Lunes de los fondo

Opciones en 'commodities'

Las materias primas son una alternativa para diversificar ante la caída de las Bolsas

Muchos inversores minoristas se han visto arrastrados por los episodios de pánico vividos en las Bolsas en los últimos días. Sin duda, el pánico no es buen compañero y menos cuando se liga a tomas de decisiones de inversión. Posiblemente nos hayamos embarcado en un periodo bursátil bajista o como eufemísticamente suele decirse una corrección de mercado seria. Ello no significa que tengamos que liquidar carteras ni vender justo en momentos cuando las minusvalías se multiplican y parecen no tener límite.

Parece probable que esta crisis bursátil no tenga la duración de la anterior y aunque las caídas puedan extenderse hasta niveles claramente por debajo de los actuales, los rebotes serán seguramente muy fuertes, salvo recesión del siglo, supuesto que con la información disponible es absolutamente improbable.

La clave para un satisfactorio rendimiento de nuestros ahorros son carteras de inversión bien construidas y relativamente estables, a las que se les van realizando ajustes en función de las circunstancias de mercado. Una buena selección de valores, o de gestores cuando la inversión se realiza a través de fondos, será el complemento ideal para obtener rendimientos superiores a la media del mercado.

Dicho esto, es normal que en las circunstancias actuales los inversores se pregunten cuáles son las mejores opciones para lidiar con éxito los mercados. En el artículo de la semana anterior se daban algunos apuntes sobre las principales opciones disponibles en las que el inversor podía aumentar su exposición en estos momentos. No obstante, existen otras opciones menores que no mencionamos y que tienen como principal y atractiva característica representar inversiones que tienen cierta reputación de comportarse de alguna manera a contracorriente de los principales activos financieros. Dicho de otra manera, estos activos disfrutarían de unas correlaciones reducidas, cuando no negativas, con los principales índices de mercado. Desligarse en alguna medida de una evolución negativa del mercado suena poco menos como el paraíso al oído de cualquier inversor en estos momentos.

El oro es sin género de dudas el activo con ese halo de estrella en circunstancias delicadas. La teoría dice que cuando las condiciones económicas se deterioran y la amenaza de la recesión se hace palpable, los inversores se refugian en este metal precioso, haciendo subir la cotización del mismo. Si bien históricamente hay cierta evidencia de esa relación, también es cierto que no hay reglas fijas y los últimos años son buena prueba de ello. La economía mundial ha disfrutado de uno de los periodos de mayor crecimiento económico de su historia, acompañados de un ciclo bursátil alcista impecable y curiosamente la tendencia del precio del oro ha sido al alza.

Justamente en las últimas semanas se ha disparado su precio hasta alcanzar niveles históricamente altos por encima de los 900 dólares la onza y una mayoría de expertos vaticinan que romperá en cuestión de muy poco tiempo la psicológica barrera de los 1.000 dólares. Si bien ello es bastante probable, al calor de todos los activos financieros que especulan alrededor del oro, como sucedió con el petróleo y el precio de 100 dólares por barril, el escenario posterior no esta tan claro. Algunos aventuran que el precio del oro puede alcanzar niveles extraordinarios nunca antes vistos ni de cerca, como los 2.000 dólares pero cabría ser prudente ya que ello vendrá bastante ligado a la intensidad de la desaceleración o la recesión si es que finalmente se produce.

Los fondos permiten la exposición al oro a través de fondos que invierten en acciones de compañías mineras de oro, ya que existe una clara correlación entre ambos. El mercado español disfruta de varios productos en este sector tan específico y sus rentabilidades se han disparado tras el verano.

Las materias primas en general son uno de los activos que disfrutan de correlaciones más reducidas con ambas, la renta variable y la renta fija, por lo que representan sin duda una excelente manera de diversificar una cartera de inversión. El análisis de plazos largos entre los principales índices de materias primas con respecto a los índices de referencia globales de Bolsa y bonos pone de manifiesto esa baja correlación.

El mercado de inversión colectiva disfruta de fondos de Bolsa que invierten en compañías del sector de los recursos naturales. Sus rentabilidades han sido jugosas en los últimos años en la estela de las fuertes alzas de los precios de las materias primas. Sin embargo, su relación con el comportamiento de las Bolsas en general es relativamente elevada y superior al de los propios precios de las materias primas.

No obstante, existe un buen número de índices de casas como Dow Jones, Reuters o Goldman Sachs que buscan y básicamente logran replicar el comportamiento de los precios de las materias primas en su conjunto. Hasta hace poco era poco menos que imposible para el inversor minorista español acceder a este tipo de inversión. Sin embargo, en la actualidad disponemos de fondos de inversión sobre índices de materias primas o fondos cotizados que buscan replicarlos.

Análisis: invertir en índices o acciones

¦bull; Existen ya más de 20 fondos de inversión dentro de la categoría de commodities o materias primas en el mercado español.

¦bull; Podemos invertir en principio en materias primas directamente, en lugar de comprar fondos de acciones de compañías que operan en este sector y que se ven más afectados por los vaivenes bursátiles.

¦bull; Estos fondos normalmente materializan la inversión a través de derivados sobre índices de materias primas.

¦bull; Hay que tener en cuenta que existen diferencias significativas en cuanto al peso que las diferentes materias primas tienen en cada índice.