Hacienda reconoce el recelo empresarial al régimen de grupos del IVA
Desde el primero de enero de este año, las empresas pueden acogerse al nuevo régimen especial de grupos de entidades en IVA contemplada en la Ley para la Prevención del Fraude Fiscal. Es una opción que pueda representar un ahorro para las empresas. Sin embargo, el Gobierno reconoce que aún son pocas las compañías que han optado por ella.
'El éxito de la ley es relativo, es un producto que debe madurar', apuntó ayer el subdirector general de Impuestos sobre el Consumo (Ministerio de Hacienda), Francisco Javier Gallardo, en una conferencia organizada por Landwell y PricewaterhouseCoopers. Gallardo explicó que a lo largo de este año las empresas se han enfrentado ya a muchas novedades -como el nuevo Plan General Contable- y prefieren esperar al próximo años para adaptarse a un nuevo modelo de IVA.
Gallardo avanzó que si bien no son pocas las empresas que utilizan el nuevo régimen, éstas 'imponen por su tamaño'.
El régimen especial de grupos de entidades en IVA permite, en su modalidad básica, a las empresas de un mismo grupo presentar una declaración agregada. En un segundo nivel más avanzado, las compañías bajo una misma matriz, ya pueden reducirse la base imponible en operaciones intragrupo.
Natalia Pastor, socia de KPMG y directora responsable de tributación indirecta, asegura que cuando salió la ley -en 2006- se esperaba que tuviera mucho más éxito. Achaca la baja popularidad a que ha habido poco tiempo para que las compañías se adaptaran al nuevo régimen. Por otra parte, adaptarse al nivel más avanzado de la ley resulta complejo y requiere de un exhaustivo examen previo. Javier Martín, socio y experto en fiscalidad indirecta de Ernst Young, sostiene que no supone un fracaso que haya pocas empresas acogidas a la nueva normativa y recordó que es opcional adoptar el régimen especial de grupos de entidades.
La utopía de armonizar los tipos en Europa
En la actualidad, cada Estado miembro decide su tipo general de IVA con la única condición que no sea inferior al 15%. Para los expertos de Landwell, 'la posibilidad de aplicar tipos excesivamente dispares puede suponer una amenaza para la neutralidad del impuesto e influir en la localización de las empresas'. Sin embargo, el subdirector general de Impuestos sobre el Consumo, Francisco Javier Gallardo, sabe que será difícil que él lo vea 'y ya veremos nuestros hijos', dijo en tono jocoso. La realidad es que en temas de fiscalidad cualquier mínimo acuerdo en el seno de la UE -una coma en un artículo- puede traducirse en horas y horas de reuniones interminables y terminar sin acuerdo de los 27. Además, como recordó Gallardo, los temas de fiscalidad requieren unanimidad. Así, todos los Estados miembros tienen el poder de vetar cualquier directiva.