AVE con Francia

ACS y Eiffage piden a Fomento una reparación

TP Ferro, participada por ACS e Eiffage, ha pedido al Gobierno que decida las indemnizaciones por el retraso en la conexión del AVE entre Barcelona y Figueras. La empresa es responsable de enlazar la alta velocidad ferroviaria de España y Francia bajo los Pirineos (de Figueras a Perpiñán), para después cobrar por el uso de la línea. Pero no podrá empezar a explotarla plenamente en 2009, como planeaba, sino en 2012. Por ello pide ayudas económicas y la ampliación de la concesión.

Compensación en euros y la extensión de la concesión son los argumentos que TP Ferro, adjudicataria de la construcción y explotación comercial del tramo de línea ferroviaria de alta velocidad que une a España y Francia, ha llevado a dos recientes reuniones con Fomento. La empresa supo en junio que el enlace del AVE entre Barcelona y Figueras, localidad en la que comienza su tramo de 44 kilómetros hasta Francia, se retrasará tres años. Esto ha motivado cambios en el plan de negocio, la inquietud de los bancos que han financiado el proyecto y la exigencia de indemnizaciones por TP Ferro.

La propuesta de la empresa incluye cobros equivalentes a los ingresos que estimaba en los primeros tres años (unos 90 millones) y un mayor plazo de concesión, hasta ahora de 50 años. Algo que estudia el Gobierno y para lo que no se prevé respuesta hasta avanzado el mes de diciembre. Fuentes oficiales de Fomento argumentan que el actual Ejecutivo no fijó el plazo de llegada del AVE a Figueras, pero le 'ha tocado' ajustarlo para 'garantizar la seguridad' en los tramos que atraviesan Barcelona y Gerona. 'El diálogo es cordial y fluido', apuntan las mismas fuentes.

Entretanto esperan los bancos. TP Ferro, participada al 50% por la española ACS y la francesa Eiffage, firmó un préstamo sindicado por 410 millones para financiar unas obras con 1.097 millones de presupuesto. 'Lo más urgente es dar confianza a los bancos para que sigan apoyando el proyecto', ha dicho a Cinco Días el director general de TP Ferro, Eusebio Corregel.

ACS y Eiffage preveían ingresar 90 millones durante los tres primeros años de concesión del tramo Figueres-Perpiñán

El ejecutivo está negociando con los Gobiernos de España y Francia, promotores del enlace entre ambos países, y confía tener una propuesta de las Administraciones antes de 2008: 'Debemos trazar un nuevo plan de negocio que ofrezca las mismas posibilidades de ingresos que planteaba el plan inicial y sobre el que se obtuvo la financiación. Un anuncio oficial serviría para que los bancos entiendan que estamos en condiciones equivalentes en cuanto a riesgos y compromisos', sostiene Corregel.

TP Ferro esperaba operar en febrero de 2009. El hecho de hacerlo en 2012 pone en tela de juicio el plan de negocio que auguraba 90 millones de ingresos en los tres primeros años. Como mal menor, la compañía pide a Fomento que habilite una línea alternativa que facilite el funcionamiento parcial (para el tráfico de mercancías) del tramo Figueras-Perpiñán. El Ministerio argumenta que ya trabaja en esa solución.

En el aire. En busca de adelantar la explotación de la línea férrea

Postura contraria a unas tarifas más caras

TP Ferro se pone la venda antes de la herida y adelanta que un encarecimiento de las tarifas en el tramo Figueras-Perpiñán, para compensar los retrasos en la puesta en funcionamiento de la línea y equilibrar así los ingresos previstos en el plan de negocio inicial, no es una buena solución. 'Tasas más caras para los operadores ferroviarios retraerían la demanda', adelanta la empresa. TP Ferro defiende que las compensaciones deben llegar en forma de subvenciones y no de un nuevo escenario tarifario.

Preparados para operar en febrero de 2009

La ejecución del presupuesto del tramo Figueras-Perpiñán está al 74%. La línea podrá operar en febrero de 2009, pero sólo lo hará con la habilitación de una variante. Fomento estudia una posible alternativa que permita una explotación comercial a finales de 2009. Esa solución pasa por utilizar distintos tramos alta velocidad ya avanzados y otros existentes de ancho ibérico a los que se dotaría de un tercer carril. En esas condiciones no habría gran limitación para el tráfico de mercancías entre Figueras y Perpiñán.

Dirigida a recortar el tráfico pesado en la frontera

La línea de alta velocidad que unirá España y Francia será de uso mixto (pasajeros y mercancías), pero está abocada a un uso extenso por parte del transporte de mercancías y en ello redundan los planes de ampliación del Puerto de Barcelona. El tráfico medio diario entre España y Francia es de 10.000 camiones, por lo que los Gobiernos potencian la alternativa ferroviaria y marítima. TP Ferro cobrará un canon durante 45 años a los operadores ferroviarios, públicos y privados, usuarios de la línea.

Los bancos, pendientes de un acuerdo

El primer proyecto de ferrocarril financiado con participación privada en España -el segundo de Europa- tiene un presupuesto total de 1.096,7 millones de euros. De esta cantidad, 410 millones proceden de un crédito firmado con BBVA, Banesto, Caja Madrid, ING y Royal Bank of Scotland.

La operación con los bancos prevé un primer periodo, entre 2005 y 2015, en el que no se realiza amortización alguna. De 2005 a 2009 se acomete la inversión; a partir de 2009 a TP Ferro le corresponde pagar intereses sin amortización de la deuda; y es en 2015 cuando se realiza la refinanciación a largo plazo, hasta 2039. Esa refinanciación se basaría en una previsión de tráfico calculada en 2013 sobre el tráfico real constatado entre 2009 y 2013.

Pero la puesta en marcha del tramo en 2012, a causa del retraso anunciado por Fomento, plantea tres años sin ingresos y que el recorrido de la estimación de tráfico sea mínimo. En este contexto TP Ferro se plantea un posible retraso de la refinanciación de deuda.

'Sería razonable, si hay tres años de retraso en la entrada en servicio, que se realice un pequeño receso en la refinanciación para tener perspectiva de tráfico. Pero eso tendrán que juzgarlo los bancos. En cualquier caso, la refinanciación sería posible en 2015', afirma el director general de TP Ferro, Eusebio Corregel.

Al margen del capital prestado por los bancos, los Gobiernos de España y Francia aportan 588,4 millones, el 57% de la inversión total, y los accionistas de TP Ferro ponen sobre la mesa 108,3 millones.