La crisis crediticia tumba la compra de Sainsbury
La familia real qatarí no comprará los supermercados Sainsbury. La crisis crediticia y los gastos en planes de pensiones han encarecido 'de forma importante' la financiación de la oferta de 15.250 millones.
La familia real qatarí ha decidido abandonar su intención de comprar los supermercados británicos Sainsbury. Su fondo de inversión Delta Two comunicó ayer a la Bolsa de Londres que retiraba la oferta de 10.600 millones de libras (unos 15.250 millones de euros) por el 75% de las acciones del minorista que aún no poseía.
'Continuar no supondría un beneficio para nuestros accionistas', aseguró ayer Delta Two. En su nota, la sociedad explicaba que los costes de financiación de su oferta se habían incrementado 'de forma importante' por el deterioro del mercado crediticio, lo que encarecía en exceso la venta. Además, Delta destacó su preocupación por los gastos futuros que le acarrearían los planes de pensiones acordados para los empleados.
Desde el pasado mes de julio, en el que presentó la oferta, la sociedad ha tenido que enfrentar la negociación de las pensiones junto con la oposición de los ejecutivos. El fondo qatarí afirmó incluso el pasado 26 de octubre que estaba buscando una forma de financiación para contar con 718,9 millones adicionales para solventar distintos obstáculos. Los analistas señalaban ayer que esta última ronda había sido 'demasiado ya para la familia real qatarí'.
Por su parte, la cadena de supermercados Sainsbury parece respirar tranquila al ver como se esfuma la oferta. La empresa afirmó ayer en un comunicado que 'la decisión de Delta Two de retirarse elimina la incertidumbre en torno al negocio en unas fechas tan delicadas como es el periodo previo a la campaña de Navidad'. De hecho, algunos de los accionistas principales de la cadena, incluida la familia Sainsbury, que posee un 18%, se habían mostrado reacios a aceptar la oferta por los 'problemas que podría acarrear' al negocio 'el alto nivel de endeudamiento de la propuesta'.
La cadena cuenta con 788 tiendas y propiedades inmobiliarias por valor de 8.000 millones de libras (11.500 millones). La familia real qatarí tenía intención de invertir hasta 5.000 millones en construcción de edificios y renovación de supermercados.
Delta había incrementado su nivel de apalancamiento de la oferta desde los 6.613 millones hasta los 6.973 millones en septiembre. Los analistas valoraban que tales incrementos en la deuda iban a entorpecer los esfuerzos de la cadena de alcanzar a su competidor Tesco. Mientras tanto, las acciones de Sainsbury se desplomaban un 20%, perdiendo hasta 112,5 peniques por acción. Los títulos se han estancado en un valor cercano a los 442 peniques cuando la oferta de Delta ascendía a los 600 peniques por acción.