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Huelga

Los funcionarios paralizan Francia en su pulso a Sarkozy

Los sindicatos de transportes paralizaron ayer Francia en su primer pulso contra la política social de Nicolas Sarkozy. Unas 28 ciudades quedaron sin transporte público y miles de personas protestaron en París por la reforma de los sistemas especiales de pensiones.

Contenidos desde que Nicolas Sarkozy anunciara una apabullante batería de reformas sociales tras su acceso a la presidencia de Francia, los sindicatos rompieron ayer la actitud de espera con una huelga de transportes masiva en todo el país.

El 'jueves negro' que auguraban las centrales en los transportes se cumplió en las 28 ciudades donde se habían convocado los paros, en protesta contra la reforma de los regímenes especiales de pensiones, en un aciago día para el presidente Sarkozy. Ayer mismo y cuando se encontraba en Lisboa para la celebración de la cumbre europea, anunció a través de un escueto comunicado su separación de Cecilia Sarkozy, oficiosa desde hacía semanas en los círculos de prensa parisienses.

En la capital, donde el servicio mínimo no entrará en vigor hasta el próximo enero, metro, autobuses y trenes de cercanías fueron prácticamente inexistentes durante todo el día, un golpe duro sólo a medias para los parisienses, que ya saben cómo organizarse ante las habituales huelgas. De hecho, el sistema de alquiler de bicicletas que el Ayuntamiento de París lanzó con gran éxito en verano rompió su propio récord, con el uso de 27.000 bicicletas para desplazarse al trabajo.

Gran parte de las estaciones de tren permanecieron vacías. Sólo 46 de los 700 trenes de alta velocidad circularon debido a la huelga, que siguió el 73,5% del personal de la compañía nacional de ferrocarriles, superando el récord de 1995, cuando el país quedó paralizado durante tres semanas en protesta por la aplicación de la misma medida, que el entonces primer ministro, Alain Juppé, tuvo que retirar. España suspendió ayer todas las conexiones ferroviarias con Francia.

Sin cesiones

Esta vez, el Gobierno francés no piensa ceder. La estrategia de escucha y de apertura hacia los sindicatos no escondió su firmeza sobre la puesta en marcha de la reforma, que prevé elevar el tiempo de cotización exigido para jubilarse en determinados sectores (ferrocarriles, metro, electricidad y gas, entre otros) de 37,5 a 40 años, igualándolo al resto de empleos del sector público.

El portavoz del Gobierno, Laurent Wauquiez, fue rotundo. 'Escucharemos las inquietudes de los sindicatos, pero no cederemos sobre el aumento del tiempo de cotización de los regímenes especiales', que cubren a 1,6 millones de cotizantes, con un coste de 5.000 millones de euros para las arcas del Estado.

Nueva vía para regular inmigrantes con empleo

Una enmienda incluida en el proyecto de Ley sobre Inmigración, en vías de aprobación, permitirá a los trabajadores extranjeros empleados ilegalmente por empresas francesas solicitar la regularización. La medida, que ha pasado desapercibida por la polémica sobre las pruebas de ADN que se exigirán para el reagrupamiento familiar, cuenta con el aval del Gobierno.La condición para solicitar la regularización será estar en posesión de una oferta de empleo en un sector económico y zona geográfica deficitarios de mano de obra, y se realizará 'caso por caso'. La medida responde, según fuentes del Gobierno citadas por Le Monde, al 'sentido común' que sugiere la búsqueda de mano de obra legal desde Francia y no desde el extranjero, aunque 'no abre la vía a una regularización masiva', si bien el país galo cuenta de 200.000 a 400.000 extranjeros clandestinos. Francia, que en su día criticó la regularización española, se suma a una vía de legalización similar que también adoptó Italia.

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