Política

Los presupuestos de Bush centran el gasto en defensa y duplican el déficit

El presidente estadounidense, George W. Bush, ha enviado hoy al Congreso el presupuesto del nuevo ejercicio fiscal que asciende a más 3 de billones de dólares.

Con la economía de Estados Unidos al borde de una recesión, Bush dijo que el déficit presupuestario se duplicará en 2008 al alcanzar los 410.000 millones de dólares, y llegará a 407.000 millones de dólares para el ejercicio fiscal 2009.

El presupuesto se centra en el gasto militar y la guerra de Irak, al proponer un incremento de 7,5% para el Pentágono, hasta 515.000 millones de dólares. Aparte de eso, Bush también pidió 70.000 millones de dólares más para los conflictos de Irak y Afganistán.

Esta situación presupuestaria más desfavorable será heredada por el próximo presidente, que asumirá en enero del 2009.

¢Lejos de proponer un plan para arreglar el presupuesto, la administración Bush propone políticas que lo empeoran, y con poco remordimiento, deja las consecuencias a la próxima administración y a las futuras generaciones¢, dijo el presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Representantes del Congreso, John Spratt, un demócrata de Carolina del Sur.

Déficit creciente

Los déficit que estimó Bush dobla los 162.000 millones de dólares de 2007 y se acerca al récord histórico de 413.000 millones de dólares registrado en 2004.

La ampliación del déficit, causado en parte por la menor recaudación en una economía que se frena, revertiría la tendencia de los tres últimos años en la cual los déficit habían disminuido.

El estímulo fiscal prometido de 150.000 millones de dólares, que incluye devoluciones de impuestos para impulsar el consumo y evitar la recesión, también aumentará el déficit -al menos a corto plazo-. El presupuesto ¢tiene en cuenta que vamos a ver una desaceleración de la economía, una desaceleración temporal¢, dijo la portavoz de la Casa Blanca Dana Perino.

Bush dijo que a pesar del empeoramiento del déficit a corto plazo, aún sería posible equilibrar las cuentas públicas hacia el 2012, haciendo al mismo tiempo que sean permanentes los recortes de impuestos que él aplicó en 2001 y 2003.

Recortes grandes

El proyecto también supone grandes recortes en muchos programas sociales como los fondos para autovías y la asistencia para que los pobres puedan abastecerse de combustible de calefacción, además de obtener miles de millones de dólares de ahorros del programa de salud Medicare para los ancianos y los discapacitados.

La presentación del presupuesto seguramente desatará una nueva ronda de debates por las políticas fiscales de Bush y su legado económico.

Bush incluso fue cuestionado por algunos republicanos que decían que permitió una fuerte subida del gasto durante su gestión. Pero desde que los demócratas consiguieron la conducción del Congreso el año pasado, Bush ha enfatizado un enfoque más estricto para el gasto y frecuentemente usó amenazas de vetos para limitar los programas domésticos.

Los demócratas han fustigado a Bush por el giro en las cuentas públicas, del superávit al déficit, desde que asumió la presidencia. Las críticas también apuntan al aumento de la deuda nacional, a 9 billones de dólares desde alrededor de 5,6 billones de dólares cuando Bush asumió la presidencia en 2001.

Además de congelar decenas de programas, Bush propuso recortar otros por un total de 7.100 millones de dólares y reducir otros más en unos 11.000 millones de dólares.

Un área donde Bush sí propuso más fondos era en el combate a la inmigración ilegal, una iniciativa destinada a calmar a muchos republicanos que quieren medidas duras sobre los inmigrantes ilegales en Estados Unidos, estimados en un total de 12 millones.