Turbulencias en las Bolsas

Las gestoras de fondos prevén una mejora el segundo semestre

La patronal del sector espera un año de menos a más, con nuevos reembolsos en la primera mitad y recuperación de patrimonio después, al hilo de la vuelta a la normalidad en los mercados.

Pintan bastos para los fondos de inversión también este año. El pasado ejercicio se cerró con un volumen récord de reembolsos netos para el sector y para 2008 la aspiración de Inverco es al menos lograr contener la sangría y finalizar el año en tablas.

En 2007 se marcharon de los fondos 20.187 millones de euros, una cuantía sin precedentes, superior incluso a la de los momentos más crudos del pinchazo tecnológico y que está alimentada por una combinación que está resultando letal para este producto de ahorro: las turbulencias bursátiles y la fuerte campaña de captación de depósitos de las entidades bancarias. Ambos factores seguirán pesando en el presente ejercicio, de modo que será 'un año difícil' para los fondos de inversión, según reconocía ayer en un encuentro con periodistas el presidente de Inverco, Mariano Rabadán.

Después del varapalo sufrido en 2007, la previsión de esta asociación para este año es que el patrimonio gestionado en fondos de inversión mobiliarios crezca en 12.300 millones de euros, hasta los 260.000 millones de euros, el 5,2% más.

Este avance se debería en gran medida al efecto de revalorización de las carteras, ya que Inverco estima una rentabilidad media ponderada para los fondos este año del 4%, con lo que queda escaso margen en estos cálculos para pensar en aportaciones netas o en recuperar el ahorro traspasado a los depósitos a plazo. 'Un saldo neutral sería razonable', añadió Rabadán.

El presidente de Inverco espera en cualquier caso que el año vaya de menos a más. 'En la primera mitad no podremos evitar el desplazamiento de fondos a depósitos, habrá salidas netas', avanza. La situación comenzará a suavizarse hacia la primavera, cuando se hayan cumplido los pronósticos de la mayoría de los expertos y a los que también se suma Inverco. Es decir, que la situación actual no responde a un escenario de recesión económica y que la Bolsa cotiza a unos multiplicadores en mínimos históricos que hacen atractiva la inversión en renta variable. 'Los mercados se recuperarán razonablemente este año', prevé Rabadán, aunque sin renunciar a la prudencia tras el inesperado revés de 2007.

'Ahora tenemos las de perder frente a los depósitos', reconocía ayer en el mismo encuentro Javier Palomar, presidente de la Agrupación de Instituciones de Inversión Colectiva y director de Ibercaja Gestión. Sin embargo, y a la vista de la rebaja de tipos que se espera para la zona euro, añadió que 'la batalla del pasivo no va a durar mucho'. A esto se suma que la mejora prevista para los mercados puede dejar a los fondos a final de año con 'rentabilidades mejores que los depósitos', según Palomar. En 2007, la rentabilidad media de los fondos fue del 2,4%, frente a ofertas en depósitos a un año que alcanzan el 5%.

Rentabilidades

Inverco descarta que vayan a producirse más desbandadas en los fondos de renta variable, para los que apunta a una rentabilidad este año de entre el 7% y el 10%. Prevé una rentabilidad media para los fondos de renta fija del 3,5% y de alrededor del 4,5% en los fondos de inversión mixtos.

Pensiones a resguardo de la Bolsa y la fiscalidad

Los fondos de pensiones han capeado dignamente el temporal bursátil desatado con las hipotecas subprime y han acogido además mejor de lo que esperaba el sector la reforma fiscal de este año, por la que se modificaron los límites para las aportaciones y se suprimió la reducción del 40% para los planes rescatados en forma de capital. Frente a la caída en los fondos de inversión, el patrimonio en pensiones creció el 6,56% y aumentará otro 8% en 2008, en 7.000 millones de euros, según prevé Inverco. La reforma fiscal no afectó al volumen de aportaciones, que alcanzaron el pasado año los 5.230 millones de euros en los planes del sistema individual. La cifra es inferior a la de 2006, que registró un volumen extraordinario ante el temor por un cambio drástico en los límites de las aportaciones, pero está en línea con 2005. 'No ha habido efecto negativo por el cambio fiscal', reconocían ayer en Inverco, justo un año después de lanzar duras críticas.