Lunes de los fondos

Buscando retornos positivos

La situación de volatilidad empuja a buscar activos que permitan preservar el dinero.

El mercado de fondos de inversión tuvo un pobre año 2007 en términos de ventas, con muchos inversores viéndose atraídos por la seguridad y los tipos de interés ofrecidos por otros productos financieros como depósitos bancarios. El primer mes del presente año no ha sido diferente, con las salidas de dinero incluso intensificándose aún más y confirmando las perspectivas poco halagüeñas que ya había para el 2008.

A pesar de los fuertes reembolsos no se puede decir que algunos tipos de fondos no lo hayan hecho razonablemente bien en el 2007 y en particular en los últimos meses. Los inversores de la calle en principio se mueven atraídos por rentabilidades pasadas recientes y por las perspectivas a corto plazo.

Esta visión 'cortoplacista' curiosamente no es exclusiva del relativamente pequeño inversor minorista sino que se denota también una creciente corriente en ese sentido dentro del sector institucional, como ponía de relieve recientemente una encuesta de la consultora Watson Wyatt.

Lo que queda claro es que en la situación de volatilidad e incertidumbre actual los inversores buscan con mayor intensidad activos que les permitan preservar su dinero. El objetivo de obtener rentabilidades positivas, incluso en un posible escenario de pérdidas continuadas en los mercados bursátiles, adquiere todo su sentido en estos momentos. Como decíamos existen productos nada complicados, como los fondos de deuda euro a diferentes plazos que, con elevada probabilidad, obtendrán interesantes ganancias durante el presente año. Igualmente, los fondos monetarios con bajas comisiones serán siempre una apuesta segura y en ambos casos con la ventaja fiscal y liquidez que sólo los fondos ofrecen. Por ello, muchos inversores deberían considerar estos factores antes de lanzarse a la primera oferta de depósito que se les ponga enfrente.

Sin embargo, existe un tipo de producto, donde el inversor español tiene más oferta que nunca, que representa mejor que ninguno el objetivo de obtener rentabilidades positivas en periodos razonables de tiempo como un año. Son los fondos que mediante una gestión dinámica y el empleo de determinadas técnicas buscan obtener rentabilidades absolutas positivas, independientemente de la evolución de los diferentes mercados. Este objetivo no se garantiza en ningún caso pero es cada vez más frecuente su oferta, tanto en el mundo de los fondos de inversión tradicional como de los fondos de inversión alternativa o, según los denominó el regulador español, fondos de inversión libre.

Los fondos de inversión alternativa han estado de actualidad esta semana al conocerse los resultados de algunos de los índices de referencia más usados en la industria para el mes de enero. La expectación era grande ya que tras el varapalo recibido por los mercados de renta variable y de crédito, inversores y analistas querían saber cómo estos fondos habían capeado el temporal.

Los índices de Credit Suisse/Tremont apuntaban a que la media del sector, medida por su índice general y que incluye a todas las diferentes estrategias, ha registrado pérdidas relativamente moderadas de 1,48% en dólares, que es la moneda de referencia para una industria de inversión global como esta.

La rentabilidad media en los doce últimos meses se mantendría en niveles realmente atractivos de un 9,44%, superior al de los principales índices globales de bolsa y habiéndose conseguido esto con nivel de riesgo, medido por la volatilidad, claramente inferior al de la renta variable. Un ratio de Sharpe claramente positivo cercano a uno en el último año sería una de las confirmaciones estadísticas de que la gestión alternativa habría hecho los deberes en un escenario donde algo más de la mitad de ese periodo ha sido ciertamente complicado.

Adicionalmente, el nivel de quiebras o fuertes pérdidas se ha mantenido sorprendentemente bajo de momento. Escenario idílico si no fuera porque realmente todavía no hemos sufrido realmente un periodo bajista continuado y porque ese es un producto financiero normalmente al alcance de muy pocos.

No obstante, en España desde hace algo más de un año han proliferado los llamados fondos de fondos de inversión libre, que no tendrían requisitos de inversión mínima ni estarían vedados a ningún inversor que demuestre conocer los riesgos inherentes a este tipo de inversión.

Así, resulta interesante comprobar qué resultados han obtenido y cómo se van comparando con la industria hedge global. Los datos contenidos en la base de datos de Lipper señalan que los fondos de fondos de inversión libre multiestrategia, es decir los que invierten en un conjunto de estrategias de inversión alternativa, se dejaron un 1,40% en enero y un 0,21% en los doce últimos meses.

La comparación con el índice multiestrategia de Credit Suisse/Tremont arroja que estos superaron en sus rendimientos (en dólares) a los productos españoles al obtener un -0,31% y un 6,31% respectivamente. Aún teniendo en cuenta posibles sesgos por los tipos de cambio parece que hay margen de mejora para los gestores españoles, si bien no se puede decir que el inicio haya sido del todo malo.

Opciones y productos más flexibles

¦bull; Los fondos de retorno absoluto, con objetivos controlados de volatilidad o de pérdida máxima vía VAR, han proliferado en España.

¦bull; Sus datos de rentabilidad en el último mes y el último año (un -1,46% y un -1,88%) se mostrarían algo peores que los fondos de fondos de inversión libre.

¦bull; También encontramos fondos mixtos con flexibilidad total para distribuir sus inversiones, dependiendo de las circunstancias del mercado, sin objetivo de rentabilidad positiva.

¦bull; Estos fondos, con pérdidas medias del 4,33% en enero y 4,39% en los doce últimos meses, ponen de manifiesto un control del riesgo más pobre.