Discapacitados

El Gobierno garantizará el acceso de las personas discapacitadas al transporte público

El Consejo de Ministros aprobó hoy una partida de 1.021 millones de euros para adaptar los medios de transporte de competencia estatal de modo que sean accesibles para los discapacitados.

A través de un Real Decreto, se establecerán los criterios que deberán cumplir taxis, autobuses, metros, tranvías, buques o aviones, y las distintas estaciones de estos medios de transporte. Así, respecto a los modos de transporte de competencia estatal, se establece un conjunto de medidas para adaptar tanto las estaciones (infraestructuras) como el material móvil (autocares, ferrocarriles, buques y aeronaves) a las necesidades de las personas con alguna discapacidad, según un reglamento que ha elaborado los ministerios de Fomento y Trabajo, en colaboración con el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI).

Entre las reformas que deberán acometerse, afectan al entorno inmediato de la infraestructura, el itinerario exterior, aparcamientos, señalización, e interiores (especialmente los puntos esenciales de la misma: venta de billetes, información aseos, cafetería, andenes, o pasarelas de acceso). Se deberán adaptar también el material móvil en lo que respecta a asientos y reserva de plazas, puertas de acceso e interiores del transporte, aseos, pasillos de circulación interior, información al viajero, medidas de seguridad y aquellas relativas a situaciones de emergencia, o la formación de tripulaciones, entre otras.

Por medios de transporte, el sector aéreo deberá asumir medidas de ayuda a la adquisición de billetes y obtención de información general acerca de las condiciones de accesibilidad de los aeropuertos de destino en el extranjero, así como la información relativa al viaje. El ferrocarril con tráfico de viajeros superior a 1.000 diarios, o que se encuentren en capital de provincia, se adaptarán en un plazo no superior a ocho años, si bien las actuaciones que afectan a los andenes sólo afectarán a los de nueva construcción. En el caso de las estaciones con número menor o igual a 1.000 y superior a 750 viajeros diarios, el plazo se ampliará a 13 años.

Los puertos tendrán un plazo máximo de cuatro años y serán accesibles a partir de los dieciocho meses desde la entrada en vigor del Real Decreto. Las empresas con líneas de pasaje deberán dotar al menos de un barco accesible a las personas con discapacidad, a cada línea regular de viajeros en cada día de servicio y en cada sentido de la derrota en un plazo máximo de tres años desde la entrad en vigor del real decreto.

El transporte por carretera deberá garantizar la adquisición electrónica de billetes en un plazo de tres años desde la entrada en vigor del decreto. También se atenderán las disposiciones en materia de reserva de plaza, piso del vehículo no deslizante, acceso a perros guía y de asistencia y almacenamiento en bodega de dispositivos que pueda necesitar el minusválido.

Desde la entrada en vigor del Real Decreto, todos los vehículos nuevos que se incorporen a los servicios tendrán que cumplir con las especificaciones relativas al acceso a los vehículos, como asideros, señalización de obstáculos y escalones, y proyecciones audiovisuales subtituladas.

El Real Decreto también afectará al transporte urbano, de forma que, al menos un 5% de las licencias de taxi deberán cumplir, en un plazo menor a diez años, las exigencias de accesibilidad. Los vehículos deberán estar acondicionados para que puedan viajar personas con discapacidad en su propia silla de ruedas con dispositivos de seguridad.

Sobre el ferrocarril metropolitano (metro, metro ligero, tranvía), se establecen reglas de accesibilidad tanto para el material móvil (vagones) como para las estaciones, andenes y paradas, zonas de acceso y aparcamientos específicos de las estaciones. En cuanto a los vagones, deberán disponer de rampa mecánica (con una pendiente no superior al 12 por ciento) o pasillos rodantes con zonas de embarque y desembarque con barandillas, entre otras exigencias.

Las estaciones de una red de metro, ya sean cabecera, de paso o final, de más de dos líneas, y aquellas que formen parte de un intercambiador serán accesibles en un plazo no superior a los cuatro años desde la entrada en vigor del presente real decreto. En aquellas estaciones de más de una línea, dicho plazo será de siete años. En las demás estaciones de metro y paradas de tranvía del patrimonio existente dicho plazo será de diez años.

Todo el mobiliario, complementos y elementos en voladizo contrastarán con su entorno y tendrán sus bordes redondeados, evitando materiales que brillen o destellen, procurándose también una identificación clara y accesible de los mostradores para venta de billetes, mostradores de información y puntos de asistencia al viajero. La información visual y acústica y las máquinas expendedoras y otros elementos interactivos de las estaciones o paradas también serán accesibles.

Los plazos de adaptación de los transportes van desde los dos años del transporte aéreo a los trece de las líneas ferroviarias cuyo tránsito de viajeros sea menor de los mil diarios. En 2017, el 5% de los taxis deberán tener licencias adaptadas a la accesibilidad para los discapacitados.