Matthew Leeman

'El gran peligro para España está en el endeudamiento empresarial'

La crisis inmobiliaria copa todo el interés, pero Morgan Stanley advierte que el riesgo para la economía no está ahí, sino en la elevada deuda del sector privado

No huyan de la Bolsa, todavía hay muchas oportunidades'. Esa es la recomendación de Matthew Leeman. El jefe de estrategia para los fondos de renta variable de Morgan Stanley tiene la difícil tarea de 'mirar más allá del ruido del mercado y encontrar empresas que puedan aportar valor a largo plazo'. En la coyuntura actual, la estrategia pasa por grandes valores, entre ellos Leeman destaca a Telefónica y BBVA. Este gestor, con más de 15 años de experiencia en la industria, tiene una imagen positiva sobre las perspectivas económicas de España, aunque advierte que el riesgo mayor no está en el pinchazo residencial, sino en el endeudamiento corporativo, que excede el 10% del PIB. Siguiendo una costumbre muy anglosajona, Leeman no estudió Económicas, sino que es licenciado en lenguas modernas (Francés y Alemán) por el King's College de Londres; posteriormente hizo un máster de gestión en la escuela de negocios Cranfield.

¿Cómo vivió las intensas jornadas de la semana, con el famoso lunes negro, el posterior recorte de tipos de la Fed y el escándalo de Société Générale?

Hace más de 15 años que gestiono fondos y no recuerdo una semana parecida a esa en términos de volatilidad, de ascensos y descensos masivos. æpermil;ramos meros espectadores y como inversores de largo plazo nuestra tarea es mirar más allá del ruido de mercado y centrarnos en la valoración de las compañías que nos gustan. En momentos como ese, el mercado está excesivamente guiado por los sentimientos y aunque decidas hacer algo, es prácticamente una lotería a lo que estás jugando. Los movimientos también fueron exagerados por el caso de Société Générale. Yo trabajé hace años en SG y me quedé muy sorprendido con la noticia. Es muy duro que la imagen y la reputación de una institución como SG haya quedado dañada por un broker rebelde, es algo extraordinario.

¿Cuál es su recomendación para los inversores en una situación tan complicada? ¿Hay que huir de la renta variable?

No, no en absoluto. Los mercados van hacia arriba y hacia abajo y en cualquier ciclo se crean oportunidades de inversión. Es un error tomar la situación de EE UU y trasladarla a Europa, como si aquí fuéramos a tener el mismo resultado. Es equivocado por varias razones: en primer lugar, en general los consumidores europeos no están endeudados; las tasas de ahorro son elevadas y el paro está mejorando; segundo, no podemos olvidar que el beneficio de las empresas europeas está muy diversificado y no podemos olvidar lo que está pasando en zonas como China, Oriente Medio, Rusia, Asia, Europa del Este... todos ellos importantes socios comerciales de la UE. No, no deberíamos huir de la renta variable. Las empresas están mejor que en 2003, con un flujo de caja elevado, bajo endeudamiento, una tasa de rentabilidad de las inversiones muy interesante y además sin que los múltiplos de valoración hayan crecido. Hay valoraciones realmente atractivas en Europa. Claramente vamos a un periodo de menor crecimiento, pero de crecimiento al fin y al cabo.

¿Esa visión optimista es válida también para España?

Sí, creo que sí. El crecimiento económico de España probablemente excederá en 2008 el promedio de la UE. Por supuesto, tendrá lugar un descenso desde tasas muy elevadas, pero aún habrá crecimiento. Sé que hay una preocupación muy grande sobre el tema inmobiliario, pero lo que a mí más me preocupa es el déficit corporativo, el endeudamiento de las empresas supera el 10% del PIB y eso es una cifra muy elevada, dado que las condiciones de crédito se están endureciendo. Se puede argumentar que el superávit público bastará para compensar está situación mediante una política fiscal más relajada. ¿Bastará? No lo sé. Para mí, el alto endeudamiento empresarial es el mayor peligro para la economía española.

¿Dónde está la parte positiva?

No se puede olvidar que entre el 22% o el 25% de los ingresos del sector empresarial proceden de América Latina, una región donde México se desacelerará lastrado por EE UU, pero donde países como Brasil y Argentina continuarán creciendo a tasas del 5%. Eso es algo con lo que cuentan otros países de la UE. En cualquier caso, las cifras que he visto de los precios de los pisos, un 4,8% en 2007, siguen estando por encima de la inflación y también es bastante saludable que baje el precio.

¿Qué valores juzga interesantes en el mercado español?

Estamos en Telefónica. Nos parece una compañía extremadamente bien gestionada, que está cotizando con unos rendimientos de flujo de caja libre la relación entre el flujo de caja y el precio por acción del 12% y que ofrece unas perspectiva de crecimiento de capital muy interesante. También estamos en BBVA, que tiene una buena exposición al mercado doméstico de depósitos y a América Latina. En España hay unos límites de coeficiente de caja muy altos en el sector bancario y eso ha servido de protección frente a las subprime. En el sector financiero europeo habrá ganadores y perdedores y creemos que BBVA estará entre los ganadores.

Ante un panorama volátil. Apostar por 'blue chips'

Gran capitalización. La estrategia de los fondos dirigidos por Matthew Leeman pasa ahora por valores blue chip, como se conoce a las empresas de gran capitalización, en analogía con las fichas del póquer que tienen un valor más alto. 'No nos interesa la dicotomía entre crecimiento y valor, sino las empresas de calidad que estén cotizando con un descuento y hoy eso pasa definitivamente por las blue chip.

El dilema del BCE. 'La Reserva Federal ha puesto al BCE en una situación difícil. El diferencial entre los Fed Funds 3% y los tipos europeos se está ampliando, con las consecuencias que eso tiene en el euro y en la economía. Pero entiendo que el BCE no quiera bajar tipos. ¿Por qué? La desaceleración se está produciendo de una manera bastante ordenada'.

Beneficios corporativos. 'El consenso de mercado espera un crecimiento de los beneficios empresariales del 8% al 10%, lo que significa que se está descontando una desaceleración enorme. Espero que terminen en la parte alta de ese rango'.