo lujo de detalles.

Fue el jueves 13 de marzo cuando los responsables de la Fed y el regulador bursátil (SEC, en sus siglas en inglés) entraron en contacto por primera vez para evaluar la situación de Bear Stearns y sus posibles consecuencias para el sector financiero y la economía estadounidense. 'La Fed de Nueva York envió a un equipo para examinar los libros de Bear Stearns para calibrar los riesgos y estudiar las alternativas', explicó Geithner. Al día siguiente, el 14 de marzo, la crisis estallaba con la decisión de varias firmas de rebajar el rating a la entidad. Geithner ha explicado que no se tomó la decisión de abrir la ventanilla de descuento para facilitar la liquidez a Bear Stearns al detectar los problemas (ese mismo jueves) porque no hubiera servido para salvar a la entidad. Precisamente, la tardanza de la Fed en habilitar este mecanismo ha sido una de las principales críticas que ha recibido.

Los supervisores también han asegurado a los congresistas que Bear Stearns se ofreció a varias entidades más, pero que sólo JPMorgan mostró su interés por quedarse con el quinto banco de EE UU lo que derivó en una intensa reunión durante todo el fin de semana para sellar el acuerdo. Los accionistas de Bear Stearns amenazaron con emprender acciones judiciales ya que la oferta inicial, de 2 dólares por acción, valoraba a la entidad en 236 millones de dólares (unos 150 millones de euros), un precio que ni siquiera cubría el valor de la sede del banco en Manhattan, de unos 1.000 millones. Al final, JPMorgan decidió subir hasta 10 dólares por título.

Bernanke también ha insistido en que el riesgo que asumen los contribuyentes por la toma de los colaterales de Bear Stearns no alcanza ni remotamente los 30.000 millones de dólares. Esta es la cantidad con la que la Fed ha respaldado al banco.

Maratoniana reunión de fin de semana

Los supervisores temían el impacto que podría tener en la economía la bancarrota del quinto banco del país. Por ese motivo se aceleraron las negociaciones durante el fin de semana del 15 y 16 de marzo. El acuerdo entre JPMorgan y Bear Stearns se selló justo antes de la apertura de los mercados asiáticos en la madrugada del domingo. Pero cuando se decidió abrir la ventanilla de descuento aún se desconocía si éste se iba a producir.