Trabajo

Las jubilaciones anticipadas caen por primera vez en cinco años

La Seguridad Social registró el pasado año 96.040 jubilaciones anticipadas, un 2,3% menos que en 2006. Se trata de la primera vez en los últimos cinco ejercicios que disminuye el número de trabajadores que se jubilan antes de cumplir 65 años.

Los constantes mensajes que se lanzan desde la mayoría de las instituciones para que los trabajadores intenten prolongar su vida laboral podría estar empezando a ser escuchados.

De hecho, según los datos del cierre de 2007 del Ministerio de Trabajo, a los que ha accedido CincoDías, el pasado año se registró una caída de las nuevas altas de jubilación anticipada por primera vez en cinco años

El número de trabajadores que se retira antes de cumplir 65 años venía creciendo incesantemente desde 2003, pero el pasado año se registraron 96.040 altas de jubilación anticipada, 2.310 menos que en 2006.

Al mismo tiempo, repuntó ligeramente el número de nuevas altas de jubilación de trabajadores con 65 años y más, que sumaron 118.183, lo que representa un 4,2% más que el año anterior.

Junto a este último dato, la Seguridad Social confirmó que en 2007 también creció ligeramente el número de cotizantes al sistema mayores de 65 años que sigue trabajando una vez cumplida esta edad. Este colectivo asciende a 108.692, lo que supuso 6.360 más que en 2006.

Fuentes del Ministerio de Trabajo interpretan estos datos como un cambio de tendencia en el sistema y confían en que los incentivos vigentes desde el uno de enero para prolongar la vida laboral confirmen este nuevo escenario.

No obstante, la mayoría estos nuevos incentivos se basan en mejoras de la pensión de quien se mantenga en el puesto de trabajo. Y, a tenor de los resultados de una encuesta realizada recientemente por el Instituto Nacional de Estadística (INE), seis de cada diez mayores de 65 años que sigue trabajando no lo hace por motivos económicos. De hecho, el 23% de ellos respondió que lo hace para proporcionar al hogar los ingresos suficientes y sólo el 13% sigue en su puesto de trabajo para conseguir una pensión mayor.

De todas formas, cualquier cambio de tendencia que se de en el sentido de prolongar la vida laboral servirá para mejorar las finanzas de la Seguridad Social. Máxime cuando España debe, además, conjugar esta inercia a retirarse de forma temprana con el hecho de ser el país europeo con menos trabajadores de entre 50 y 54 años, según los últimos datos de la Oficina de Estadística Europea (Eurostat).

De hecho, ya hay 1,6 millones de personas entre 50 y 59 años que recibe algún tipo de pensión de jubilación, lo que supone una de cada cuatro personas de este colectivo.

Nuevos incentivos desde enero

Desde el 1 de enero están en vigor las nuevas medidas para prolongar la vida laboral.

Hasta ahora, los empresarios eran los principales receptores de ayudas destinadas a que mantuvieran a los mayores en sus puestos de trabajo. Así, desde 2007 disfrutan de una bonificación del 40% en las cotizaciones por contingencias comunes de los trabajadores de 59 años. Esta ayuda se unió a las bonificaciones progresivas ya existentes del 50% de la cuota en los de 60 años; el 60%, para los de 61 años; y así progresivamente hasta quedar exentos del pago de cuotas por los mayores de 65 años.

Además, los empleados que sigan trabajando tras cumplir los 65 años podrán mejorar su pensión un 2% cada año hasta los 70 años. Si el trabajador ha cotizado más de 40 años, este incremento será del 3% anual. Además, aquellos que ya alcancen la pensión máxima, recibirán una cantidad a tanto alzado que se determinará en función de los años cotizados.

El cuádruple de gasto en 2050

Pagar las pensiones contributivas de jubilados, viudas y otros colectivos dependientes de la Seguridad Social costará en el 2050 más de 246.000 millones de euros, una cifra que casi cuadruplica los 64.307 millones de euros desembolsados por el mismo concepto en 2004. Así lo indica un estudio publicado por el último número de la revista Hacienda Pública Española, del Instituto de Estudios Fiscales (IEF).

Los autores del estudio explican que la cifra de pensiones pagadas pasará de los casi ocho millones en 2004 a más de 14 millones en 2050.

Este incremento del gasto cobrará más importancia a partir de la década de 2020, cuando se jubilen los nacidos en el baby boom español. Eso hará que las pensiones de retiro, que en 2004 suponían el 66% del desembolso total del sistema de pensiones, se lleven más del 80% al llegar a 2050. En relación al PIB, pasarán de representar el 8% en 2004 al 15% en 2050.