El análisis de la semana

Malas perspectivas para los planes de renta variable

El mes de marzo ha empezado con bastantes malos augurios para los mercados de renta variable y con el consiguiente impacto dual en las rentabilidades de los planes de pensiones, lo que significa que los planes de Bolsa han visto seriamente castigados sus valoraciones a lo largo de esta semana mientras los planes de renta fija y los garantizados han añadido más valor a sus carteras de la mano del tirón alcista que, al igual que en el mes de enero, están sufriendo los precios de los bonos ya que las rentabilidades se han posicionado claramente a la baja. Hacía bastantes meses que los tipos a largo plazo no tocaban cotas tan bajas como en el último día de esta pasada semana, cuando el bono alemán ha llegado a situarse por debajo del 3,80%.

Las rentabilidades medias de los planes de renta fija a corto plazo se han situado en los últimos días por encima del 2% y las de medio y largo plazo se mueven en torno al 1,80%, unos niveles realmente elevados si se tiene en cuenta que reflejan solamente dos meses del año. Los rendimientos promedio de los planes garantizados se sitúan en una línea muy similar, aunque en los tres casos, tanto en los dos segmentos temporales de la renta fija como en los garantizados, más ligados a los tipos a largo, hay excepciones bastante brillantes que llegan a superar el 4%. En el caso de los planes con carteras a más largo plazo, los movimientos alcistas no se reflejan aún en las rentabilidades de los planes porque se han desarrollado en las postrimerías de la semana que acaba de concluir.

Las perspectivas de la renta variable no se presentan favorables, según los gestores, que han realizado algunos movimientos de sus carteras, en especial los fondos de tipo mixto, hacia posiciones más defensivas, ya que la tendencia bajista que se percibe en el mercado puede prolongarse más allá de la primera mitad del año, que era el periodo durante el cual se descontaban las turbulencias.

Primo González