Douglas Leggate

'El dólar explica la subida del crudo'

Este experto sostiene que el petróleo es más caro por varios factores, en especial por la entrada de fondos e inversores en el mercado y por el desplome de la divisa de EE UU.

'La debilidad del dólar explica la subida del crudo este año'
'La debilidad del dólar explica la subida del crudo este año'

Con varios años de experiencia del análisis del complejo mundo de los hidrocarburos y de las petroleras, Douglas Leggate, ingeniero industrial, que llegó a Citigroup en 2002, no atribuye la subida del petróleo a la frontera de los 100 dólares el barril al tirón del consumo de los gigantes asiáticos. Por el contrario, destaca que la oferta se ha sabido adaptar a esa demanda.

¿Cuáles son los factores, ya sean estructurales o coyunturales, que más pesan en la actual escalada de los precios del crudo?

Yo creo, en contra de lo que puedan decir otros analistas, que los factores que han llevado el crudo a los 96 dólares el barril no son únicamente la presión de la demanda o los posibles problemas de la producción. La relación entre ambas no ha cambiado demasiado en los últimos cuatro años; las cifras muestran claramente que no están evolucionando de forma dispar.

Este es un tema básico. Luego están los problemas geopolíticos, que normalmente se nombran como un aspecto determinante, pero que tampoco son nuevos y, además, tienen una influencia difícil de cuantificar. Sin embargo, lo que sí ha impactado con fuerza desde 2003 es el papel del inversor financiero, que no necesariamente es especulativo. Las decisiones por parte de las gestoras de fondos y otros grupos inversores de tomar posiciones en el mercado del petróleo están teniendo una repercusión muy significativa en la evolución de los precios del crudo.

En esta línea, hay otra hay otra cifra relevante: el número de contratos financieros se ha incrementando casi un 100% en este periodo.

¿Y qué opina de la influencia de las tormentas monetarias en la cotización del crudo?

El impacto de la cotización a la baja del dólar es un tema que está relacionado con el anterior: con el mayor interés de los inversores financieros en este área. Incluso en el último año, prácticamente el 100% de la subida del precio del crudo se explica por la debilidad de la moneda estadounidense. Todo esto hace que el precio del crudo sea muy subjetivo.

¿No cree, entonces, que el fuerte incremento del consumo de hidrocarburos de países emergentes, especialmente de China a India, sea el detonante de estas subidas?

Ese tema es cierto, la demanda se ha elevado significativamente en esas naciones, pero también es verdad que el volumen de crudo puesto en manos de los consumidores lo ha hecho casi en paralelo. Los datos ponen sobre la mesa que la capacidad de los productores para cubrir el tirón de la demanda se ha ido ajustando de forma paulatina.

Las subidas no se deben tanto a la actuación de la OPEP...

En la zona donde más se consume crudo, que es Estados Unidos, desde enero a julio de 2007, cuando los precios estaban más bajos, los inventarios crecieron. Después, entre julio y ahora, con las cotización eran más altas, los inventarios bajaron. Y cuando los contratos a futuro muestran precios superiores, hay más incentivos desde los países consumidores para aumentar los stocks. Al final, de lo que te das cuenta es que la oferta y la demanda no están teniendo un impacto tan decisivo en los precios.

¿Pueden las economías occidentales convivir sin problemas de calado con los 90 dólares el barril?

Mi idea es que la intensidad del consumo energético de las economías desarrolladas es ahora muy distinta que en la década de los ochenta, la necesidad respecto a los hidrocarburos es menor. Además, en el caso de Europa, la debilidad del dólar hace que al final en términos de euro los hidrocarburos no estén tan caros.

Pero hay otro tema significativo: hay impuestos en algunos países por el consumo de productos petrolíferos que pueden modificarse y que dan un cierto colchón.

Perspectivas. 'La OPEP tendrá un papel más relevante'

Douglas Leggate cree que, a largo plazo, el peso de la OPEP en la evolución del crudo será más significativo que ahora. Y aplicando varios criterios, no prevé que los precios se disparen. Tampoco teme que existan problemas de reservas.

¿Cuál es su expectativa de evolución de los precios a corto y largo plazo?

En el corto plazo creo que su evolución es más bien un tema técnico. Pero para más adelante, el tema es diferente. En primer lugar hay que señalar que el precio que el mercado considera ahora como sostenible a largo plazo ha cambiado respecto a etapas anteriores. Actualmente lo que se estima como cotización aceptable es mayor. Además, creo que las expectativas son más subjetivas que nunca y que la OPEP tendrá un porcentaje más importante de la producción mundial de crudo. Va a ser, por tanto, un jugador mucho más relevante a la hora de fijar precios. Con lo cual en ese entorno los precios a largo plazo vendrán dados en gran parte por lo que esa organización quiera defender como lógicos.

¿Y cuáles creen que serán sus criterios básicos?

La OPEP tendrá unas expectativas a largo plazo de cuál es ese precio sostenible basándose en la cotización del dólar y en el coste de la producción de los países que no son de su organización. En marzo de 2000 fue la última vez que la OPEP determinó una banda idónea de precios, que fue 22 a 28 dólares. Si esas cifras se ajustan por la evolución del dólar -que se ha depreciado un 70%- y la calidad del crudo, el precio implícito de West Texas estaría entre 60 a 70 dólares. Además, las acciones que ha tomado la OPEP en febrero, como el recorte de la producción por la caída por debajo de los 60 dólares, parece indicar que la parte baja de la banda estaría en esa cifra.

¿Está usted en el grupo de las personas que creen que puede haber problemas de oferta?

Creo que hay gente muy bien informada, en el Gobierno de EE UU, por ejemplo, que considera que hay una cantidad suficiente de reservas.

Atractivo de las medianas petroleras integradas

También en este contexto de petróleo caro, no todas las apuesta de inversión son igual de atractivas, ni siquiera entre las empresas del sector. Para Douglas Leggate, las petrolera integradas pequeñas y medianas -las que tienen producción y refino- son las que están teniendo más facilidad a la hora de encontrar crecimiento en el actual entorno, al menos en términos porcentuales. Y cita básicamente a empresas estadounidenses. 'Cuanto más grandes es más difícil resulta cumplir con los planes de aumento de producción'.

Leggate agrega que con esos planes de inversión en fase creciente, uno de los mayores beneficiarios son las empresas de servicios petrolíferos. Explica que la actual coyuntura le es muy favorable, porque las reservas que no son rentables extraer cuando el crudo está en la franja de los 20 o 30 dólares sí lo son a partir de los 80 dólares. Un claro caso es el de las reservas de Canadá, no de alta calidad, pero que han convertido a ese país en uno de los principales exportadores a Estados Unidos.