Análisis

Las cotizadas miman a sus grandes accionistas

La tendencia a celebrar el Día del Inversor se extiende entre bancos y empresas, pero son eventos que están dirigidos a los principales partícipes de las sociedades.

El BBVA es la última entidad en sumarse a la moda. La moda consiste en reunir a la alta dirección con los inversores -sólo los más cualificado- en jornadas diferentes a la celebración de la junta de accionistas. El banco que preside Francisco González celebrará si primer Día del Inversor los próximos 15 y 16 de noviembre en Madrid, y los expertos prevén que, como en el caso de otras sociedades cotizadas, el acto no será meramente protocolario. Consideran que servirá para explicar la estrategia con más precisión y menos limitaciones que en las asambleas anuales a las que acuden todo tipo de accionistas.

Isabel Goiri, directora de relaciones con inversores del BBVA, explica las razones de unas reuniones que precisan de meses de preparación, ya que se trata de juntar a los gestores de los grupos de inversión institucionales y los más prestigiados analistas, procedentes en ambos casos de todos los lugares del mundo. 'Hay temas que afectan a las empresas cotizadas y que necesitan tiempo para ser explicados, tanto en lo que se refiere a los aspectos globales, a los objetivos estratégicos como a los negocios más concretos'. señala.

Como los directivos de otras compañías que también se ocupan de los contactos con los accionistas, Goiri considera que esas jornadas aportan un valor añadido respecto a las presentaciones de resultados, a las conference calls y otro tipo de eventos similares. 'Sirven para poner a todo el equipo directivo a disposición de las preguntas de los inversores', concluye.

Catalizadores

En la misma línea, los analistas dan relevancia a estos actos, y de las jornadas de BBVA se espera que puedan ser un catalizador para el valor. En ocasiones similares, como sucedió en el último Investor Day de Telefónica, se han producido reacciones positivas en Bolsa. Según UBS, dará al banco la oportunidad 'de defenderse' y de recuperar el interés de los inversores.

Santander es un precedente para BBVA, aunque sólo subió un discreto 1,02% el 13 de septiembre, cuando celebró su primer Día del Inversor, los expertos valoraron las aportaciones realizadas por su consejero delegado Alfredo Sáenz, en una etapa especialmente delicada para la banca mundial. El ejecutivo, ante más de 200 inversores y analistas, habló de los retos de su entidad, defendió el modelo de banca comercial de Santander y anunció que la entidad espera aumentar sus beneficios anuales - sin plusvalías- un 15% hasta 2009.

Banco Sabadell es otro de los valores del Ibex que sigue la corriente iniciada por las grandes multinacionales. En mayo de 2006 celebró su primer Día del Inversor y se convirtió en una experiencia considera pionera para las entidades financieras españolas. Josep Oliu y Joan Maria Nín, presidente y consejero delegado, respectivamente, del banco se reunieron con decenas de analistas y gestores. La experiencia debió ser positiva ya que la van a repetir el próximo 6 de noviembre.

Entre las compañías con más tradición en estos acontecimientos está Fenosa, que fue la primera eléctrica es instaurar esa costumbre en su agenda en 2003. 'El objetivo es aumentar la transparencia y disponibilidad de información de la compañía. De esta forma, inversores y analistas pueden conocer mejor los distintos negocios del grupo y recibir presentaciones individuales de cada área de actividad', señala Javier Lecubarri, director de relaciones con inversores de Fenosa. Añade que en estas jornadas se trabaja adicionalmente en las expectativas del sector.

Pero son más las cotizadas que intentan cuidar a sus accionistas institucionales, y algunas no están en el Ibex. La lista, entre otras empresas, está formada por Abertis, Abengoa, Cintra e Iberia, que repetirá el 7 de noviembre.

Una oportunidad para explicar los objetivos

Qué metas persiguen los bancos o las empresas con la celebración del Día del Inversor?

Generalmente se trata de exponer la estrategia global a los inversores y expertos, pero acompañada también de los objetivos específicos de la compañía. Se lleva a cabo en un marco que permite la presentación detallada de cifras y proyecciones. En ocasiones, los directivos utilizan estas jornadas para exponer compromisos concretos en resultados, en inversiones o en remuneración a los accionistas.

A quiénes van dirigidos estos eventos?

A los socios cualificados. Las reuniones están enfocadas a grandes inversores, a los gestores de fondos de inversión, de pensiones, entidades aseguradoras y otros partícipes institucionales. Pero igualmente a analistas nacionales e internacionales. Las entidades que celebran el Día de Inversor procuran atraerse a sus jornadas a expertos de los grandes bancos de negocio y a los más prestigiados de su sector, ya sea de telecomunicaciones, banca o petróleo. Reconocen que se trata de una cuestión de prestigio, y que además las reuniones blindan una oportunidad adicional a los road show y a los encuentros bilaterales para dar a conocer sus metas. Admiten que incluso puede ser una plataforma para intentar deshacer rumores que les perjudican.

Qué ventajas adicionales pueden tener estas jornadas para los inversores?

Los responsables de la organización señalan que los gestores tienen a su disposición a la plana mayor de la entidad en horarios extensos.

Por qué no se invita a otros accionistas?

La explicación básica que dan los responsables de bancos y empresas es que se trata de jornadas que pueden no interesar a todo tipo de accionistas, ya que cada grupo tiene necesidades diferentes de información. Consideran además que las presentaciones son muy técnicas y con un perfil muy financiero, por lo que están dirigidas a profesionales. No obstante, todos señalan que la información que se facilita está a disposición de todos los partícipes en el capital y del mercado bursátil en general.

Suele servir de estímulo para la cotización de las acciones?

Los datos demuestran que depende mucho del contenido de las intervenciones de los directivos, aunque normalmente se utilizan para dar noticias positivas. No obstante, en general se considera que es un impulso para el valor.

El efecto en Bolsa para Telefónica

Quizá el último Día del Inversor de Telefónica se ha convertido en el ejemplo más evidente del buen uso del evento en favor de la acción. La puesta en escena y el guión de la presentación, con su presidente César Alierta de indiscutible protagonista, fue todo un éxito. El compromiso de pago de un dividendo de un euro en 2008, el ambicioso plan financiero y el anuncio de una estrategia de adquisiciones selectivas, sin renunciar al recorte de la deuda, impulsaron a una empresa que ya contaba con un buen comportamiento en Bolsa en el año. La jornada del 11 de octubre, tras la exposición de los planes futuros de la operadora, la acción se disparó en el mercado casi un 7%, la mayor subida de los últimos cinco años. En la jornada posterior, los títulos siguieron la misma ruta y se revalorizaron un 4,21%. La suma de estas escaladas permitieron a Telefónica superar los 100.000 millones de euros de capitalización bursátil. Algunos expertos como los de Morgan Stanley habían asumido que las intervenciones fueron muy convincentes. Pero, además, la euforia bursátil que siguió al Investor Day no ha deparado, de momento, recogidas de beneficios significativas.