Cine

Ábaco CineBox recurre al concurso de acreedores para evitar la quiebra

El grupo Ábaco, uno de los principales exhibidores cinematográficos de España, ha presentado la solicitud de concurso de acreedores, antigua suspensión de pagos, ante la dificultad para atender los próximos compromisos con los bancos.

El grupo, que opera en el mercado español con las marcas Ábaco y CineBox, es propietario de 42 complejos multisala en toda España, con 450 pantallas y una plantilla de 1.200 trabajadores.

La medida, según confirmó ayer la empresa, no afectará a la actividad de la compañía, que mantendrá la plantilla y los cines abiertos.

Según explicó la sociedad, 'la medida es consecuencia directa de la profunda crisis que atraviesa el sector del cine en España, ocasionada por el descenso continuado en los últimos años del número de espectadores y por la fuerte presión ejercida por la piratería en nuestro país', aseguró.

Un portavoz de Ábaco explicó a Cinco Días que la compañía ha optado por esta medida después de haber intentado previamente negociar con los acreedores, fundamentalmente entidades financieras.

'Intentamos revertir la situación de insolvencia mediante la puesta en marcha de un plan de choque diseñado por KPMG, que preveía el recurso a un crédito bancario adicional, la refinanciación de la deuda y la venta de activos no productivos', explicó el portavoz de la cadena de cines. Sin embargo, la compañía ha tenido que recurrir finalmente al proceso concursal. Ábaco no facilitó el pasivo.

Capital riesgo

El grupo Ábaco, con sede social en Paterna (Valencia) se fundó en 1991. En el ejercicio 2005, varios fondos de capital riesgo gestionados por Mercapital tomaron el 90% de la compañía por 55 millones de euros. Los directivos de la cadena se quedaron con el resto.

El año pasado, Ábaco firmó con GMR la compra de la cadena CineBox. La unión de las dos empresas convirtió al grupo en el primer exhibidor de España en número de salas. La operación rondó los 60 millones de euros.

La digestión de esta compra, combinada con los menores ingresos por el descenso de espectadores, han propiciado la crisis .

Fondos cerrados y problemas con el cine español

El grupo Ábaco no ha podido recurrir a los fondos de inversión que forman parte de su capital para lograr financiación. El motivo es que ya están cerrados, con lo que a la compañía no le ha quedado otra opción que buscar fondos en las entidades financieras.

La difícil coyuntura del cine en España ha provocado la desconfianza de los bancos. Según Ábaco, 'en el último año y medio, además, nos hemos encontrado con que el cine español, que actúa de catalizador para los espectadores, no ha estrenado ningún gran título'.

El grupo supera los 100 millones de facturación y una cuota de pantalla del el 10%.