Hilario Rodríguez

'Salimos a Bolsa para comprar en Europa'

La inmobiliaria Tremón tiene previsto salir a Bolsa antes de fin de año. Su presidente asegura que la operación responde principalmente al deseo de seguir creciendo y de comprar incluso una empresa en el norte de Europa.

De la crisis inmobiliaria española de 1992 hubo quien aprovechó la debilidad de muchos para hacer negocio. Ahora que el sector vive también un periodo de clara desaceleración, el grupo inmobiliario Tremón se ha preparado para salir a Bolsa antes de fin de año. Y recientemente ha adquirido activos de compañías del sector en problemas, como Arenal 2000 y Aifos.

Hilario Rodríguez vivió la crisis de principios de los noventa como ejecutivo del grupo tecnológico Alcatel. Con 25 años dirigía el negocio de la compañía en Valencia y aprendió el funcionamiento de la industria inmobiliaria a base de acondicionar tecnológicamente numerosas promociones de viviendas. Asegura que el objetivo principal de la salida a Bolsa es lograr fondos para continuar con una expansión internacional. 'Queremos comprar una empresa en el norte de Europa', afirma. Añade que 'la CNMV ha sido muy puntillosa con Tremón por la situación que atraviesa el sector inmobiliario'.

Es usted muy valiente.

'La CNMV entiende que la situación actual del sector merece una explicación extensa'

'Salimos a Bolsa para poder comprar una empresa del sector en Europa'

'Lo máximo que estoy dispuesto a poner en Bolsa de Tremón es el 40% del capital'

Es verdad que el sector ahora no despierta mucho apetito entre inversores. Pero salimos a Bolsa para cumplir un fin determinado y nuestros posibles inversores, mayoritariamente, son family offices españolas. Tenemos la colocación muy acordada entre inversores españoles así que el hecho de que hayamos decidido salir es porque tenemos prácticamente la certeza de tener cubierta la oferta. Vamos a trabajar de hecho para doblarla no para cubrirla.

Si sacáramos la empresa a Bolsa en otro momento venderíamos el 25% que sacamos más caro, pero creemos que el año que viene habrá oportunidades interesantes para comprar paquetes inmobiliarios y compañías a nivel europeo. Ahora nos compensa salir aunque sea con descuento. Hoy el valor de las empresas de nuestro sector en Bolsa está muy por debajo del valor al que estaban a principios de año, pero no estamos pensando en comprar empresas españolas pero sí empresas del norte de Europa.

El objetivo de la salida a Bolsa entonces es la posible compra de una compañía en Europa.

Efectivamente. El tamaño de Tremón es importante con valor de activos por 3.542 millones de euros valorados por Knight Frank y Savills, y consideramos que el año que viene puede haber oportunidades de compra.

Ninguna entidad financiera asegura la colocación de Tremón, ¿por qué?

No hay apetito inversor por parte de los bancos a nivel internacional por nuestro sector, al menos no a nivel generalizado. Aunque también es verdad que la semana que viene nos vamos a reunir con fondos en Londres interesados en la compañía, también nos han llamado de Ámsterdam y también algún fondo árabe nos ha pedido que les visitemos porque pueden tener interés. No sé si he respondido bien a la pregunta.

No. Habrán buscado bancos que lo aseguren...

Teníamos un banco dispuesto a asegurar toda la demanda, pero este banco en particular hace todas las colocaciones a nivel internacional, que no es el caso de Tremón. En contraprestación hemos contratado a Fortis Bank, que es quien va a hacer de estabilizador general de la acción. La legislación no obliga a que haya un asegurador general y como tenemos la seguridad de cubrir la oferta hemos decidido no seguir buscándolo. Hay que tener en cuenta que el asegurador a quien afecta realmente es al dueño de la empresa que vende el 25% y que en el momento que se asegura salga bien o mal la OPV, él lo cobra.

La deuda neta de Tremón es de 1.195 millones de euros. ¿La salida a Bolsa no obedece al deseo de reducirla?

No. La deuda financiera no es esa, es de 712 millones de euros; es decir, es la empresa con menos deuda del sector respecto a los activos inmobiliarios. Tenemos compromisos a futuro de inversión hasta esos 1.000 millones pero se tendrán que ejecutar con el tiempo. La deuda financiera, que es la que se emplea en inmobiliaria, es de 712 millones.

Se compromete a estar seis meses en el capital. El pasado año hubo empresas como Riofisa o Parquesol que salieron a Bolsa y en cuanto pudieron los principales accionistas vendieron sus participaciones.

La CNMV nos obliga a sacar el 25%, aunque nosotros queríamos sacar sólo el 20%, y nos obliga a no vender nada durante los primeros seis meses. Sin embargo, hemos puesto otro 2,5% a disposición de Fortis Bank. A lo más que pienso llegar es a poner un máximo del 40% del capital en el mercado, reteniendo siempre la mayoría.

El folleto de salida a Bolsa, con todos los riesgos que se apuntan, es desmotivador para cualquier posible inversor.

De alguna forma el responsable de eso es la CNMV. La Comisión entiende que la situación actual del sector merece una explicación extensa. El tamaño de los folletos del año pasado de las inmobiliarias que salieron a Bolsa no tiene nada que ver con este, mucho mayor. Creo que han sido más puntillosos por esos riesgos del sector.

El valor de los activos cae entre marzo y julio

A mediados de este año, la CNMV hizo una llamada de atención a las empresas que valoran los activos de las inmobiliarias. Esa advertencia del organismo regulador del mercado unido a la desaceleración del sector ha motivado una rebaja en la valoración de los activos de numerosas inmobiliarias. En el caso de Tremón también ha sido así.

La consultora Knight Frank valoraba, a 31 de marzo de este año, en 3.800 millones de euros los activos de Tremón, una estimación que por las causas apuntadas ha rebajado, a julio de este año, en 3.542 millones. El presidente de la inmobiliaria considera que esa llamada al orden por parte de la CNMV 'no es lógica'. Hilario Rodríguez comenta que, si existe una legislación y un método homogéneo para valorar los activos inmobiliarios, no tiene sentido intervenir sobre ello. Aunque apunta que 'no es ningún inconveniente ser más prudentes'.

Aun así, en el folleto de salida a Bolsa de Tremón, Knight Frank escribe: 'Consideramos necesario advertir que desde la fecha en que se realiza la revisión de valores, a 31 de julio, y la fecha de emisión de este informe de 22 de octubre de 2007, se ha producido una contracción del mercado inmobiliario muy importante en España'. La consultora explica que la 'escasez de liquidez de los mercados financieros, la introducción de la nueva Ley del Suelo y los problemas sufridos recientemente por empresas del sector han afectado al mercado negativamente'.

La misma consultora advierte que actualmente 'el mercado se encuentra en una situación de incertidumbre muy alta' y que por ello el valor de los activos de Tremón 'se verá afectada, igualmente que el resto del mercado'.