Lunes de los fondos

Opciones ambiciosas

Aunque hay algunas buenas noticias, no es el momento para aumentar el riesgo

Las turbulencias que hemos estado padeciendo en los mercados financieros desde mediados de junio del año pasado tuvieron su episodio más virulento hasta la fecha en el mes de enero, donde las pérdidas en los fondos de renta variable en particular fueron abultadas.

Concretamente, la pérdida media de los fondos de bolsa registrados a la venta en España se elevó hasta el 11,06% según los datos de Lipper Líder. Las minusvalías en algunos de los fondos que invierten en bolsas emergentes como la china sobrepasaron el 20% de caída media, mientras que las categorías de referencia para el inversor español, como renta variable europea o renta variable nacional, registraron caídas alrededor del 12%-13%, por lo tanto algo superiores a la media.

Una de las consecuencias de las fuertes caídas de enero, junto a los mercados laterales y ligeros rebotes experimentados en la primera parte del presente mes, ha sido la ponderación por parte de aquellos inversores más agresivos de si no es momento de entrar ahora precisamente en aquellos activos más castigados ante la posible eventualidad de un fuerte rebote. Son se conoce en el argot del mundo de la inversión como los cazadores de gangas.

En un análisis de la situación actual de los mercados es cierto que nos encontramos en ocasiones con alguna buena noticia o algún indicador mejor de lo esperado o por al menos no tan malo como pudiera esperarse. También es habitual ver análisis de valoración fundamental de compañías e índices que nos dicen que en los precios actuales el activo es poco menos que una ganga y sus posibilidades de revalorización muy elevadas. Sin embargo, es poco recomendable dejarse llevar sólo por este tipo de noticias o indicadores. La realidad es que la situación a día de hoy sigue siendo de fuerte incertidumbre y el campo para un deterioro mayor de los datos macroeconómicos amplio. No sólo eso sino que parece evidente que la limpieza de balances en el sector financiero no ha terminado todavía y los mercados de crédito siguen poco menos que paralizados. Mientras todo esto no se clarifique las razones para ser optimistas con respecto a la evolución de los mercados bursátiles y de crédito en los próximos meses son escasas.

Así, el escenario central que barajan bastantes de los mejores analistas en este momento es que todavía no es momento para subir la exposición al riesgo, ya que quizás solo estemos en medio de la fase de mercado actual y todavía nos quede algún episodio problemático como el del pasado enero que vivir. El que escribe este artículo no solo se inclina a suscribir dicha posición sino que añadiría que la mayor parte de los inversores españoles tienen un perfil poco apto para estar altamente expuestos a activos de riesgo en el momento actual.

Gran parte de los inversores españoles deberían haber estado reduciendo riesgo en los pasados meses y si no lo han hecho posiblemente deben aprovechar cualquier pequeño rebote como los acontecidos en los últimos días para hacerlo. Un de las reglas de oro de la inversión es que si no estamos cómodos con los activos en cartera debemos liquidarlos o reducirlos.

Dicho todo esto, los inversores más agresivos deberían estar alerta en estos momentos ya que en el horizonte se empiezan a divisar algunas opciones interesantes. Según el escenario central planteado más arriba posiblemente las opciones pasan ahora mismo por ETF inversos o fondos donde sabemos que el gestor tiene la posibilidad y la intención de estar cortos. Los ETF (o fondos cotizados en su terminología española) inversos buscan obtener la rentabilidad contraria a la evolución de un índice concreto. Existen determinadas entidades como brokers online que incluyen este tipo de productos en su gama. Las posibilidades de ganar en este tipo de productos, para aquel que no sea un trader profesional que tenga sus modelos y algoritmos construidos, pasan más bien por tomar una posición y quedarse sentado esperando durante unos meses si es que somos de la opinión que los índices bursátiles de referencia tienen que ver todavía mínimos claramente inferiores a los actuales.

Respecto a esas opciones que parecen a adivinarse en el horizonte nos referimos a algunos de los activos más castigados en los últimos tiempos. Uno de los más obvios serían todos los fondos relacionados con los mercados de crédito. El castigo ha sido importante pero puede serlo aún mayor todavía si vivimos más momentos de cierto pánico. Los fondos de renta fija privada y high yield en particular serían claros objetivos a considerar ante un fuerte rebote tras la tempestad. Los activos denominados en dólar también pueden ser presa de los inversores más agresivos. Parece confirmarse claramente que el 1,50 contra el euro es un suelo importante para una divisa verde que esta claramente infravalorada en términos históricos. Lo mismo puede decirse del yen y de la bolsa japonesa como apuntábamos en el artículo de la semana pasada.

En definitiva, las opciones no faltarán pero quizás es demasiado pronto por lo que los fondos de deuda a medio plazo se sitúan como una de las mejores opciones para el futuro más inmediato.

Análisis: Cautela en el sector financiero

¦bull; El mercado de inversión colectiva español ofrece un buen número de fondos de renta variable del sector bancario y financiero.

¦bull; Precisamente este ha sido uno de los activos castigados en los últimos tiempos. Algunos piensan que de manera no justa y proporcional ya que habrían pagado justos (como los bancos españoles) por pecadores (léase bancos norteamericanos o algunos europeos).

¦bull; Si bien habrá que estar atentos a posibles oportunidades en fondos cuyas carteras muestren sobre ponderación en bancos injustamente castigados, la prudencia sería aconsejable.