Transporte

Iberia cederá rutas secundarias si compra Spanair

Iberia no quiere pillarse los dedos en su proyecto de compra de Spanair por problemas de competencia. Incluirá en la oferta su propósito de dejar de operar directamente las rutas no troncales de la actual filial de SAS. Por el contrario defenderá el mantenimiento de su posición en el puente aéreo Madrid-Barcelona amparándose en la entrada en liza del AVE.

La compañía aérea de bandera, Iberia, tiene previsto poner la venda antes de que se produzca la herida en su pretensión por comprar a su competidora Spanair en el transcurso de la puja que ha abierto su propietaria, la escandinava SAS, y que tiene como fecha límite para presentar propuestas el próximo 15 de febrero.

Para evitar cualquier problema con las autoridades de competencia por los efectos de concentración que pudiera suponer la suma de las mayores aerolíneas nacionales, ha decidido incluir en los términos de la propuesta de adquisición su voluntad de dejar de operar de manera directa las rutas domésticas no troncales (las que no tienen como punto de origen o destino el aeropuerto de Madrid-Barajas). Por contra, defenderá el mantenimiento sin ningún tipo de concesiones del servicio del puente aéreo entre Madrid y Barcelona. Fuentes conocedoras del proceso señalan que la cuota de mercado que alcanzaría una posible fusión de Iberia y Spanair en la que se considera como la ruta más rentable en el tráfico interior en España podría situarse por encima del 80%.

La compañía que preside Fernando Conte prepara una batería de argumentaciones legales para demostrar que, en primer lugar, cualquier compañía competidora, especialmente las de bajos costes, pueden entrar libremente en esta ruta, y de hecho ya están presentes en ella. En segundo término expondrán que la nueva oferta del tren de alta velocidad AVE, dejará la cuota real de participación de la suma de Iberia más Spanair por debajo del 50%. Ayer precisamente Iberia anunció que había logrado superar los 50 millones de pasajeros desde que creó el concepto de puente aéreo Madrid Barcelona en 1.974. Según las cifras de AENA, el propietario de los aeropuertos nacionales, en 2007 volaron entre las dos principales capitales del país 4,7 millones de pasajeros.

De ellos, 2,7 viajaron en aviones de Iberia. En el servicio específico denominado puente aéreo el número de pasajeros fue de 1,5millones, mientras que el resto lo hicieron en vuelos con reserva. Spanair fue segunda aerolínea en esta ruta por ocupación, con una cifra superior al medio millón de clientes.

Para defender que con la entrada en liza del AVE entre Madrid y Barcelona la cuota del grupo resultante de una posible compra de Spanair por Iberia no superará el 50%, la compañía que preside Fernando Conte estima que el número de pasajeros en la ruta en todos los modos de transportes superará los 10 millones dentro de dos años. La decisión de dejar de operar de manera directa las rutas no troncales en las que se ha desarrollado la red de Spanair durante los últimos años, es perfectamente coherente con el plan director de Iberia actualmente en vigor.

La compañía ha puesto su foco en desarrollar todas las rutas que alimentan su centro de distribución de tráfico de Madrid-Barajas para potenciar su liderazgo de mercado entre Europa y América Latina. En esta estrategia se inscribe su colaboración con Air Nostrum como empresa para destinos de baja densidad y tráfico regional, pero sobre todo la creación de Clickair. La compañía de bajos costes opera en código compartido con Iberia varias de las rutas no troncales que ha abandonado la empresa de bandera.

Ordenar el sector o capar la competencia

La noticia de que Iberia, asesorada por Morgan Stanley, va a presentar una oferta por Spanair, ha revolucionado l sector. El fantasma de las iniciativas adoptadas en su día por Air France, adquiriendo a buena parte de sus competidores domésticos, revolotea en el ambiente. En un mercado muy polarizado en favor y en contra de la compañía de bandera, unos analistas piensan que Iberia intenta con su oferta de compra, reordenar el mercado aéreo interior que en 2007 dio evidentes muestras de saturación de oferta con pérdidas generalizadas para todas los protagonistas.

Por el contrario otros expertos afirman que el movimiento de Iberia está claramente encaminado a evitar que su principal competidor español en las rutas entre Europa y América Latina, la empresa Air Comet del Grupo Marsans, pueda desarrollar su proyecto. Personas cercanas a la compañía de Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz, que también aspiran a comprar Spanair, desgranaron argumentos en contra de la operación de Iberia porque mataría la competencia en el mercado aéreo español.