Mercados a fondo

Opciones para limitar el riesgo con 'stop loss'

Las órdenes de venta automáticas evitan quedar atrapado en una caída bursátil, pero no siempre son del todo infalibles

Aprender a asumir o limitar las pérdidas es uno de los principios básicos de inversión en Bolsa. Las herramientas para limitar el riesgo abundan, desde productos estructurados o fondos que garantizan el capital hasta derivados que permiten cubrir una cartera. No es lo único. Vender a tiempo un valor que cae es otra forma de controlar el riesgo y, en este sentido, el mundo de los stop loss, órdenes de venta automáticas cuando un valor alcanza un determinado precio, son una opción a considerar.

El creciente número de inversores de perfil especulativo -los más conscientes de que a la posibilidad de obtener rentabilidades elevadas en poco tiempo va unido el riesgo de asumir pérdidas considerables- es el primer demandante de herramientas que permitan mitigar el riesgo. El stop loss es una herramienta sencilla -significa 'parar las pérdidas'- y se ha ganado el favor de los inversores porque facilita la planificación; posibilita a un inversor decidir la cuantía exacta que está dispuesto a asumir como pérdidas.

La mayoría de intermediarios ofrecen la posibilidad de operar con stop loss para proteger el capital ante cualquier movimiento imprevisto. Se trata de órdenes que se encargan de vender (o comprar) nuestras acciones si la cotización alcanza (al alza o a la baja) un nivel prefijado. Algunos inversores los utilizan siguendo criterios de análisis técnico que les llevan a fijarlos en niveles de soporte para minimizar pérdidas. Hay también quienes los usan como alerta para entrar en un valor cuando rompa una resistencia a partir de la cual se espera que suba con fuerza.

Permiten fijar un nivel de precio de venta para no superar la pérdida máxima que el inversor está dispuesto a asumir

La principal ventaja de un stop loss de venta, el que trata de proteger el capital, es que evita a un inversor quedarse atrapado en un valor o en una caída fuerte. Si un inversor que ha comprado Astroc a 4,5 euros y no quiere arriesgar a perder más del 6,6%, es decir no está dispuesto a quedarse con la acción si cae por debajo de 4,2 euros, puede fijar un stop loss a ese nivel. Si el valor cae por debajo se ejecutará la venta de la acción.

Se corre el riesgo, obviamente, de vender en mal momento, es decir justo antes de un rebote. Pero es el precio de la cobertura, vender sin estar pendiente las 24 horas del día. Esta operativa, aunque generalmente no lleva una comisión específica, sí conlleva los costes asociados a la ejecución de la operación.

El problema que generan los stop loss es que en la práctica no siempre se ejecutan al precio exacto que uno desearía. Es decir, si en el caso anterior el inversor quiere vender a 4,2 euros pero la acción cae con mucha brusquedad y el mercado se estrangula, puede no encontrar contrapartida a ese precio. Si Astroc cierra a 4,3 pero al día siguiente arranca a 3,5, el stop loss perderá efectividad; o se vende a un precio muy bajo o la orden queda perdida. Para evitar este tipo de problemas, muchas firmas de intermediación ofrecen algunas particularidades.

Si un inversor opta por un stop loss de Renta 4, por ejemplo, puede decidir cómo se ejecutará su orden. Puede contratar que salte al mercado al precio que sea, que lo haga por el mejor precio en el momento en el que se active o a un cambio fijo, aunque así, si no hay posición contraria, la orden se quedaría pendiente. Los stop loss garantizados también se empiezan a imponer, aunque en España sólo IG Markets los ofrece para contratos por diferencias. Con ellos, a cambio de una prima se garantiza que el precio de venta sea el prefijado.

Tipos. Un abanico de variedades para los inversores más o menos sofisticados.

'Stop loss' de venta. Fijar el nivel de pérdidas

Stop loss de venta. Se trata de una orden de venta a un nivel prefijado. En inglés stop loss significa literalmente frenar las pérdidas. Por tanto, un inversor que decida limitar su riesgo mediante este sistema lo hará con la idea de protegerse de una fuerte caída de la acción. Digamos que opta por comprar acciones de Telefónica a 19 euros pero no está dispuesto a arriesgar demasiado y decide fijar un stop loss a 18 euros. De esa manera si la compañía cae por debajo de ese nivel, es decir si cae más del 5,26%, el intermediario con quien lo contrate venderá los títulos y así se protegerá de una caída prolongada.

'Stop loss' de compra. Sumarse a las alzas cuando empiezan

Stop loss de compra. El nombre suena confuso pero quienes los usan simplemente fijan una orden de compra a un precio prefijado. Según el análisis chartista la rotura de un nivel de resistencia produce un movimiento alcista -al igual que la pérdida de un soporte puede generar caídas prolongadas-. Por ello, muchos inversores que opten por esta herramienta lo harán con la idea de evitar estar fuera del mercado cuando se inicie un periodo de subidas y no perder así importantes beneficios. Otros inversores que apuestan a la baja con derivados también los pueden usar para limitar pérdidas si sube la acción.

Stop creciente. Acumular las ganancias

Stop loss dinámico ascendente o Stop creciente son algunos nombres que se le da a esta modalidad. Su objetivo es limitar el riesgo con un stop que va subiendo si el precio de la acción avanza, lo que permite acumular las ganancias sin salir del valor. Supongamos que un inversor compra acciones de Telefónica a 10 euros y no quiere perder más de un 10%. Eso significa que si la acción cae el stop loss se ejecutará a 9 euros. En cambio, si en lugar de caer sube a 14 el stop loss se desplazará hasta 12,6 euros (14-1,4), un nivel un 10% inferior a los 14 euros que implica ganancias seguras desde los 10 a los 12,6 euros.

Dinámico de venta. Limitar los recortes

Stop loss dinámico en posición vendedora es una herramienta que trata de limitar las pérdidas y acumular las ganancias al igual que el stop loss dinámico ascendente. La diferencia es que esta herramienta sirve para los inversores que apuesten a la baja, es decir para aquellos que al haber acertado en la tendencia bajista, generalmente mediante el uso de derivados, deseen mantener su posición el máximo tiempo. El inversor lo incorporará una vez que su posición vendedora entre en beneficios con el objetivo de proteger las ganancias acumuladas y se irá moviendo hacia abajo, al revés que en el caso anterior.

Stop garantizado. Asegurarse el precio de venta

Un stop loss garantizado permite conocer de antemano las pérdidas potenciales exactas. Los intermediarios que los ofrecen garantizan que la venta se ejecute al precio fijado a cambio de una prima, algo que en España sólo ofrece IG Markets para los de contratos por diferencias. Esto implica que el intermediario no busca la contrapartida en el mercado sino que se la da directamente al cliente. En un stop loss normal no se paga esa prima extra pero igual en momentos de volatilidad un valor se va muy abajo y no se puede vender. Debido al sobrecoste no es recomendable para los inversores profesionales.