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La CMT pone coto a los impagos entre los operadores de ADSL

Las lagunas en la ley que regula el acceso de los operadores a las redes de ADSL de Telefónica han creado un círculo vicioso que amenaza el sistema. La CMT ha decidido intervenir y ha abierto un proceso para cambiar la norma, de forma que Telefónica se vea forzada a pagar las penalizaciones por retrasos en el servicio y a la vez pueda protegerse ante rivales morosos.

La CMT pone coto a los impagos entre los operadores de ADSL
La CMT pone coto a los impagos entre los operadores de ADSL

La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) tiene la capacidad de actuar de oficio ante los problemas que detecta en el sector y esta vez se ha metido de lleno. Su intención es cambiar la normativa que obliga a Telefónica a poner su red a disposición de los rivales para que éstos puedan dar ADSL a los clientes y lo hace porque ha observado que las lagunas que hay en ella pueden acabar bloqueando el sistema. Su primera actuación ha sido la apertura del procedimiento de modificación de la normativa, con un trámite de audiencia que permitirá que todos los afectados puedan dar su opinión, según consta en un documento oficial.

El origen del problema está en el sistema de penalizaciones que se le imponen a Telefónica por sus retrasos o dilaciones a la hora de dar servicio mayorista a sus competidores. La oferta de bucle de abonado -OBA, nombre técnico de la normativa afectada- establece que el ex monopolio debe pagar una multa a sus competidores por cada día de más que tarde sobre el plazo estipulado en responder a las solicitudes. También la propia CMT impone a Telefónica penalizaciones de este tipo a raíz de denuncias de sus rivales.

La diferencia con respecto a otras multas es que éstas no van al regulador o al Estado, sino a los operadores afectados y quizá por ello el ex monopolio es más que reacio a pagarlas, según aseguran fuentes del sector. Ante esta falta de abono, varios rivales se han plantado y han decidido dejar de pagar a Telefónica por los servicios mayoristas que les proporciona hasta recibir el dinero de las penalizaciones. La reacción del ex monopolio ha sido acudir a la CMT y solicitar al regulador el permiso para desconectar a estos operadores y dejar de darles servicio, al calificarlos como morosos.

La comisión considera que este círculo vicioso está poniendo en riesgo el desarrollo de la competencia y del ADSL en España y por eso ha tomado cartas en el asunto. 'La CMT tiene la determinación de solucionar los problemas de la regulación y buscar un buen funcionamiento de la norma', explican fuentes conocedoras del proceso.

Y lo quiere hacer pronto. El procedimiento administrativo que ha abierto el regulador obliga a tomar una determinación en tres meses. Si no, el expediente caduca, aunque siempre hay mecanismos para recuperarlo.

Penalizaciones y morosidad

La intención de la CMT es actuar en una doble vía. Por un lado, quiere buscar una fórmula para forzar a Telefónica a que pague las penalizaciones en tiempo y forma. Por otro, tampoco desea dejar al ex monopolio expuesto ante la morosidad real que hay en el sector, ante los impagos no inducidos.

Y hace alguna propuesta en ambos sentidos, para ver qué opinan los operadores sobre ellas. En cuando a las multas, la CMT propone establecer 'un procedimiento general en todas las ofertas mayoristas, en virtud del cual, Telefónica estuviera obligada a compensar en factura las penalizaciones'. En caso de discrepancia, el operador que debe recibir los abonos podrá 'acudir a la comisión para que las mismas fueran fijadas o impuestas de modo coactivo'.

Por lo que se refiere a la morosidad con Telefónica, la CMT también tiene una propuesta para 'estimular el pago por parte de los operadores de los servicios debidos' al ex monopolio. En concreto, el regulador considera que se puede cambiar la regulación para que Telefónica pueda exigir con más facilidad la constitución de un aval a las compañías que usan su red. En la actualidad, se debe atestiguar una deuda vigente y la CMT cree que bastaría con que se acrediten impagos en el pasado, sin necesidad de que todavía estén vivos en el presente.

En resumen, el regulador da una de cal y otra de arena a Telefónica en este proceso con la intención de engrasar el sistema y conseguir que el engranaje funcione en todos sus tramos.