Teléfonos

Motorola planea escindir su filial de móviles para superar la crisis

Ericsson despedirá a 4.000 empleados tras otra caída de resultados

Motorola ha empezado a tomar medidas para superar la profunda crisis que vive desde hace un año. Ha perdido la segunda posición como mayor fabricante de terminales de móvil del globo y cerró 2007 con números rojos, de los que culpa en buena parte a su división de teléfonos. Así que la solución que ha buscado para salir del bache afecta a esa unidad, para la que se exploran todo tipo de alternativas.

Una de ellas es la segregación, que dejaría esta filial fuera del grupo, posiblemente como una compañía independiente cotizada en Bolsa. Se puede hacer tanto con la concesión de acciones a los actuales socios de Motorola como con una venta de títulos. Pero todavía es prematuro pensar en el cómo, porque la compañía estadounidense no tiene claro aún el qué. Y no va a especular. Sólo dará información cuando la decisión esté tomada.

La posibilidad de la segregación ha sido bien acogida por el mercado, que catapultó el viernes la cotización en Bolsa. Y también por Carl Icahn, accionista de Motorola muy combativo que lleva tiempo pidiendo cambios de calado en la compañía, incluido el que ahora se va a estudiar.

Motorola confía en que el mercado dé un valor más elevado al negocio de los terminales si cotiza en solitario. A la vez, la empresa se desprende de una filial con caídas de facturación que están opacando el buen hacer de otros dos negocios: el de redes y de fabricación de modems y descodificadores.

Reducción de plantilla

Si se desprende de parte de su filial de móviles, Motorola seguiría los pasos de Ericsson, que integró la suya en una joint venture con Sony. Pero lo cierto es que la ex filial va mejor que la matriz.

Ericsson anunció el viernes que despedirá a 4.000 empleados en todo el mundo, después de registrar en el cuarto trimestre la mayor caída de beneficios desde 2003.