Mercados

PSOE y PP reformarán la supervisión de la banca y los mercados

La próxima legislatura puede ser la de la reforma del sistema de supervisión financiera en España. Tanto PSOE como PP prevén en sus respectivos programas electorales implantar un modelo dual, que deje a la CNMV la supervisión del mercado y de los servicios a clientes y al Banco de España la supervisión prudencial de las entidades.

PSOE y PP reformarán la supervisión de la banca y los mercados
PSOE y PP reformarán la supervisión de la banca y los mercados

Ha sido uno de los debates recurrentes de la legislatura que está a punto de cuncluir. El cambio del modelo de supervisión financiera creado con la Ley del Mercado de Valores, en 1988, está sobre la mesa, en los programas electorales de los dos grandes partidos. Y en ambos casos se propone un modelo dual: la CNMV se encarga de la conducta en el mercado y el Banco de España de velar por la estabilidad del sistema y la solvencia de las entidades.

Es el llamado 'modelo holandés' o twin peaks -picos gemelos-. A principios del año pasado el Ejecutivo socialista ya contactó con el Partido Popular para modificar el modelo de supervisión. De hecho, el propio Pedro Solbes llegó a comentar hace algo más de un año que cambiaría este sistema al final de la legislatura. No obstante, sólo tres meses después y con la CNMV en el centro de la confrontación política a causa de la opa de Endesa y la dimisión de Manuel Conthe, el secretario de Estado de Economía, David Vegara, matizó que 'no había prisa' por tomar esta decisión.

El programa socialista incluye, de hecho, un cambio de nombre de la propia Comisión, que pasaría a llamarse Comisión Nacional de Mercados Financieros. Una entidad que vería 'reforzadas y ampliadas las labores de la CNMV' en la materia de protección del consumidor de servicios financieros.

Este organismo 'velará por el correcto funcionamiento y transparencia de los mercados de valores, así como por una conducta adecuada de los intermediarios en su relación con los inversores y consumidores de servicios financieros'. Sobre la CNMF y el Banco de España recaería la supervisión del sistema, encargándose esta última entidad de la gestión prudente del riesgo y la solvencia de los intermediarios.

El modelo que figura en el programa es, lógicamente, casi el mismo que se planteó en su momento Economía. El programa no lo especifica, pero el modelo planteado hace un año implicaba la desaparición de la Dirección General de Seguros, cuyas competencias de supervisión se repartirían entre los nuevos organismos.

Flexibilidad de funciones

Y este modelo es, a grandes rasgos, el planteado por el PP, que en su momento recibió con interés la propuesta de Economía. 'Plantearemos un modelo de supervisión de carácter dual, que atribuya al Banco de España la vigilancia de la solvencia y la actividad de las entidades financieras, y a la CNMV la supervisión del buen funcionamiento de los mercados'.

Julio Segura, presidente de la CNMV, señaló en una reciente intervención en Barcelona que en el modelo de supervisión financiera español cabría la mejora de repartir las competencias supervisoras entre la CNMV y el Banco de España, según los planteamientos presentes en los dos programas electorales.

Segura, que ya propuso este modelo antes de ser presidente de la CNMV, también abogó por 'un acercamiento institucional de la CNMV al que disfruta el Banco de España, principalmente en materia de flexibilidad de selección de personal y de capacidad de diseño de carreras'.

Eso requeriría, de hecho, cambiar el sistema de financiación y el estatus legal de la CNMV; actualmente está sometida a la ley de funciones de la administración. Un cambio profundo que, cuando fue acometido por el Gobierno holandés, tardó dos años en completarse.

Un modelo ampliamente aceptado

La unificación bajo un mismo paraguas de la regulación de las distintas patas del sistema financiero es una tendencia común en Europa. Varios países disponen de un único supervisor: Reino Unido, -el Banco de Inglaterra sólo se ocupa de la estabilidad del sistema-, Suecia, Irlanda, Alemania, Dinamarca, Bélgica y Austria. Y Holanda es el modelo en el que se fijó Economía para la reforma del sistema español -a su vez, Holanda adoptó hace pocos años el modelo australiano-. En los países del Sur de Europa, como España, persiste un modelo con más organismos supervisores. Italia, por su parte, inició hace algo más de un año un cambio similar al que barajó el Gobierno y actualmente proponen tanto PP como PSOE. Sin embargo, la dimisión de Romano Prodi ha dejado en el alero esta reforma.

Un cambio, además, permitiría a España cumplir las recomendaciones del Banco de Basilea, que aconseja que normativa y supervisión no recaigan en una institución, como sucede actualmente con la Dirección General de Seguros. No obstante, dentro de los modelos básicos: supervisor único, reparto según actividad principal de las entidades -vigente actualmente en España-, o al reparto según las funciones, que es a grandes rasgos el modelo holandés y el que se plantea implantar en España durante la próxima legislatura.

Los mandatos serán de seis años y no renovables

Los dos grandes partidos también coinciden a la hora de cambiar el tipo de mandato del presidente de la CNMV. Un único mandato de seis años. El propio Julio Segura explicó, en un artículo escrito antes de su nombramiento, que la posible renovación del presidente de la CNMV atenta contra la lógica de la autonomía de la institución. Y señala que el hecho de que la duración sea de cuatro años -periodo electoral- es un aspecto mejorable. Ahora bien, el PSOE aboga por mantener el actual sistema de nombramiento por parte de Economía mientras el PP propone que el presidente de la CNMV sea elegido por tres quintos del Congreso, algo que estaba en el programa socialista de 2004. El mandato de Segura vence en septiembre de este año.