Alimentación

Aprender a vivir sin mangos ni sémola

Agricultura insta a la industria a que adapte su oferta a los inmigrantes.

Los inmigrantes ya suponen el 10% de la población empadronada en España y su gasto en alimentación está creciendo un 5% al año. Sin embargo, la industria alimentaria y la distribución sigue sin mostrarles suficiente atención, ya que uno de cada dos inmigrantes reconocen que todavía no están del todo integrados en los hábitos alimenticios españoles y han dejado de consumir productos autóctonos de sus países de origen porque no los han encontrado en las tiendas en las que compran.

Es una de las principales conclusiones del estudio 'Hábitos alimenticios de los inmigrantes en España', realizado por Nielsen y el Ministerio de Agricultura para concienciar a la industria de la necesidad de adecuar su oferta a la población inmigrante. Y para ello revela que la alimentación es el segundo concepto más importante dentro del presupuesto familiar de los inmigrantes. El primero es el pago de deudas, que se lleva el 28,3% del gasto, seguido por alimentación y bebidas, con un 20,4%, y el ahorro, con un 8,8%,

Elaborado tras realizar 724 entrevistas personales con emigrantes de los cuatro grandes colectivos que viven en España (América Central y del Sur, África, Europa del Este y Asia), el estudio muestra que el sector de la distribución española aún no se ha adaptado a esta nueva realidad demográfica. Pese a que ya hay algunas grandes superficies que empiezan a vender productos orientados a ciertos colectivos de inmigrantes, como Carrefour o Alcampo, la oportunidad para crecer en este segmento es muy importante, tal y como subrayó la ministra de Agricultura, Elena Espinosa, durante la presentación del estudio. 'La industria agroalimentaria y la distribución deben adaptarse a esa demanda del 10% de la población y deben atender al 50% de los inmigrantes que demanda productos de sus países'.

Igualmente el informe revela la necesidad de que ese esfuerzo también sea adoptado por la hostelería, debido a la importancia adquirida por los inmigrantes a la hora de gastar, ya que calcula que cada uno gasta en bares y restaurantes unos 9 euros cada vez que consume en un día laborable, y el gasto se eleva a 20 euros en los festivos.

Entre todos los establecimientos en los que compran los inmigrantes, Dia, Carrefour, Lidl y Mercadona son las cuatro superficies preferidas. Los europeos de Este prefieren Carrefour, mientras que magrebíes, asiáticos y suramericanos se decantan por Dia.

En lo que sí coinciden todos los extranjeros residentes en España es en las razones que les llevan a elegir un supermercado frente a otro. Al igual que en la anterior encuesta, realizada en 2004, los tres primeros motivos son los precios, la proximidad del centro respecto del domicilio y la calidad de los productos. En dónde sí se han producido cambios ha sido en la cuarta razón: si en 2004 era la variedad de ofertas y promociones, en 2007 es la variedad de productos, y más en concreto, que el establecimiento tenga comida procedente de su país.

Los asiáticos, los más arraigados a su dieta

El 42% de los inmigrantes encuestados reconoce que ha dejado de comer algún producto tipo de su país porque no lo ha encontrado en las tiendas en las que compra. Sin embargo, el porcentaje varía según la procedencia.

Los asiáticos son los que más conservan su dieta, ya que sólo un 17% reconoce que ha dejado de consumir productos de su país de origen. Entre los alimentos que más echan de menos los suramericanos destacan algunas variedades de plátanos o las frutas tropicales, mientras que los magrebíes añoran la sémola de trigo con la que se hace el cuscús y un 66% de los europeos procedentes del este los quesos y ciertos mariscos.