Fusión

El pequeño que pronto se transformará en gigante

La fusión entre Nasdaq y OMX se cerrará en febrero

Soy un campeón de la consolidación', asegura Juuka Ruuska, presidente de OMX Nordic Exchange, plataforma que aglutina las Bolsas de Copenhague, Helsinki, Estocolmo, Tallin, Reikiavik, Riga y Vilna. Un mercado que pronto se integrará con Nasdaq, 'previsiblemente a principios de febrero', para crear un gigante mundial.

Lejos está aquel OMX que en el año 2000 lanzó una opa hostil por la Bolsa de Londres. Convertido hoy en el quinto mercado europeo por tamaño, OMX Nordic Exchange ha pasado de cazador a cazado al levantar el interés de jugadores tan variopintos como Nasdaq, un fondo de Qatar o la misma Bolsa de Dubai.

La obsesión por crecer y por crear un mercado lo suficientemente competitivo para atraer a los inversores extranjeros está detrás de la estrategia adoptada por Ruuska en sus ocho años en el mundo de los mercados. Las anexiones de Tallin (2001) y Riga (2002) dieron el pistoletazo de salida a la consolidación, aunque el primer gran hito ocurrió en 2003 con la fusión entre la Bolsa de Estocolmo y la Bolsa de Helsinki.

A partir de ahí, la carrera no cesó con la incorporación de las Bolsas de Vilna (2004) y Copenhague (2005). Finalmente el 2 de octubre de 2006 llegó la creación del mercado nórdico tras la fusión de las acciones cotizadas en las Bolsas nórdicas y bálticas, plataforma a la que posteriormente se sumó la Bolsa de Islandia. Hoy las cifras hablan por sí solas. Tan sólo el 25% de los miembros de este mercado son finlandeses y un 40% está basado en Londres.

Escasamente un año después de la creación del OMX Nordic Exchange, pese a los retos a superar como el de aunar mercados que cotizan en siete monedas diferentes y con sistemas fiscales distintos, Ruuskaa está cerca de vivir la gran alianza de su presidencia. La joint venture que forman la Bolsa de Dubai y Nasdaq está cerca de completar su oferta por OMX Nordic Exhcange.

Un proceso con numerosas trabas administrativas aún por solventar. Dubai ha acordado comprar la plataforma nórdica para después vendérsela a Nasdaq, paso que requiere la aprobación de los reguladores nórdicos. A cambio Dubai recibirá el 20% de Nasdaq. El mercado tecnológico, por otra parte, ha cedido ya un 28% de la participación que tenía en la Bolsa de Londres a cambio de tener control en OMX. Por tanto, Nasdaq y Dubai también requieren la aprobación del regulador británico. Nasdaq, a su vez, necesita la aprobación del Tesoro de EE UU ya que Dubai entrará en el accionariado. Requisitos que no se completarán hasta principios de 2008.

El mercado, entretanto, ya ha dado su veredicto. OMX cotiza a 269 coronas frente a las 265 ofrecidas por Nasdaq y Dubai. Así, la irrupción de un fondo público de Qatar en la pelea al hacerse con un 10% de OMX en septiembre no parece un impedimento en ojos de los inversores ya que al parecer ha llegado a un acuerdo con Dubai, dueño de una participación de LSE, mercado en el que Qatar ya tiene un 20%.

Retos antes y después de la integración

Un año después de la creación del OMX Nordic Exchange Ruuska asegura que la clave del éxito de este mercado es la armonización de la fiscalidad y los de costes de liquidación y compensación.

En cuanto a la fusión con Nasdaq el reto es obtener unos ahorros de costes de 100 millones de dólares al año y unos ingresos de 50 millones de dólares. Los diferentes sistemas regulatorios son el principal reto. El primer paso es la integración de infraestructuras y el segundo el reconocimiento mutuo que permita a la SEC aceptar el nivel de protección de la UE. 'EE UU se tiene que dar cuenta que no están solos en el mundo. Creo que Nasdaq ha aprendido del pasado y espero que respeten la forma europea de hacer las cosas'.

Las elecciones presidenciales en EE UU generan cierto recelo en OMX ya que pueden ralentizar las cosas si hay cambio de gobierno.