Tasas

El comercio exprime la tarjeta de crédito

Las tiendas españolas pagan menos a la banca que las europeas cuando sus clientes realizan sus compras con tarjetas de crédito, según un estudio encargado por Industria. Su tasa de descuento se sitúa en el 0,89%, frente al 1,21% de media del continente. Con los plásticos de débito ocurre al revés: la distribución nacional afronta una tasa del 0,85% frente al 0,58% comunitario.

El comercio exprime la tarjeta de crédito
El comercio exprime la tarjeta de crédito

Las comparaciones suelen ser odiosas, pero muchas veces necesarias. Y en la industria de los medios de pago ya se pueden realizar gracias al Estudio sobre los costes de servicio para comerciantes en Europa. Este documento, al que ha tenido acceso CincoDías, ha sido encargado por el Observatorio de Medios de Pago. Una institución constituida en 2005, presidida por el Ministerio de Industria y en la que están presentes tanto la banca como el sector de la distribución.

El informe muestra las tasas de descuento que se aplican en Alemania, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Holanda, Italia, Portugal y Reino Unido.

El escrito analiza, en primer término, los costes nominales (o históricos) que se aplican en cada lugar. Pero como muchas veces los servicios que proveen las entidades financieras no son equiparables, también se calculan las tasas normalizadas. Así se salva, por ejemplo, el desajuste que produce el hecho de que en unos países sólo se carguen los costes de adquirencia por operación, mientras que en otros las entidades incluyan en las tasas de descuento el alquiler de los datáfonos (TPV, en la jerga del sector), su mantenimiento y los consumibles.

Un 38% de los consumidores desconoce cuánto paga de cuota anual por estos productos

España figura, de acuerdo con el documento preparado por PSE Consulting, como uno de los países donde resultan menos onerosos para las tiendas los pagos con tarjeta de crédito. En 2007, un comercio debía desembolsar de media a su banco o caja el 0,89% del importe de la operación si cobraba con dinero de plástico. La tasa normalizada en Europa era del 1,21%.

Desde una perspectiva histórica, se ha producido en el país una bajada importante de las tasas de descuento nominales. En 1995 se situaban en el 2,60% y, el pasado ejercicio, en el 1,07%.

Al mismo tiempo, las operaciones se han multiplicado de forma vertiginosa: si en 2000 hubo 222 millones de transacciones con tarjetas de crédito, en 2007 se contabilizaron 940 millones: un 423% más. El importe medio de cada compra, en cambio, no ha crecido en la misma medida. Pasó de 61,04 euros hace ocho años, a 66,37 euros ahora, un 8,7% más. Todavía bien por debajo de los 89,69 euros de media en Europa.

Los comercios nacionales son menos afortunados, en cambio, con las tarjetas de débito. La banca española figura como la segunda más cara de la región. Carga de media un 0,85% del coste de la compra frente a una media de 0,58% en Europa. Al contrario que en el resto del continente, las tasas de descuento de tarjetas de crédito y débito son iguales en España. Al menos hasta 2005, cuando han emprendido caminos separados. Ese año firmaron la banca y el comercio un programa para el descenso gradual de las tasas de intercambio. Es decir, del dinero que se cargan los bancos entre sí en los pagos donde el dueño del TPV y el emisor de la tarjeta no coinciden. Al disminuir éstas, que son públicas, se abarata por efecto de la competencia la cantidad que carga cada entidad a una tienda en las compras con tarjeta.

El volumen de transacciones con plásticos de débito ha pasado de 287 millones en 2000, a 844 millones en 2007, un 294% más. Y el importe de cada compra se ha incrementado en un 21,5% en el periodo, al pasar del 39,27 euros a 47,71. En el continente la media es de 55,68 euros.

Las tiendas ven gravosos los servicios de la banca

El comercio no aprecia la progresiva reducción de las tasas de descuento. Al menos esa es una de las conclusiones a las que llega un estudio también realizado bajo el patrocinio del Observatorio de Medios de Pago y finalizado el pasado diciembre.

'A pesar de que las tasas de descuento han ido bajando sensiblemente, la mayoría de los establecimientos sigue con la inercia de una actitud de repudio al respecto. A los comerciantes les cuesta percibir que el cobro con tarjetas es un servicio para sus establecimientos y lo ven sólo como un negocio de las entidades financieras y un servicio a los consumidores'. Estas lapidarias palabras de la consultora Doxa son el resultado de entrevistar a 6.012 establecimientos comerciales, de los que casi un 70% aceptaban pagos con tarjeta.

Hasta junio del año pasado y según estimaciones del Ministerio de Industria, el comercio se había ahorrado 493 millones de euros gracias a la reducción progresiva de las tasas de intercambio acordada con la banca a finales de 2005.

Doxa también ha sondeado la relación con el dinero de plástico de 3.000 consumidores de toda España. Y en esta línea llama la atención de el 79% de los titulares de un plástico no sabe qué interés le cobra su entidad si compran a crédito, mientras que otro 38% desconoce la cuota anual que le cargan. Además, los usuarios aún deben conocer mejor las posibilidades de sus plásticos. 'Los consumidores no perciben las tarjetas de crédito como un servicio financiero especial (disponibilidad de crédito), sino como una prolongación natural de la cuenta corriente', explica el estudio encargado por el Ministerio de Industria.

Las cifras

940 euros es el importe medio de una operación con tarjeta de crédito en España. En las de débito es de 48 euros. En Europa rondan los 90 y 56 euros en cada caso.

66 millones de operaciones con tarjetas de crédito se realizaron en España en 2007. Las de débito sumaron 844 millones.

52,6 pagos realiza cada español con su tarjeta de débito al año. Con la de crédito efectúa 15,7 compras.